sábado, julio 30

Verano PE-LI-GRO-SO

¡Chalesss! Heme aquí, a punto de caer en las trampas del verano, de esta época del año con sus lluviecitas y con sus “chicos pidiendo guerra en este calor tropical”. Las vacaciones se extinguen poco a poco y, aunque han sido unas de la mejores de mi vida, creo que aún queda un deseo por cumplir.

XH China TV solicita su valiosa cooperación para hallar el paradero del sujeto “X”. No existe fotografía ni retrato hablado; sólo se sabe que vaga por algún lugar de este ancho mundo. En teoría, se trata de una búsqueda a ciegas, ahora me hallo ante la ridícula incógnita: ¿acaso eres tú, o tú, o tú?

Si alguno de ustedes conoce al sujeto “X”, dígale que no lo juzgo por su falta de metodología para poder encontrarme; dígale que disculpo la tardanza, con la única condición de que no me abandone a mi posible destino de solterona quedada (con todo y ganas). Dígale que debería darse prisa, no vaya a ser que alguien se le adelante.

Ahora bien, si eres tú el sujeto “X”, no dudes en comunicarte, de perdida mándame un mail con la dirección del parque, la biblioteca, el bar, el tianguis o cualquiera que sea el sitio en el que, se supone, nos habremos de topar. Sólo necesito “una señal chiquita”, lo demás será sencillo, cuestión de tiempo…

Y continúa mi tributo para Aleks Sintek, jajaja…

Una pequeña parte de ti

Me basta mirar
Tu sonrisa tan cerca de mí
Quisiera estar contigo
Toda la eternidad.
***
Me basta decir
Que nunca te dejaré
Te busqué tanto
Pero al fin te encontré
No te quisiera perder jamás.
***
Me basta saber
Que sólo tú puedes llenar
Toda mi vida
Con una palabra nada más
Con una caricia nada más.
***
Me basta una pequeña parte de ti
Para ser el hombre más feliz
Tan sólo con tenerte aquí junto a mí
Puedo sentir amor, tan sólo así.
***
Me basta decir
Que nunca te dejaré
Te busqué tanto
Pero al fin te encontré.
***
Me basta saber
Que sólo tú puedes llenar
Toda mi vida
Con una palabra nada más
Con una caricia nada más.
***
Me basta una pequeña parte de ti
Para ser el hombre más feliz
Tan sólo con tenerte aquí junto a mí
Puedo sentir amor, tan sólo así.

jueves, julio 28

Periodista y esclava

¿Qué son las vacaciones? El diccionario de la Real Academia de la Lengua Española define esta palabra como “descanso temporal de una actividad habitual, principalmente de los trabajos remunerados y de los estudios”.

¿DESCANSO han dicho? Pues cómo se ve que estos tipos de la Real Academia no viven con Marisa Zepeda López, es decir, se ve que no tienen ni la más mínima idea de lo que es tener una madre como la mía. Durante las últimas semanas, con frecuencia me viene a la mente el título de una película mexicana (bastante chafa, por cierto): Vacaciones de terror.

No hay de otra, del fenómeno vacacional no me salva ni el nuevo Batman. Si pretendo salir con las amigas mi despertador ha de sonar a eso de las 7:00 o 7:30, para que tenga chance de barrer, de lavar trastes, de hacer cualquier cosa que mi madre considere una “colaboración en las actividades del hogar”.

Si se trata de un día sin compromisos la cosa empeora. Me encuentro yo en mi cama, en posición fetal y con las cobijas hasta las orejas; son las 8:00 a.m. cuando se abre la puerta de mi cuarto y se escuchan los gritos de mi jefa: “¡¿piensas quedarte echada todo el día?! Ahí viene el camión de la basura y, te lo advierto, pobre de ti que no la tires…”

Pobre de mí. Pobre de mí que tengo que salir a la calle con atuendo de “ñora” (ya saben, pants y playerota); pobre de mí que dispongo solamente de cinco minutos para luchar contra el almohadazo y los gallos; pobre de mí, a quien el “señor basurero” siempre le pone geta porque sólo le doy un peso. Pobre de mí…

Ahora bien, ¿acaso hay quien cree que mis conocimientos prácticos son gratuitos? A mí nadie me engaña, mucho menos si de lavar el baño se trata. A lo largo de casi nueve años he probado todo tipo de productos: polvos quita sarro, limpiadores líquidos, detergentes, fórmulas cloradas… ¡Dios bendiga al Bref, con todo y su “chamugroso”!

El ritual de lavar el baño es sólo una de las actividades que conforman mi terapia ocupacional para evitar el estrés vacacional; sin duda mi madre se preocupa por mi salud mental. Las labores del hogar son un enorme abanico de posibilidades: barrer, sacudir, trapear, lavar trastes, escombrar el patio, etc., etc., etc.

Ahora puedo dar a conocer mi propia definición de vacaciones: “periodo en el que una actividad habitual (en este caso el estudio) es sustituida por otro tipo de actividades que pueden llegar a ser mucho más cansadas”. De paso, tengo todo el orgullo de afirmar que “en mi casa no me mantienen de a gratis”.

En fin, habrá quien piense que debo rebelarme, quien crea que la gente “nice” no lleva una vida como la mía. ¿Será que soy masoquista?, la verdad es que no es tan malo saberse útil…

lunes, julio 25

De Puro Churro

Salí con mis "cajas destempladas", algo desorientada. No iba a lagrimear en el transporte público, así que decidí (de puro coraje) entrar al Moro y desayunarme unos churros. Es curioso, en ese lugar las mesas están diseñadas para cuatro personas; en algunas circunstancias esta característica puede acrecentar la sensación de soledad.
***
Tomé asiento mientras esperaba que alguien me atendiera. En ese momento me percaté de que en la mesa de enfrente había un tipo que también estaba solo, al igual que yo, llevaba un periódico, el cual ojeaba de vez en vez. Sentí su mirada inisistente; tal vez mi cambio de imagen de aquella mañana no era tán ridículo como yo pensaba, tal vez...
***
Nadie me atendía. Una mesera pasó a mi lado, así que con una sonrisa --la cual, a pesar de mi mala mañana, no era fingida-- le di los buenos días y le pedí que me sirviera cuatro churros con un chocolate a la francesa. Mientras tanto, mi vecino de enfrente continuaba aferrado a la esperanza de que alguien le llevara una servilleta.
***
Paula (lo leí en el gafete de su uniforme) corría de un lado a otro; nos atendía a mí, al vecino que me miraba, a unos noviecitos quinceañeros y a una familia conformada por una pareja de esposos y dos hijos adolescentes. Yo bebía mi chocolate, fue entonces que no resistí la tentación de devolverle el coqueteo a ese moreno de camisa azul.
***
Hacía ya tiempo que no me prestaba a esos juegos. Siempre con el seño fruncido, al mirada dura y el gesto serio, siempre haciendo todo lo posible por pasar inadvertida. Creo que no fue nada desagradable saber que alguien me miraba sin la morbocidad acostumbrada, saber que alguien me miraba mientras remojaba mis churros en el chocolate.
***
Tan sólo unos veinte minutos que se fueron demasiado rápido. Quise hablarle a mi vecino de asiento, a ese moreno de camisa azul, pero algo en mí me detuvo. Él pidió su cuenta; mientras Paulina se la traía, volvió a mirarme. Puso la propina sobre la mesa, tomo su periódico y, antes de que se fuera, alcanzamos a cruzar una sonrisa. Yo le pedí a la mesera que agregara a mi cuenta cuatro churros para llevar...
-----------------------------------------------------------------------------------------
Regreso a los tiempos en que me gustaba Hanson... No lo puedo evitar, esta rola me recuerda a alguien, y no es precisamente el moreno de los churros, jajaja...
-----------------------------------------------------------------------------------------
Get up and go
***
She play guitar with her finger tips
She'll play your heart with her tender lips
She'll work it out until she makes the tips
And it's all right, yeah it's all right.
***
Holding her tight in late december
I look in the stars and I remember
She doesn't mind when you offend her
And it's all right, yeah it's all right.
***
Just a girl like you, and maybe just a
Just a guy like me, maybe we
Could take a walk on the wild side
Take a look and see.
***
Just a girl like you, and maybe just a
Just a guy like me, maybe we
Cuold take a walk on the wild side
Take a look and go
Get up and go, go.
***
What could I give, when you've got all you need?
And she looks at me like all I want's little free
Every time I'm here with you it makes me see
That is all right, but it's all right.
***
We'll get away be in love we can make it better
All I need's a little time for us to get together
Hapiness is just a step away
When it's all right, yeah it's all right.
***
Just a girl like you, and maybe just a...
***
Just a girl like you, and maybe just a...
***
Seems like love has always found a way
But there's only so many hours in the day
All that I kinow is that you're here with me
And it's all right, yeah it's all right.
***
Won't you tell me that you need me so bad
'Cause you are everything I've never had
Every time I look at you it hurts so bad
And is all right, yeah it's all right....

domingo, julio 10

Tour en Metrobús

“Esto es como en el metro, hay que entrar a empujones”, comenta una mujer mientras ríe sarcásticamente. Un hombre de unos 65 años se queja: “Está terrible, no se puede ni entrar. Además, ¿ya vio el espacio entre el andén y la puerta?, es como de este tamaño…” —al tiempo que hace el comentario toma su bastón y señala un tramo de aproximadamente veinte centímetros.

“Pero véalo así, señor, a ustedes los de la tercera edad no les van a cobrar pasaje”, contesta la mujer de la risa sarcástica. “Pues, por mí, que me cobren, con tal de que sea bueno el servicio”, replica el hombre del bastón. “Eso sí, aquí hasta los empujones los van a cobrar”, agrega otra mujer, quien también se encuentra esperando.

Cada vez llegan más personas al andén, se forman una, tras otra, tras otra; al poco tiempo ya hay quien se acomoda en una cuarta fila. La cercanía entre los cuerpos viola los límites del espacio vital y la ansiedad se refleja en los rostros de quienes se miran mutuamente con algo de enfado. A lo lejos se observa el metrobús que está punto de arribar a la estación Poliforum.

De entre la multitud se abre paso un hombre en silla de ruedas, quien le pide a una de las guardias que sea tan amable de “auxiliarlo” para subir. “Pásese por acá, del lado de las mujeres. ¡Háganse a un lado, dejen que pase el señor!”, grita la mujer uniformada. “Bueno, pues a ver si se puede señor, porque yo, la mera verda’, la veo difícil”, agrega.

En sus marcas, listos…. ¡Ahí viene el metrobús! Las personas olvidan toda regla de urbanidad y se abalanzan a las puertas. El hombre de la silla de ruedas recibe varios empujones, entonces la guardia vuelve a alzar la voz: “¡Que dejen pasar al señor!”. Después de varios intentos, y gracias a la habilidad de su propietario, la silla de ruedas esquiva el vacío entre el andén y la puerta; lo logró, ya está adentro.

El hombre del bastón fue introducido con violencia en el transporte, ahora una joven pelea con él: “¡¿Qué no ve que ya me rompió mis lentes?!”. “Discúlpeme señorita, pero es que me empujaron. De verdad que los jóvenes ya no saben respetar”, responde mientras intenta guardar la serenidad. “¡Ashhh!, pero si gente tonta la hay de todas las edades”, repone su interlocutora.

Han pasado unos siete minutos desde que se abrieron las puertas y ahora están a punto de cerrarse, las personas encargadas de la seguridad empujan a los últimos pasajeros al interior del metrobus, muchos de ellos no hallan de dónde agarrarse. En el interior no existen lugares reservados para discapacitados, personas de la tercera edad o para mujeres embarazadas.

El enorme autobús articulado, de unos 18 metros de largo, se dirige ahora hacia La Piedad. Sobre insurgentes, rumbo a Indios Verdes, el tránsito está congestionado; “esta cosa va re’ lenta”, comenta una mujer mientras le sonríe a una joven que viaja a su lado. Los usuarios comienzan a inquietarse, todos empujan… el metrobús se detiene en la estación.

“¡Dios mío! ¿Y ahora qué hago?, ¡me van a sacar!”, le dice una jovencita a su amiga. “No te preocupes, agárrate de mí, cierra tantito los ojos, no pasa nada…”, intenta calmarla la otra. “¡No inventes!, ve toda esa gente que se quiere subir… ¡Me van a sacar!”.

“¡¿Qué le pasa?! ¿Por qué me empuja?, ¡Me va a tirar!”, reclama un hombre; “es que aquí me bajo”, le responden. Unas veinte personas salen y otras treinta entran. La joven que tenía miedo ha quedado de espaldas contra la puerta, su amiga comenta: “esto es peor que estar en el purgatorio”; en ese momento a alguien se le ocurre dejar salir una flatulencia.

Nuevo León… la que sigue es Chilpancingo, ahí bajan unos treinta y cinco pasajeros, entre ellos una mujer que se acomoda el cabello despeinado y las ropas jaloneadas, sus movimientos reflejan desorientación de los sentidos. Ella está lista para seguir su camino, no sin ates dar gracias a Dios porque pudo salir de ahí.
------------------------------------------------------------------------------------
A propósito de tan tremenda experiencia me viene a la mente una rola de Aleks Sintek (uno de mis músicos mexicanos favoritos), la cual forma parte del album 89-99.
------------------------------------------------------------------------------------
Unos quieren subir
******************
Yo no puedo estar
en un mismo lugar,
como un fugitivo
de Alcatraz.
***
Me persigue la urgencia
y ellos vienen detrás
cada vez son más y más.
***
Unos quieren subir,
yo me quiero bajar.
Si no saben qué hay arriba
dejen de fastidiar
***
Unos quieren subir,
yo me quiero bajar.
Si no saben qué hay arriba
dejen de fastidiar.
***
Qué aburridos son,
creen que toso es así,
si la vida fuera fácil
no tendríamos por qué morir.
***
Se complican el ser,
serían más felices
de lo que fueron ayer.
***
Unos quieren subir,
yo me quiero bajar.
Si no saben qué hay arriba
dejen de fastidiar.

miércoles, julio 6

Morir de amor

El viernes pasado tuve mi primera incursión como invitada especial en una emisión de radio. Así fue, persuadí a Claudia de que juntas emprendiéramos una misión suicida: prestarnos a una charla cuyo tema central sería ni más ni menos que... el AMOR.
***
Morir de amor (permanencia voluntaria), una exposición colectiva de arte contemporáneo que se presentó en el Museo Universitario de Ciencias y Artes, brindó a los asistentes la oportunidad de participar en una cabina de radio y expresar sus ideas acerca del arte y el amor.
***
Claudia y yo compartimos el espacio con Joel, un estudiante de arquitectura. Berenice --la locutora-- y Aldo --quien se encargó de majenar los controles-- fueron nuestros amables guías por el extraño camino hacia las más ocultas pasiones, jajaja.
***
He aquí la transcipción de mis intracendentes respuestas. Si alguien quiere perder un rato el tiempo, puede leerlas; si no, basta con que reflexionen acerca de lo que significa el amor en sus propias vidas.

¿Cuál ha sido la obra que más les has ha gustado?
“Bueno, pues a mí me llamó mucho la atención la obra que está justo a la entrada de la exposición. Es un texto pintado en una manta, a simple vista podría parecer algo sencillo, pero lo interesante viene cuando leemos el mensaje y reflexionamos sobre él.

Se trata de una persona que le otorga el ‘perdón’ a su pareja. Le dice: ‘bueno, ya me has hecho mucho daño, pero si prometes que no vuelve a ocurrir, entonces te perdono’. Creo que el perdón en el amor es fundamental; por otra parte, cada uno de nosotros decide hasta dónde perdonar”.

De todas las obras, ¿con cuál se sienten más identificados?
“Hay una serie de cuadros, uno de ellos dice 'No, te jodes tú', creo que de vez en cuando me siento identificada con esa frase. Es esa parte agresiva del amor, yo a veces soy muy agresiva, jajaja.

No, ya en serio, creo que el amor tiene esas dos caras. El amor puede ser toda dulzura, pero, algunas veces, el amor también puede tender al odio, cuando sentimos que somos tratados de manera injusta, cuando no comprendemos por qué el otro nos lastima, entonces dan ganas de decir ‘¿sabes qué? Vete a la fregada’ “

¿Qué tipo de expresión artística utilizarían para hablar de amor?
“A mí me gusta el arte en general, aunque debo aceptar que lo que me mata es la música. Por ahí en la exposición hay un disco con un corrido, bastante trágico el asunto, pero se me hace una obra muy divertida.

Me gusta esa capacidad de integrar, por un lado, un sentir personal con respecto al amor, por otro, un rasgo social característico de nuestra cultura como lo es el género norteño y, finalmente, el aspecto universal del amor mismo, el amor que cualquier persona puede llegar a sentir.

Si pudiera expresar de forma artística mi amor, definitivamente sería de esa manera… mediante un corrido”.

¿Es posible que algún día se termine el amor?
“No lo creo, es casi imposible. Lo que ocurre en la actualidad es que ha crecido el egocentrismo, el amor que cada individuo siente por sí mismo. Sin embargo, hay muchísima gente que continúa creyendo en el amor, no sólo en el amor de pareja, sino en el amor a la vida, el amor a lo que hacemos día con día.

Dudo mucho que el amor pueda terminarse, es y siempre será, simplemente, el motor que mueve al mundo”.

¿Creen en el amor para siempre?
“Mis papás están a punto de cumplir 23 años de casados, eso me hace pensar que ‘tal vez…’ existe la posibilidad de llegar a encontrar, más allá del amor para siempre, el amor verdadero. Ese tipo de amor requiere de respeto y compromiso mutuo, de comprensión y comunicación por parte de ambos miembros de la pareja.

Cuando dos personas que están dispuestas a ser el ‘amor verdadero’ de alguien más se encuentran, pues ¡qué suerte!, porque ha ocurrido un milagro”.

Penélope, mencionaste lo trágico del amor, ¿tú vives el amor de manera trágica?
“Jajaja, ¡Claro que no!, lo que pasa es que tanta novela ya me afectó el cerebro. El amor se ha estereotipado mucho, va muy ligado con el sufrimiento, ya saben, ‘es que amar y querer no es igual…’

De hecho, yo vivo el amor con mucha felicidad, por amor siempre doy lo mejor de mí. Sin duda se pueden recibir muchos golpes en nombre del amor, pero considero que el amor se goza en la medida en que nos hace crecer como personas”.

¿Creen que en el amor siempre hay alguien que da más?
A menos que se sea un experto en las artes adivinatorias, es muy difícil saber si hay alguien que da más; cada persona expresa de manera distinta su amor y es un error hacer comparaciones.

Por otra parte, ayer conversaba con una amiga y caímos en cuenta de algo que es muy cierto. Si bien uno no debe esperar nada a cambio cuando ama, la verdad es que todos somos un poquito interesados y merecemos sentirnos amados. Si en la relación uno de los dos no se siente a gusto, si no es correspondido, si no se siente amado, simplemente es hora de decir ‘adiós’.

Existen personas que no están dispuestas a amar, peor, que no están dispuestas a que las amen. Hay personas que no quieren recibir nada de nadie. Entonces vienen los intentos, algunos buscan resultados un par de semanas, otros llegan a aguantar cuatro o cinco años, hasta que se dan cuenta de que no vale la pena amar a alguien que no los ama”.

¿En este momento están muriendo de amor?
“Creo que en este momento no muero de amor por una persona, así que si hay por ahí algún voluntario, pues que se apunte, jajaja.

Lo que pasa es que yo siempre he distinguido entre el enamoramiento y el amor. El enamoramiento es muy bonito, porque todo parece perfecto, pero el amor implica un mayor conocimiento y la disposición de aceptar defectos y virtudes. Me he enamorado muchísimas veces, pero creo nunca he vivido el amor de pareja.

En este momento, más bien ‘muero de amor por la vida’. Le doy todo el amor del mundo a mi familia y a mis amigos, intento entregarme por completo en cada una de mis acciones. Qué curioso, ¿no?, ‘morir de amor por la vida’…”

miércoles, junio 29

¿El plástico tiene caducidad?

Después de un plato de cereal (de esos aritos de colores alucinados), dos quecas, dos vasos de Coca-Cola y un poco de gelatina de fresa —ese fue mi ligerito desayuno—, me dio por ponerme nostálgica y meditabunda…

Aún recuerdo las chorrocientas generaciones de Menudos (ya saben, desde Angelo, hasta Sergio Blas, pasando por Ricky Martin). Este verano me trae a la mente una de sus rolas: “Bésame en la playa, bésame en la arena/Hasta que la tarde muera y suba la marea/Bésame en la noche y contemos las estrellas/Quédate conmigo hasta que amanezca…”

Timbiriche, semillero de grandes talentos como Eduardo Capetillo, Bibi Gaytán y Erick Rubín, fue uno de los grupos más famosos, no en balde que el cover de Muriendo lento de los Moderatto sea todo un éxito: “Quizá no sientas lo que yo sentí/Quizá no hay lágrimas ni miedo/Tal vez no piensas ni un momento en mí/Tal vez hay alguien en tus sueños…”

Caso aparte es Magneto, ellos sí que marcaron historia; filmaron una película y duraron años de gira de “despedida”, lo bueno es que ya se retiraban, ¿no? ¡Lo peor!, se la pasaban mintiendo acerca de su edad y cantaban A la puerta del colegio cuando Elías estaba a punto de quedarse calvo y Mauri ya no sabía ni qué untarse en las “patas de gallo”. ¡Chalessss!

Y yo me pregunto, ¿qué es lo que deparan los tiempos futuros?, ¿el pop plástico tiene una fecha de caducidad? ¡Horror! Estamos viendo morir a los últimos elefantes blancos de este género. El apocalipsis se aproxima, primero fue la separación de OV7 y, ahora, por si no fuera suficiente con los problemas en el Medio Oriente, Kabah amenaza con dejarnos.

Por Diosito que yo no invento, llegué a conocer personas locas que soñaban con tener un over all amarillo y se la pasaban cantando: “Encontré el amor, no hay nadie que lo pueda negar/ Voy a decirle al mundo es para mí/Encontré el amor, no hay nadie que lo pueda robar/Voy a gritarle al mundo eres para mí…”

Confieso que en mi adolescencia cometí graves pecados, uno de ellos, ser fan de Mercurio (sé que con esto perderé respeto, ni modo). ¡Ah, cómo me molestaba que dijeran que Danny era gay! Todavía conservo mi disco Chicas chic; quién lo iba a decir, actualmente ser “chic” es “la neta”: “Chicas por arriba, chicas por abajo/Chicas que vienen por ahí de todos lados…”

Lynda está desaparecida, una vez dijeron que había muerto de anorexia (no se preocupen, fue un rumor); Tierra Cero se acabó. ¿Qué nos queda?, bueno, pues está RBD, Uff y Jeans (otro recuerdo, alguna vez me gustó un wey que se llamaba Pepe: “Pepe, no te has dado cuenta todavía/Que te amo/Pepe, ya no quiero sólo ser tu amiga/No seas malo…”).

Quizá es hora de dejar de lado las agrupaciones y apostarle más al "talento" individual, ahí están Belinda y Natalia Lafourcade… ¡El pop plástico por siempre!

martes, junio 28

Cosas de niños

“¿Quién quiere tu amistad, eh?, ¿Quién quiere tu amistad?... ¡nadie quiere tu amistad!…”, una vocecita se dirige a su compañero de asiento: un niño de unos tres años. La madre comienza a reprender al autor de tan curioso discurso: “¡Ya cállate Iván y deja de decir babosadas!”.

“Mamá este bebé me quiere morder, es un grosero”, afirma Iván mientras le jala los cabellos a Mario. Hasta este momento el tercero de los hermanos, el más grande si se hacen cálculos de edad, viaja tranquilo; Luis tendrá unos ocho años, los cabellos castaños claros y los ojos color miel, unas pecas cubren su nariz y los pequeños dientes chuecos se asoman cuando sonríe.

Arranca el microbús y comienza la fiesta para Luis, Mario e Iván. Su madre destapa una Coca-Cola de 600 mililitros y los turna para que beban. “Mamá, el bebé se va a acabar el refresco, dile que me de tantito”, se queja Iván. “¿Oye Mario?, bebé, no deberías tomarte eso, ¿qué no sabes?, son miados”, asegura Luis con sonrisa pícara.

“¿Miados?”, pregunta Iván, incrédulo; “¿pues que los miados no son amarillos?”, continúa con el interrogatorio. “¿Amarillos? ¿Y tú cómo sabes eso?”, ahora es Luis quien pregunta. Ambos niños intercambian una mirada maldosa y al unísono gritan: “¡Mario no te tomes eso, son miadooooos!”.

“¿Tú sabes cómo se juega a los accion man, Iván?”. “No, no sé”. “Mira, ven, te voy a decir”; en cuanto el incauto acerca la cabeza para escuchar lo que supone es un valioso secreto, Luis le propina un fuerte zape, mientras ríe descaradamente y se burla: “¡Ay, tonto!, ¿de veras pensaste que te iba a decir?”.

“Mamá, el bebé le quiere jalar las greñas a la señora”, gritonea Iván. “Sí cierto mamá, Mario le iba a jalar las greñas a la señora”, agrega Luis. “Los dos se callan y se están quietos, si no, van a ver cómo les va a ir. ¡Ya!, ¿eh?, se están quietos o les pongo unos trancazos”, amenaza la mujer mientras trata de acomodar a Mario en el asiento.

“Ya te dije Luis, ¡te me estás quieto!”. El niño de las pecas recibe un fuerte pellizco; primero se queda serio y quieto, luego viene el puchero; todo concluye con chillidos y lágrimas. El lloriqueo dura un par de minutos, entonces Luis se aprovecha del descuido de Iván para tomarlo de los cabellos y zarandearlo.

“Hay que jugar”, le pide Iván a Luis. “Uy, no, mano. La neta es que no podemos jugar”. “¿Por qué?”. “Lo que pasa es que mis juguetes son mejores que los tuyos”. “¿Y qué necesito para jugar?”. “¡Ash!, pues necesitas un avión”. “¿Un avión de a de veras?”. “No tonto, para jugar es uno de a mentis”. “¡Ah, bueno!, porque tengo mi pistola de a de veras, mis balas de a de veras, pero avión… avión sólo de a mentiras”.

Al llegar a la calzada de Tlalpan el microbús pasa por un túnel. “¡Uuuuuuuuuuuuuhhhh!”, gritan emocionados los tres niños. El chofer aumenta la velocidad y los pasajeros se agarran de donde pueden. “¡Oh no, Tom!, nos quedamos sin frenos, ¡ayúdame!”, le dice Iván a Luis, en un tono que imita burlonamente los diálogos del la serie gringa Rescate 911.

Iván se ha quedado dormido, le bastaron tan solo siete minutos de inactividad. Luis tiene cara de aburrimiento y Mario continúa jugando con su envase vacío. Ahora es la mamá de los tres quien comienza con el relajo: “Iván, negrito, despiértate”. “Mira, pégale despacito con la botella y dile que se despierte”, le indica a Mario. Ni tardo ni perezoso, el niño comienza con la agresión.

Nada que se despierta Iván. Luis lo observa fijamente mientras mueve la cabeza de un lado a otro: “¿Oye, Iván?, ¿pues que sí chupaste mucho, mano?” Ante tal comentario, los pasajeros (quienes ya habían hecho grandes esfuerzos por contenerse) sueltan las risas mientras se miran mutuamente.

“Encamorrado” y molesto, así es como se levanta Iván. Con los ojos entrecerrados toma su pequeña mochila y se la cuelga en la espalda, Luis le da algunos empujones y Mario continúa pegándole con la botella. Los niños y su madre bajan en la esquina de Eje seis y avenida Jalisco; varios pasajeros continuarán su viaje, ahora con una enorme sonrisa dibujada en el rostro…
---------------------------------------------------------------
Amor – Devoción
Sentimiento – Emoción
(***)
No temas ser débil
No seas demasiado soberbio al ser fuerte
Sólo mira dentro de tu corazón
Ese será el retorno a ti mismo
El retorno a la inocencia.
(***)
Si tú quieres, entonces comienza a reír
Si tú debes, entonces comienza a llorar
Sé tú mismo, no te escondas
Sólo cree en el destino.
(***)
No importa lo que la gente diga
Sólo sigue tu propio camino
No te des por vencido y toma la oportunidad
De regresar a la inocencia.
(***)
Este no es el comienzo del fin
Este es el retorno a ti mismo
El retorno a la inocencia.


Return to Innocence
Enigma (1993)

Love - Devotion
Feeling - Emotion
(***)
Don’t be afraid to be weak
Don’t be too proud to be strong
Just look into your heart my friend
That will be the return to yourself
The return to innocence.
(***)
If you want, then start to laugh
If you must, then start to cry
Be yourself, don’t hide
Just belive in destiny.
(***)
Don’t care what people say
Just follow your own way
Don’t give up and use the chance
To return to innocence.
(***)
That’s not the begining of the end
That’s the return to yourself
The return to innocence.

miércoles, junio 22

Yo quiero ser como mi papá

En medio del festejo y el pastel olvidé escribir algo sobre el Día del Padre. Estoy conciente de que se trata de una fecha comercial, inventada por una sociedad consumista, pero creo que no tiene nada de malo si el día de hoy dedico algunas líneas para escribir acerca de mi “jefe”.

David Martínez Puente tuvo un padre biológico, pero careció de una figura paterna que cuidara de él mientras crecía, aún así, logró construir su propia familia y mantenerse alejado de los vicios; mi papá no fuma, no bebe, no ingiere ningún tipo de droga.

Un hombre que predica con el ejemplo. David siempre me ha hecho ver la importancia de hacer prácticos los conocimientos; para él, lo aprendido debe llevar invariablemente a la acción. “Todo lo que cultivas a lo largo de tu vida debe servirte para ser una mejor persona”, ese es uno de sus lemas.

Acepto mi arraigado complejo de Electra, siempre he pensado que mi madre se casó con uno de los pocos hombres que aún valían la pena. Mi papá ha estado siempre junto a ella, se mantuvo ahí cuando Marisa decidió terminar una carrera, con tres hijos de por medio; dejó atrás machismos baratos y la apoyó en su decisión de convertirse en profesionista.

Soy reflejo de mi padre, quien desde niña me inculcó el gusto por la música, y quien también me enseñó a dejar de lado la timidez para cantar cuando, simplemente, estoy feliz y me viene en gana. Mi padre me hizo comprender que “naco” es aquel que no sabe divertirse mientras entona una ranchera o baila una salsa.

No hay día en que no converse con mi papá, hasta en los peores momentos, cuando llego de malas y aviento la mochila en el sillón, cuando subo deprisa las escaleras y alcanzo a escuchar un: “¡Adiós!… ¿cómo te fue en la escuela?”. Con tan sólo mirar mi rostro sabe si estoy en problemas o si algo, simplemente, no salió bien.

Don David también me da consejos de amor: “Si un idiota intenta pasarse de vivo, mándalo a chingar a su madre”; “nunca seas superflua, lo importante no es el físico sino que sea una buena persona”; “la promiscuidad no es más que el reflejo de un enorme vacío existencial”; “eres un caso excepcional, pero seguro que algún día alguien se anima”.

Para mi padre lo más importante es la familia: “A veces las cosas se dificultan, pero eso no importa si todo en la casa funciona, si todos estamos bien”. Es así como de vez en cuando regaña a sus hijos, porque no aprendemos a convivir como “gente decente”, porque nos damos nuestros buenos agarrones: “Si yo hubiera tenido un hermano…”

Con todo y el consumismo, no está de más que le de las gracias a ese hombre que alguna vez se levantó a media noche para ayudarme con mi tarea de geometría; ese hombre que me ha permitido ser como soy, que me ha guiado por el difícil camino de ser libre y seguir mis propias convicciones…

Ese que me dio vida
Alejandro Sanz

Con tu sonrisa de medio lao
cuántos te quiero te habrás callao,
cuántas cosas de chiquillo
aún conservas en los bolsillos.
Con tu eterno cigarrillo,
con tu ojera y tu descuido.
La más bella de las danzas
Es tu cojera al caminar.

Imagino que engordaste
para que el alma te entrase.
Imagino que tus canas
son recuerdos en sus bodas de plata.

Con mi sonrisa de medio lao
cuántos te quiero me habré callao.
Tú me diste el primer brillo
me sacaste de un bolsillo.
Frágil como una pelusa,
como una inocente excusa,
en una arruga de tu abrigo
me sentía protegido.

No eres sólo aquél que firma
en el libro de familia.
Ni eres el silencio en el sofá,
viendo un partido en zapatillas.

Eres mucho más,
eres ese amigo que me dio vida,
eres ese amigo que me dio vida.

Por eso no quiero dejarte aparcao,
por eso no puedo seguir callao,
hoy que al fin me he dado cuenta
que me sumabas de tu resta.

Y, déjame por esta noche
ser las manos que te arropen.
Y, déjame que te regale
un abrigo nuevo en condiciones.

Y, déjame gritar
que orgulloso estoy de ti,
y que eres ese amigo que me dio vida,
y que eres ese amigo que me dio vida,
Ese que es mi amigo, me dio la vida.

domingo, junio 19

Vengo de allá... De UN MUNDO RARO

Exceso de tareas escolares, virus en la máquina, pésimo servicio de Internet… La causa de una prolongada ausencia en el Blog es sin duda de carácter multifactorial…

Y aquí voy, ataco de nuevo. Las vacaciones comienzan y estoy dispuesta a divertirme, a conocer nuevos lugares y nuevas personas. El verano del 2005 será para recordarse; es mi último verano como estudiante oficial y una de las últimas oportunidades para vivir de forma despreocupada.

Durante mi distanciamiento del Blog experimenté varias lecciones de esas que la vida nos da cuando menos lo esperamos. ¿La más importante?: Algunas cosas llegan cuando uno menos se lo espera y, otras, simplemente no llegarán porque no nos corresponden.

Reforma… Me atormentaron, sufrí, sudé, entré en crisis… recuperé mi identidad y sigo siendo yo, la China. No fui seleccionada para el Taller de Periodismo, pero aprendí mucho y de un jalón. No era para mí, supongo que tanta inteligencia en una sola persona les asusta. ¿Darme por vencida?... ¡Jamás!, como dicen las series gringas: “To be continued…”

Pero no todo pintó tan “pior” porque, sin que siquiera lo imaginara, fui seleccionada para recibir un estímulo económico por mi desempeño académico. Cuatro años de “noñés” tenían que parar en algo bueno algún día, ¿no? En fin… quién sabe qué es lo próximo que me depara el destino, con eso de que tengo una existencia bastante extraña…

Platiqué con el buen Alex, a quien le agradezco su paciencia en los momentos de conflicto existencial. El tema de conversación fue mi drama personal: conocí a alguien a quien no le interesa conocerme. Aclaro que mi propósito no es amoroso, mucho menos sexual.

No importa si me quemo “gacho” el día de hoy, pero cito a los “filósofos” de Reik, quienes reflejan claramente mi situación en una de las estrofas de su rola Qué vida la mía:

“Sólo quiero conversar
Sólo quiero conocerte
Dame un poco de tu tiempo para convencerte
Yo sólo quiero ser tu amigo
Y me muero por salir contigo…”

Pero las cosas no siempre son como uno las quiere, ni como uno las planea, a eso me refería cuando dije que “hay cosas que simplemente no llegarán porque no nos corresponden”. Pero nada de eso importa ya, el mundo continúa; lo bueno es que no soy de esas personas obsesivas y atormentadas, desde mi punto de vista eso sólo representa una pérdida de tiempo.

Agradezco los buenos momentos, la emoción y las expectativas que hicieron de los días pasados algo menos monótono que los trabajos finales. Me la pasé muy bien. Lo único malo es que padezco de un síndrome difícil de comprender: soy demasiado sincera, exageradamente concreta y sumamente impaciente.

Y así es como se cierra un capítulo en El extraño mundo de Penélope. Decepcionada no estoy; confundida, tal vez. Es difícil comprender al sexo opuesto, menos mal que Alex y Gade no son tan complicados…

domingo, junio 5

Si puedo volverte a ver

Algunos dicen que en la vida no hay segundas oportunidades, desde hace una semana difiero mucho de esa opinión…

Apareció Fedor, resulta que estaba en la casa de unos vecinos cercanos, quienes lo adoptaron y cuidaron de él durante cerca de un mes. Una amiga de mi hermana llamó para decirnos que lo había visto desde su ventana y que estaba completamente segura de que era él.

Noté que Fedor estaba algo “amolado” y es que a diario se las veía con un perro alaska, con quien compartía el patio y la comida. El temperamento de mi perro cambió, ahora tiene la extraña manía de aullar toda la noche, quizá sufre de ¿licantropía?, ¡qué gracioso!, un perro que quiere convertirse en lobo…

Cuando Fedor se perdió, mi papá dijo que era una lección para que todos en la familia aprendiéramos a disfrutar el presente, porque “nunca sabemos en qué momento algo puede ocurrir”. Pensé que jamás volveríamos a ver a nuestra mascota y sentía una enorme tristeza de sólo pensar que lo podrían haber atropellado o que estaría viviendo en la calle.

Después de las vueltas que dio la vida, después de creer que hay situaciones que suelen ser irreversibles, hoy me doy cuenta que no sólo se trata de que nuestro perro haya regresado a casa; ahora comprendo que siempre debemos guardar una esperanza, porque quizá puede haber una segunda oportunidad…

Y si de segundos "chaces" se trata, ahí los dejo con una rolita de Lenny Kravitz...
Again
I've been searching for you
I heard a cry within my soul
I've never had a yearning quite like this before
Know that you are walking right through my door

All of my life
Where have you been
I wonder if I'll ever see you again
And if that day comes
I know we could win
I wonder if I'll ever see you again

A sacred gift of heaven
For better worse, wherever
And I would never let somebody break you down
Until you cried, never

All of my life
Where have you been
I wonder if I'll ever see you again
And if that day comes
I know we could win
I wonder if I'll ever see you again

At every time I've always known
That you where there, upon your throne
A lonely queen without her king
I longed for you, my love forever

All of my life
Where have you been
I wonder if I'll ever see you again
And if that day comes
I know we could win

I wonder if I'll ever see you again
I wonder if I'll ever see you again
I wonder if I'll ever see you again

sábado, mayo 28

AyEr

Siempre me ha gustado escribir acerca de las personas a quienes comienzo a conocer, es como dibujar a los personajes de mi propia novela; además, resulta divertido retar a la memoria y conservar el recuerdo de la primera impresión.

¿A qué viene este pequeño prólogo?, pues resulta que ayer tuve la oportunidad de conocer a alguien. Con frecuencia Claudia me hablaba de él y de las posibles coincidencias: “Quizás se llevarían bien, tienen muchas cosas en común… Un día de estos te lo voy a presentar…” Fue así como me enteré de que toca el bajo, y que le encanta la música, también supe de su admiración por Frank Zappa.

Ayer conocí a Vladimir. A pesar de haber visto su fotografía pensé en la posibilidad de no reconocerlo. El factor sorpresa siempre es más divertido, quedé de llegar a su Facultad (Contaduría y Administración) en el transporte interno, pero, al fin de cuentas opté por hacer tiempo y caminar desde Filosofía, pues Claudia me dijo que no suele ser muy puntual.

Llegué 15 minutos tarde, con frecuencia los papeles se invierten; menos mal que me encontré con una persona bastante alivianada. “¿Puedo ver tus cosas?”, pregunta extraña a mi parecer. “¡Qué vergüenza! —pensé. Mi bolsa está hecha un asco, si tan sólo hubiera tirado mi basura en el camino…”. Respuesta rápida: más vale entretenerlo con un fólder.

También conocí a Gabriel y a su novia Mónica, después saludé a Ulises. Nos fuimos a Cuicuilco y vagamos hasta que comenzó el concierto de Hummer Squeal. “Están caritas los tipos”, comentario gracioso si viene de un grupo de hombres. “Pues nada más el güerito y el bataco, porque los otros dos están muy sin chiste; al de naranja, yo de plano mejor lo ponía hasta mero atrás”, respondí.

“¿Y ahora qué hacemos?”, fue la pregunta colectiva. Por consenso todos decidieron ir al billar, no digo “decidimos” porque yo no sabía ni cómo salir del lío sin verme antipática. ¿La razón? bien le había dicho a mi madre que, en viernes, 20 pesos no sirven para maldita sea la cosa. Nueva vergüenza, ¿cómo se le dice a alguien que no traes más que para el pasaje de regreso?

Me hice de tripas corazón hasta que llegamos. No puedo negar lo mucho que me divertí; no jugué nada bien, pero me reí mucho, sobre todo de mi falta de destreza. Pensé que la semana había valido la pena después de pasar un viernes tan agradable. ¡Upsss!, llegó el momento de cooperarse y yo no pude caerme ni con un varo, sólo espero no haberme quemado demasiado.

Vladimir y yo nos fuimos juntos hasta el metro Nativitas. En el camino platicamos algunas cosas, pasamos de un tema a otro y nos reímos varias veces. Esta fue una de las pocas ocasiones en que alguien me deja adentro del metro, eso es algo que debe ser muy tomado en cuenta si me pongo a pensar que la última vez tuvieron a bien botarme en los paraderos del metro Taxqueña.

Conclusiones de la tarde:
Vladimir es un tipo simpático, amable, pero sobre todo muy divertido.
En definitiva, no soy nada buena para jugar billar.
Algunas playeras son demasiado pequeñas.
Es chido conocer a personas que no sean de Ciencias Políticas y Sociales.
Claudia tenía razón.

405
Death Cab For Cutie
Ah ah ah ah ah ah,
Ah ah ah ah ah ah.
(***)
I took the 405 and drove the stake down into your center
and stated that its never ever been better then this.
I hung my favorite shirt on the floor board wrinkled up from
pulling pushing and tasting. (tasting)
(***)
You keep twisting the truth,
that keeps me thrown askew.
(***)
Misguided by the 405 because it led me to an alcohol next summer.
I missed the exit to your parents house hours ago.
Red wine and cigarettes hide your bad habits underneath the patio. (patio patio patio)
(***)
You keep twisting the truth, that keeps me thrown askew.
You keep twisting the truth, that keeps me thrown askew.
(***)
Ah ah ah ah ah ah,
Ah ah ah ah ah ah,
Ah ah ah ah ah ah,
Ah ah ah ah ah ah.

miércoles, mayo 25

¡Corre Forrest, Corre!

¿Sedentarismo?, ¿Pasividad total?, ¡Haga lo mismo que yo!...

Toda mi vida he tenido pésimos hábitos, no hago más que ejercicios cerebrales y vivo de una rigurosa dieta a base de chicharrones, palomitas con salsa valentina y coca-cola. Pero, aunque nadie lo crea, este fin de semana pude convertirme en "deportista por un día".

Cuando menos me di cuenta ya me encontraba en la línea de salida, junto a una multitud que coreaba el "gooooya" al unísono. Y ahí estábamos, cuatro de los mejores deportistas de México, jajaja: Gay-Gay-Gay (Gade), Sopa de pan (Diana), Alex (Alejandro) y la China (yo); todos dispuestos a correr los mejores ocho kilómetros de nuestras vidas.

¡Qué vergüenza!, Alex me dejó atrás casi desde el inicio, Diana tuvo un poco más de compasión y me acompañó hasta el kilómetro dos... a Gade me lo encontré a medio recorrido, pero también me revasó. Después de que Gay-Gay-Gay me abandonara, bajé el ritmo, ya más bien caminaba, fue entonces que escuché el consejo de una mujer de unos 60 años: "No te pares, aunque sea trota, pero síguele, ¡tú puedes!".

En realidad fue toda una experiencia, pocas veces se vive un ambiente tan divertido y lleno de solidaridad. Porras por todas partes, la gente que nos gritaba: "corran, muchachos, ya nada más faltan tres kilómetros". A duras penas llegué a la meta, corrí mis últimos trecientos metros sobre la pista del Estadio Olímpico Universitario y recibí una graciosa bienvenida: "Y ahí viene la mil 64, con enormes esfuerzos, y ahora... ¡una enorme sonrisa!"

Fue así como rompí la monotonía cotidiana, aunque fuera sólo por un día; fue así como viví el XV Maratón conmemorativo del programa Goya Deportivo...


Encuentro fortuito
Camino a la carrera me hice de un "amigo", un chico simpático que se ofreció a compartir conmigo el "veintiúnico" taxi que había.

Amable a más no poder, con una hermosa sonrisa, Saúl, estudiate de Letras Hipánicas me hizo compañía hasta que encontré a mis amigos. "Me gusta hacer cosas diferentes a las que siempre hago", me dijo, antes de que me pidiera que le tomara una foto "con el estadio de fondo".

Nos separamos para comenzar a correr, las mujeres salimos diez minutos antes que ellos... Debut y despedida, perdí a Saúl entre el mar de gente... Ahora sólo me queda hacer su retrato hablado y pegarlo por toda Ciudad Universitaria, jajaja.


miércoles, mayo 4

Quiero llorar...

Había una vez un perro labrador... era del mismo color que el café con leche, tenía enormes patas y babeaba mucho... se llamaba Fedor.

¡Ese era mi perro!, y hoy resulta que se ha extraviado. Mi abuela dice que fue un "accidente", ya saben, "los accidentes pasan..."; ella dice que en cuanto abrió la puerta el perro salió corriendo y ya no lo pudo alcanzar. Ahora Fedor está Dios sabe dónde y yo me siento muy triste porque lo extraño; además, mi hermana no ha dejado de llorarle, llora cada que se acuerda, llora con mucho sentimiento...

Me da por recordar. Era mi mala costumbre alimentar a Fedor con dulces, cacahuates, chocolates, papas fritas y pan dulce; siempre compartía con él un poco de lo que en ese momento me hallara comiendo. Me gustaba cómo movía la cola, y cómo salía disparado a recibirme cuendo me veía entrar por la puerta.

Fedor, ojalá recuerdes el camino a casa, porque aún tengo la esperanza de que vuelvas. No me hago a la idea, así que prefiero pensar que vas a regresar...

Miel
Colchón
Por el tiempo que estuvimos juntos
Por las cosas que pasé contigo
Hoy quiero que sepas que estoy aquí
Por ti
***
Por ti, yo sería capáz
De darte la vida
***
Contigo las cosas parecen tan simples
No puedo esperar a verte un día más
Hay tantas cosas que quiero decirte
Pero me falta valor
***
Por ti, yo sería capáz
De darte la vida
***
Por ti, yo sería capáz
De darte la vida
Pero no sé qué hacer
Más que esta triste canción
Más que esta triste canción...

jueves, abril 28

Un sentimiento distinto...

Yo soy la China, por ende, la China me dicen... la China, amante de las bromas, a quien le gusta reír, contar historias y, de vez en vez, burlarse de las rarezas de su propia vida...

Pero resulta que hoy, yo --la China--, no tengo tantas ganas de reír, pues me embarga un sentimiento distinto, quizás es aquello que llaman nostalgia...

Hoy me di cuenta de que el tiempo pasa muy rápido, de que la vida se va en un parpadeo. Hoy me vi más adulta que otros días; cuatro años de mi existencia han llenado huecos inmensos con recuerdos y experiencias...

No he sido cantante, actriz, poetiza, posmoderna, sex simbol e ídola del blog como algunas otras "comunicólogas", pero a cambio he aprendido lo que significa la amistad y el compañerismo. He pasado gratos momentos sentada en el peldaño de una escalera, tirada en el pasto, atenta a una cátedra... he reído con las bromas locales y he comprendido lo que significa "compartir".

La vida ha puesto en mi camino profesores excepcionales que han acrecentado mi pasión por la vida y mi pasión por el periodismo; además, he tenido la oportunidad de dar un poco de mí a otras personas, esos a quienes llamo mis "alumnitos". Durante cerca de cuatro años me he convertido en lo que ahora soy: la China.

Más allá de vivir con "clase", he aprendido simplemente a vivir. He visto distintos fragmentos del mundo a través de otros ojos, de otras historias... Ahora estoy más segura que nunca de que nadie puede hablar acerca de aquello que no conoce, de aquello que prejuzga...

Hoy sólo tengo una palabra en la mente, una palabra que no puedo dejar de escribir: GRACIAS. Gracias a todos aquellos que le han dado algo se su vida a la China... Ha sido una suerte que el destino nos haya puesto en un mismo camino.


With a little help of my friends (1968)***
Joe Cocker
What would you think if I sang out of tune,
Would you stand up and walk out on me.
Lend me your ears and I’ll sing you a song,
And I’ll try not to sing out of key.
***
I get by with a little help from my friends,
I get high with a little help from my friends,
Going to try with a little help from my friends.
What do I do when my love is away.
***
(does it worry you to be alone)
How do I feel by the end of the day
(are you sad because you’re on your own)
***
No I get by with a little help from my friends,
Do you need anybody,
I need somebody to love.
Could it be anybody
I want somebody to love.
***
Would you believe in a love at first sight,
Yes I’m certain that it happens all the time.
What do you see when you turn out the light,
I can’t tell you, but I know it’s mine...
*** La versión original es de los Beatles, compuesta por Lenon y MacCartney en 1967.

sábado, abril 16

EsTa NoChE

"Esta noche sólo quiero tocar tu canción
Que todos sepan que me muero por vos
Que tengo ganas de gritar
Que nada podrá ya parar este amor... este amor
(***)
Hoy yo me quedo bailando en la vereda
Dando vueltas, saltando hasta las estrellas
Acurrucándome al decir tu nombre
Como si fuese el primer hombre que amó... que amó
(***)
Esta noche, esta noche
Esta noche, esta noche
Esta noche quiero cantar tu canción..."

Esta es una restrospectiva nostálgica hacia el año de 1986, cuando el cantante argentino Raúl Porchetto lanzaba al mercado su album titulado Noche y día, en el cual se incluía el tema Bailando en las veredas; se trata de una rola con el auténtico e inconfundible sello ochentero: ritmo contagioso y letra románticamente divertida.

Es curioso como muchos de quienes no vivimos la década de los ochenta somos fieles seguidores de los grupos que conformaban la vanguardia musical de aquellos años, pero resulta aún más curioso que canciones como Bailando en las veredas formen parte del sound track de nuestras vidas, la vida de generaciones lejanas al fenómeno del rock en tu idioma; a mí, por lo menos, me trae muy gratos recuerdos.

En fin... el tiempo pasa, la música cambia, pero esta continúa siendo una de mis canciones preferidas. Esta noche... me acuerdo de alguien que es muy especial...

lunes, abril 11

Y después del desafuero... ¿Qué?

Todo mundo habla y habla del desafuero que ya es un hecho. En los periódicos y canales de televisión es el tema de moda...

Me he enterado de todo y, sin embargo, no quiero hablar del tema... me siento un poco harta de darle vueltas al mismo asunto. Hoy, en mi pequeño mundo, quisiera hacer de cuenta que lo imposible es posible, y que soy un ser apolítico... Quisiera, pero no puedo.

El pasado 8 de abril fue desaforado el jefe de nuestra muy noble y leal Ciudad de México. Ese mismo día me encontré con dos niños que tocaban el acordeón en un vagón del metro, a esa edad deberían estar corriendo, jugando, riedo... Ese día un joven amable me cedió el asiento en el transporte público... Ese 8 de abril presencié el trabajo esmerado de un grupo de compañeros universitarios, futuros productores de medios audiovisuales...

Mientras AMLO acusa al "inombrable", mientras el PRI y el PAN llevan a cabo sus pactos y alianzas, mientras los diputados dicertan durante horas... los ciudadanos siguen el curso de sus vidas. Son ellos quienes sufren la ciudad, pero también quienes la gozan, porque es su hogar. Para ellos, complot es cuando el metro se queda parado y entonces llegan tarde a la chamba...

No quiero hablar del desafuero. Hoy prefiero hacer un pequeño homenaje a todos los sobrevivientes del DF, quienes luchan a diario y quienes aman con pasión nuestra ciudad. Quienes saben que el verdadero cambio está en cada uno de nosotros.

sábado, abril 2

¡De regreso!

Querido Blog (jajaja):

Quiero pedirte una disculpa por este terrible abandono, te prometo que trataré de escribir con más frecuencia, de hoy en adelante Seré una niña buena...

Muchas cosas han sucedido en estos días que, acumulados, suman casi un mes. Ha sido desvelada tras desvelada y la verdad es que ya no aguanto tanto como antes, supongo que es la edad, esto de ser una anciana de 21 años es una locura, jajaja.

La Semana Santa más bien fue Semana Satánica, los profesores tienen la extraña teoría de que siete días de vacaciones equivalen a 168 horas de trabajos forzados; yo sólo tengo una pregunta: ¿a qué hora puedo dormir, comer, ver tele y salir a que me de el airecito? De cualquier forma me las arreglé para ver a algunos amigos y darme una vuelta para disfrutar del folklore iztapalapeño.

Ya en otro tema, quiero expresar el sentimiento de desesperación que experimenté el día de ayer, caundo me dio por cubrir un seminario que llevaba el exótico título de Nuevos factores de virulencia en salmonella. Qué bueno que nadie vio mi cara cuando entré en el auditorio del posgrado de Química y escuché una larga lista de términos como: macrófagos, moléculas hidrofóbicas, purinas, leuO...

Lo bueno es que Edmundo Calva salió al quite, este investigador del Instituto de Biomédicas de la UNAM tuvo la gran amabilidad de explicarme con peras y manzanas... ¿Qué no soy suertuda? ¡suertudota!, siempre me tocan científicos que son la pura buena onda. Calva, en especial, me impresionó por su fluidez al hablar y por su gran cacacidad doscente, cada uno de sus ejemplos fue claro y preciso.

Bien, es todo por el día de hoy... Sólo me queda dejar un fragmento de Tus ojos, una rola de los regiomontanos de Belanova. Esto va dedicado para mi interminable lista de prospectos; de no ser por cada uno de ellos la vida perdería un poco de diversión...


Viendo tus ojos puedo decifrar el universo
El viento suave, el azul del cielo, al fin lo entiendo
Que este mundo gira y que algún día he de morir
Pero contigo
(***)
Y en esta historia
No existe el tiempo
Porque en tus brazos reinventé el universo
Al fin entiendo que el pasado y el futuro sólo existe hoy




martes, marzo 8

Adolescencia

El día de hoy tengo dos opciones: Cortarme las venas mientras escucho Sólo quédate en silencio de los weyes esos de Rebelde (por cierto, Lenny Kravitz tuvo la desvergüenza de salir en esa novelucha --Les digo que ya no hay respeto--) o bien escribir sobre algo que me venga en gana. Hoy prefiero la segunda opción.

En este momento escucho una rola de Thermo, se llama Dieciséis y trata acerca de un chavito que se suicida porque está harto de todo. ¡Vaya! Hasta que escucho una temática diferente a la de siempre, con contenido que mueve, que hace pensar...

La religión católica reprueba el suicidio, mientras que la mayoría de la sociedad lo califica como un acto de cobardía, sin embargo, ¿el "mundo adulto" alguna vez se ha puesto a pensar en qué es lo que le ofrece a los jóvenes? No es fácil enfrentar un legado de crisis económica, anomia social y périda de valores... no es fácil...

De ninguna forma apruebo el suicidio, mucho menos defiendo un tipo de decisión como esta. Más bien me refiero a que es importante tomar en cuenta a los jóvenes, pero sobre todo a los adolescentes. A los dieciséis años el mundo se viene abajo con una inmensa facilidad; basta con que tus padres te digan que no sirves para nada, basta con que el profesor de mate atormente tu existencia, o con que el tipo o la tipa de tus sueños te haga un desaire.

Qué distinto sería si a esa edad te tomaran más en serio, si te mostraran todo lo que eres capaz de hacer, hasta dónde puedes llegar... Sería distinto si en lugar de señalarte te dieran la oportunidad de integrarte, si te hicieran consciente de las reglas del juego y dejaran de tratarte como niño o, en el peor de los casos, como lastre.

En fin... qué diera yo porque lo del suicidio de un chavito se quedara tan sólo en una canción...

Dieciséis

Solía reír si estabas tú
solía jugar y pensar
que era mi lugar
Y estar aquí, sin ti
duele mucho más
si no hay razón en mí, sin ti
(***)
A los diciséis
el hijo más joven salía a trabajar
sin poder hablar
con nadie del mundo que tanto llegó a odiar
(***)
La noche oculta el sol
igual como ayer
la falta de ilusión
y tantos días
sin tener
alguien en quien confiar
un día gris
es el final
(***)
Ya sin respirar
su cuerpo descansa
en la alcoba que fue su hogar
su padre gritó
su nombre
a Dios
(***)
En vano trató
de despertar
al hijo que vio crecer
y reír
Al hijo que vio crecer
(***)
Ya el padre tomó su decisión
y ahora está con él
la sangre en su cuerpo
y ahora está con él

miércoles, marzo 2

Calma, Calma!!!

Bueno, pues ya terminé mi tarea de Taller de Diseño Editorial... Qué buen equipo hacemos Gade, Norma, Natis, Alina y yo, ya sabrán... que dividimos el libro... que pásame tu parte... que te paso la mía... eso es todo!!!, así se hace la tarea!!! Dios, bendice a la Internet, al correo electrónico y al mensajero instantáneo.

Ya tengo asesora de tesis!!! va a ser Lucía, me rayé, jajaja. Mi alma ya descansa un poco más, aunque más bien quisiera que mi cuerpecito fuera el que descansara, esta semana se me ha hecho medio ruda, lo bueno es que ya es miércoles, ahí la llevo.

No había escrito porque ya no había navegado por la Internet. De hecho, la semana pasada armé mi drama debido a que alguien me aplicó la dolorosa en el corazón, cosas que pasan... lo bueno es que yo soy de recuperación rápida; para mí, del interés al no me acuerdo sólo hay un paso.

Y como ahora estoy de muy buen humor y ya me conseguí un prospecto nuevo para mi interminable lista, pues ahí les dejo una rolita (Sueños) que Diego Torres canta junto con Julieta Venegas, no es precisamente mi estilo, pero me pone de buenas.

"Soy como el agua del río
Y por el camino me dejo llevar
Porque aprendí que la vida
Por todo lo malo algo bueno te da
***
Quiero que me mires a los ojos
Que no preguntes nada más
Quiero que esta noche sueltes toda esa alegría
Que ya no puedes guardar
***
Deja que tus sueños sean olas que se van
Libres como el viento en mitad del mar
Creo que la vida es un tesoro sinigual
De los buenos tiempos siempre quiero más..."






viernes, febrero 18

Un día normal

En este momento no tengo sueño, será quizá porque el jueves fue un día normal... normal???, tal vez ni tanto...

Ya comienzo mi trabajo como profesora adjunta, así que tengo que chutarme montones de hojas llenas de faltas de ortografía, bibliografías mal hechas, algunas ideas incoherentes... oh, Dios!!! ayuda a México que está en penúltimo lugar en conocimientos de español y matemáticas... Dios!!! ayuda a México; si quieres a Martita y a Fox déjalos igual de mentecatos, pero has algo por nosotros...

Además... estoy reteasustada!!! resulta que por culpa de un homosexual promiscuo ha mutado el SIDA (ahora causa efectos mucho más desastrozos y en un periodo más corto), al menos eso dicen algunas notas en los periódicos... Me cae que la humanidad pronto llegará a su fin entre virus, alimentos transgénicos, cáncer y las canciones de Britney Spears. "Ya no hay respeto". "Ya no hay temor de Dios". Y que conste, "hay un Dios que todo lo ve, y todo lo sabe"...

Para acabarla, llego a mi casa y en la puerta ya está pegoteada una propa del Peje. Quise llorar pero, así como soy, me dio risa, jajaja. Nadie sabe quién puso el cartelito, segurito que aquí hay algo grueso, de seguro hubo un "compló"...

En fin, ya mejor me voy a dormir, porque comenzaré a decir pura incoherencia. Antes de irme les dejo un fragmento de Cambalache, un tango del buen Gardel, un poco pesimista y exagerado, pero así me siento ahora.

"Que el mundo fue y será una porquería
ya lo sé...
en el quinientos seis,
y en el dos mil también
(...)
Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor...
ignorante, sabio, chorro,
generoso o estafador
¡Todo es igual!, ¡Nada es mejor!
¡Lo mismo un burro que un gran profesor! ..."