martes, mayo 27

Vive Latino '08... memorias gráficas

Vive... la gente



Black Rebel Motorcicle Club (BRMCC, pues)



Juntarnos... ¿Para no hacer nada?
Babasónicos... emoción desbordada




"Estoy metido hasta adentro... vamos a salir juntos de esto"
Ventilader



Para muestra basta un graffiti



El hijo "neopunk" que aún no tengo



Dildo (DLD), en conferencia de prensa



Martin Thulin, Fancy Free... ¡energía!

domingo, mayo 11

Lo que me callo

Como si no supieras lo que pienso de ti… como si no supieras que vivo aferrada a la absurda idea de que eres “diferente”. Y cada que puedes me lo haces saber: jamás has creído en el amor. Me pregunto si vale la pena perseguirte incesantemente con tal de obtener a cambio la mejor conversación de la semana. No sé lo que siento.

Como si no se me notara… risita idiota y nerviosa. Y busco un mensaje entre líneas, y cuando no lo encuentro a veces me lo invento… igualito como me invento que tú y yo juntos somos perfectos. Y pienso en tu actitud retadora, cuando pretendes obtener respuestas complicadas… no te das cuenta de que soy extremadamente “normal”.

Como si no fuera yo la máxima representante del autoengaño… me da por preguntarme qué tanto hay de cierto cuando agradeces la compañía o las llamadas telefónicas. Me mata tanto misterio. Y no estoy segura de arriesgarme, quizás sería mejor desaparecerme por algún tiempo, hasta que la nostalgia y las hormonas dejen de traicionarme.

Como si no existiera la posibilidad de que todo esto pare en el recuerdo… en la vieja e interminable lista de enamoramientos fallidos, construidos con falsas expectativas y emociones descontroladas. Si tan sólo este fuera un buen momento… Pero te desapareces, y me quedo pensando en ti… y quizás uno de estos días deje de buscarte.

martes, abril 1

No quiero pensar

Le tengo miedo a la muerte… creo que más a la de mi abuela que a la mía. Y no me gustan los hospitales, ni la sangre, ni las enfermeras, ni los médicos… Le tengo miedo al dolor… quizás también le tengo un poco de miedo a la vida. Y me sorprendo evadiendo verdades ineludibles, porque estoy aterrada y no tengo las respuestas: ¿qué ocurre cuando alguien muere?

Recuerdo que mi abuela me decía que no llorara por cosas que tenían solución, que mejor guardara un par de lágrimas para cuando ella muriera… y resulta que hoy nos dicen que ya no hay mucho que hacer… que va a morir. Y ya no puedo con esto… me pesa, me cansa. No soy la misma de antes, hay días en que no quisiera levantarme.

¿Y cuando lo “inevitable” suceda?, ¿qué pasará si no logro soportarlo? Siempre he sido débil de carácter, un poco cobarde… ¿se pueden hacer excepciones? Quiero, exijo, una esperanza, una sola; porque gradualmente he ido de la fe a la impotencia, porque ya no sé si valga la pena seguir creyendo… porque cuando me acuesto y cierro los ojos se me escapa el llanto.

No sé qué decirle a mi papá… no sé qué decirle a mis hermanos… no tengo una palabra reconfortante ni para mi propia persona. No sirvo, no ayudo… es como si de repente hubiera quedado vacía por dentro. Esto no se arregla con una frase inteligente, ni con un detalle atinado, ni con un burdo intento por guardar la calma… Esto no se arregla… para algo así no hay solución.

domingo, marzo 9

¿Quién quiere estudiar filosofía en la UNAM?


Qué perspectivas profesionales tiene un joven que estudie en la Facultad de Filosofía y Letras o en la de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM? ¿Podría ser contratado en empresas como Unilever, Nokia, Sony o Cemex? ¿Querría? ¿Está preparado para agregar valor económico o para generar empleos?

Durante la única conferencia que dicté en uno de los auditorios de la UNAM, años atrás, recuerdo que los estudiantes me escuchaban con cara de no entiendo nada, como si les estuviera hablando de otro planeta. Yo les hablaba de liderazgo empresarial, y les puse ejemplos de Bimbo o Sabritas. Yo he dado clases por años, y no tengo problema para comunicarme en un lenguaje claro con quien no domina la materia de negocios. El problema estaba del otro lado.

Los numerosos ejemplos de estudiantes de esas facultades, empezando por El Mosh y aderezado esta semana por Lucía Andrea Morett Álvarez —la estudiante mexicana herida en el campamento de las FARC en Ecuador—, deberían merecernos reflexiones serias sobre los programas académicos, las habilidades conceptuales y —en todo caso—, el adoctrinamiento de que son sujetos algunos jóvenes en esas aulas.

Ojo. El problema no está en la disciplina, pues hay exitosos egresados de licenciaturas afines que se emplean en agencias de investigación de mercados o que se insertan en procesos creativos en corporaciones que gustan de nutrirse de talento diverso, multiplicando las posibilidades que les brindan los egresados de las facultades de negocios o economía.

No. El problema está en la intención profesional con la que egresan varios jóvenes de esas facultades. Quieren romper el mundo, no construirlo. Uno, que está en el mundo de los negocios, se puede topar con un dentista transformado en publirrelacionsta teniendo éxito, prosperando, aunque no fue en lo que originalmente estudió. Pero no es común hallar un filósofo de la UNAM inserto en el mundo de los negocios. ¿Por qué será?

En Estados Unidos es numeroso el grupo de filósofos o egresados de escuelas de arte que luego estudian un MBA. ¿Su propósito? Hacer negocios. Prosperar. Aquí, sin embargo, los exportamos a los campamentos guerrilleros latinoamericanos. ¿Por qué es ese su destino?


*** Lo que acabamos de leer es la columna Cubículo estratégico, de Carlos Mota del jueves 6 de marzo (información que mi amigo Gade tuvo a bien compartir conmigo). Ante lo cual, la China, como egresada de la UNAM, hace uso de su derecho de réplica, al menos en su pequeño y extraño espacio:


Señor Mota (porque de periodista, al menos en esta columna, no tiene nada), para empezar, le agradecería que fuera más específico con sus datos: ¿de qué conferencia habla?, ¿en qué año la “dictó”?, ¿en qué facultad?, ¿en qué auditorio?... porque así nada más como una anécdota de su vida, pues mejor debería comenzar con un “querido diario”.

Contrario a lo que usted expresa, creo que sí tiene problemas para comunicarse, y no me refiero a “dominar la materia de negocios”, sino a establecer con claridad sus ideas con base en argumentos coherentes y concisos. En resumen, usted escribió su artículo con el hígado y eso no tiene nada de asertivo. Por lo que entiendo de su “sesudo” análisis, ahora resulta que a usted, pobre víctima, nunca lo comprendieron, y que “el problema es de los otros”, qué curioso.

Ahora bien, ¿los demás ejemplos (que no son ni el Mosh ni Lucía Andrea Morett Álvarez), que opinión le merecen?; los grandes científicos, pensadores e investigadores que ha generado la UNAM… ¡Ah, que usted no los conoce! Dele gracias al cielo que no todos somos “empresarios” (según su concepción), porque, póngase a pensar, ¿cómo es que funcionaría este mundo?

Usted “cree” (como cuando va a misa) que los estudiantes de la UNAM vamos a la aulas para que nos “adoctrinen”… usted cree que, como en los tiempos de la teoría de la aguja hipodérmica, es posible “lavarle” el cerebro a un ser humano; es decir, usted desmerita nuestra capacidad de reflexión y de análisis… ¿con qué derecho?

Noto que para usted la disciplina equivale a emplearse en agencias de investigación o de mercado, o insertarse en “corporaciones”… de nuevo con su tendencia reduccionista. No especifica, no da ejemplos, con una frase lo dice todo. Correcto, es una columna, su columna, pero podría entregarle a sus lectores algo mejor, ¿no le parece?

“El problema está en la intención profesional con la que egresan varios jóvenes de esas facultades. Quieren romper el mundo, no construirlo”… Me presento: Mi nombre es Penélope Martínez Zepeda, tengo 24 años y llevo más de dos trabajando; he sido profesora adjunta, voluntaria en una asociación civil, jefa de un departamento de prensa, redactora publicitaria y correctora de estilo. Muchas de mis actividades las desempeño como profesionista independiente.

Quizás no soy, como usted lo expone, “una dentista transformada en publirrelacionista teniendo éxito”, pero estoy orgullosa de ejercer la profesión para la cual estudié y, a la vez, diversificar mis áreas de oportunidad laboral. Si es que usted aún no se ha encontrado con un filósofo inserto en el mundo de los negocios es quizás porque no ha tenido el gusto de conocerlo, o por muchísimas otras razones de las cuales no habla en su columna.

Es por gente como usted que la convivencia en nuestra sociedad se vuelve cada vez más complicada; es por gente como usted, que generaliza y que prejuzga. ¿Sabe?, he tenido la enriquecedora oportunidad de trabajar con egresados de la Ibero, del Tec, del ITAM, así como de otras universidades que, como la UNAM, son públicas; en asuntos de trabajo eso no tiene la menor importancia, sino los resultados.

Lamento decirle que el destino de los universitarios es otro. Lamento decirle que quienes estamos en la constante búsqueda de oportunidades tenemos el coraje suficiente para enfrentarnos a todos los obstáculos, incluido el mal uso que "analistas" como usted hacen de los medios de comunicación y la falta de responsabilidad y ética de quienes publican opiniones sin fundamentos como la suya.



Aleks Syntek

Lo perfecto

Al tropezar aprendí
Que al vivir es así
Un error para cambiar
O aceptar mi condición
***
No va conmigo lo perfecto
Pero intento lo correcto
Nadie nace conociendo lo ideal
Debes poner tu mano en fuego, y sabrás
Nadie puede sus defectos cambiar
Cuando no los ha logrado aceptar
***
Si estaba bien o esta mal
No lo puedo descifrar
Pero alcanzo a comprender
Cuando llego a lastimar
***
No va conmigo lo perfecto
Pero intento lo correcto
Nadie nace conociendo lo ideal
Debes poner tu mano en fuego, y sabrás
Nadie puede sus defectos cambiar
Cuando no los ha logrado aceptar
***
Cada cabeza es un mundo
Y cada mundo tan distinto
Cada destino diferente
Y diferente es la gente
Cada persona en un sentido
Cada sentido en un camino
Son mil caminos tan distintos
Tan distantes entre sí
***
Nadie nace conociendo lo ideal
Debes poner tu mano en fuego, y sabrás
Nadie puede sus defectos cambiar
Cuando no los ha logrado aceptar

domingo, febrero 24

No te vayas

La voz llamó de nuevo a Sebastián… Estaba mucho mejor… Llegó caminando y sus padres irradiaban felicidad. Un corazón estrujado, él es protagonista y ni siquiera conoce a quien escribe las líneas… Un nudo en la garganta… alegría compartida.

Mientras tanto, me aferro a que mi abuela ame la vida. Pocas veces me escucha. Recuerdo que mucho antes de la enfermedad ella ya había comenzado a perder la fe. Dicen que es la vejez… dicen que es el miedo a morir.

No hay un abuelo (nunca lo hubo), a veces creo que por eso se siente tan sola. No hay más lazos, porque cuando lo años pasan uno comprueba que son pocas las personas que nos acompañan, que comparten nuestros momentos más hermosos y nuestro dolor.

La miro ahí, en la cama, pensando en la forma más adecuada de alejarse del mundo. La miro ahí, desgastada… mitad por el cáncer y la anemia, mitad por la indiferencia. En pocos días iremos a su tercera transfusión sanguínea. A veces siento que la existencia se le escapa.

Me enojo y casi grito… mientras, Isabel, mi abuela, deja correr un par de lágrimas que ruedan por sus mejillas. Y siento culpa… una infinita culpa. También hay quienes dicen que transcurrida una vida es casi imposible que las personas cambien.

Los sollozos de los enfermos, el nauseabundo olor del cuarto séptico… ese reposet que de placentero no tienen nada… y la media luz… la luz tenue… Contengo el llanto mientras miro los delgados brazos de mi abuela llenos de agujas. A media noche ella comienza a hablarme, me pregunta cómo iré a trabajar así de desvelada…

Quisiera hacerla feliz mientras empujo su carro del supermercado, quisiera que acompañarla a sus citas médicas fuera garantía total de que va a mejorar, de que se va a poner bien. Quisiera que, por un minuto, pensara en que esto es difícil también para mí.

Es extraño, a veces olvido por completo la posibilidad de la muerte; en lugar de ello temo por su vida, por lo que viene. Temo que su desazón y cansancio se vuelvan eternos y que ante sus ojos no valga nada la oportunidad de volver a comenzar.

¿En qué momento la gente se va alejando? ¿En qué momento se vuelve tan irreconocible? Y es que a veces no comprendo lo que sucede… a veces siento que se me acaban las fuerzas… Y me quedo muda… Y mi abuela me mira… Y yo simplemente me digo “no hay que dejar de intentar”.



Don’t give up

Whitest Boy Alive

Give me a reason to stay constantly ignored
Give me an angle that I haven't tried before
A guarantee for being honestly compaired
You want to live when life is achingly unfair
***
Don't make a move you'll look ridiculous again
You share no interest but it's easy to pretend
Don't start the action it will turn against you soon
No one is going to follow and you'll stand there like a fool
***
You left the people when the people left you out
Back in the suburbs you're craving for the crowd
Only minded now with defeats of yesterday
The mantra spinning in your head will keep it raised
***
Give me a reason to stay constantly ignored (I don't think I can)
Give me an angle that I haven't tried before (Not from where I stand)
A guarantee for being honestly compaired (Could not be found)
You want to live when life is sakenly unfair (Stick around)
Don't give up
Don't give up
Don't give up

jueves, febrero 7

Tres años de aguante

Tres años de desquiciado cinismo, un anónimo empedernido y varios amigos: saldo totalmente a favor. ¡La China festeja un aniversario más de El Extraño Mundo de Penélope!

Aburrido, cursi, quizás impopular. Amado, odiado… pero jamás olvidado. Pobre víctima de mis estados mentales alterados y de mi bipolaridad. Lo mismo testigo de mis amores frustrados que de los acontecimientos más graciosos e inverosímiles.

Esta es quizás mi relación más duradera. El Blog no me reprocha mi recurrente verborrea, como tampoco reclama por mis largas ausencias; lo encuentro siempre en el mismo lugar, fiel y leal. Es el hijo con quien mantengo una relación bastante incestuosa, ja.

Sin duda hay quienes se equivocan, todos aquellos que buscan aquí un “comprometido ejercicio periodístico”. No es el caso. Este espacio es sencillo, común… accidental. Es emotivo y visceral… caprichoso.

Aquí escribo para no olvidar. Escribo para recordar que el tiempo no borra los recuerdos que me llenan y me hacen feliz; escribo para releer mis errores y para revivir las emociones que me sacuden todos los días… Mi Blog es mi Diario.

Y me sorprende saber que hay quienes llegan a sentirse identificados. Me alegra cuando alguien se toma unos minutos y, además de leer, deja un comentario. Me entusiasma la idea de poder “conectarme”, de algún modo, con alguien más.

Aquí satisfago mi afán exhibicionista… puede ser. Pero también hago extensivo un ejercicio de libertad, pues quien entra aquí decide, bajo su propio riesgo (¡cuánto peligro!, jajaja), si desea leer o no.

De nuevo, muchas gracias a todos por acompañarme y por formar parte de mis historias. Por hacerse presentes durante estos últimos tres años que, verdaderamente, han sido de muchos cambios en la vida de su servilleta.

Y para agasajarnos en una ocasión tan especial, les dejo como regalo este “bonito” video que me trae “hermosos recuerdos”. Que se agarre Jack Sparrow, porque un buen día se le aparecen los Fantasmas del Caribe.

***Más abajo la letra, por si alguien desea cantar***





Muchacha triste
Fantasmas del Caribe

Cuando la vi me enamoré,
Me enamoré como por vez primera.
Con ella sí mi amor sembré,
E iluminé con luz de primavera.
***
Era tan linda, más linda que una estrella,
Sus ojos bellos, mi corazón aún cautivan.
Hey, tú, muchacha triste,
Ven, dame un beso, eso (¡ah!).
***
Le quise hablar y me acerqué,
No sé porqué pero temblé al verla.
Pálida flor, me sonrió,
Mas su sonrisa era como una pena.
***
Era tan linda, más linda que una estrella,
Sus ojos bellos, mi corazón aún cautivan.
Hey, tú, muchacha triste,
Ven, dame un beso, eso.
***
Ayer pasé por su balcón,
Y la esperé como la vez primera,
Ayer me habló, me dio una flor,
Y supe que no volvería a verla.
***
Era tan linda, más linda que una estrella,
Sus ojos bellos, mi corazón aún cautivan.
Hey, tú, muchacha triste,
Ven, dame un beso, eso (¡ah!).

domingo, enero 13

Re_Inicio

Suena a voces… a voces mezcladas con silencios largos. Suena a sollozos, a murmullos. Suena a burocracia, de esa que pregunta nombres, domicilios, números telefónicos… Suena a desesperación y tristeza: “usted tiene cáncer”… suena a esperanza: “está aquí para recibir su tratamiento”.

Y el frío que cala hasta los huesos acompaña la espera. Huele a alcohol mezclado con desinfectante… huele a enfermedad… a hospital sumergido en café express. Todos saben su destino, al menos parte de él, porque las “especialidades” marcan no sólo el expediente, sino la vida.

Oncología: preconsulta, orientación al derechohabiente, laboratorio, rayos X, ginecología, mama, cabeza y cuello, hematología, tumores mixtos, jefatura de piso, área de radiación… anuncios comerciales de “nuevos tratamientos” de quimioterapia suministrada por vía oral.

Consultorio 1, 2, 3, 4… Puertas que se abren y se cierran. Un tumor, un tumor maligno… alteración de células que se reproducen descontroladamente. Diagnóstico: CACU (cáncer cérvico-uterino). “¿Cómo pudo pasar?... Dijeron que todo estaba en orden… Ocho meses atrás dijeron que se habían equivocado, que no era cáncer… y luego vinieron las hemorragias…”

Cabezas cubiertas con gorros y pañoletas… con pelucas. “Viejita, siéntate, ya casi nos toca”, minutos más tarde el hombre entra al consultorio. El nombre de Sebastián, lo gritan dos veces, luego aparece un niño de unos seis años… en silla de ruedas… y unos padres que no logran disimular la angustia en sus rostros.

¿Para qué pensar en la muerte? ¿Por qué buscar un culpable? No vale la pena cuestionar a Dios… Es, sencillamente, la lucha… aferrarse a vivir. Por eso quizás valga la pena el dolor, por seguir respirando, porque aún no termina, porque aún no es momento de dejar de existir…


sábado, diciembre 8

Al ANÓNIMO con cariño

¿Usted necesita quién lo quiera? ¡Está en el lugar correcto! Porque aquí no lo discriminamos… por muy psicópata que sea…

Usted… SÍ, USTED, ANÓNIMO, encontrará aquí un refugio para el hastío en el que lo tiene su existencia, para su frustración y falta de identidad. Porque usted… SÍ, USTED, ANÓNIMO, prefiere leerme a ver la tele, porque revisa mis escritos con detenimiento… incluso aquellos que tienen años de haber sido publicados.

Porque mientras yo ya viajé y ya cambié de trabajo, usted se dedica a seguir de cerca mi vida y a analizar mi personalidad. Porque es taaaaaan masoquista que regresa aquí, una y otra vez, para enviarme mensajes de los cuales, por falta de tiempo de su servidora, ni siquiera recibe respuesta.

Toda la gente famosa se enfrenta al desequilibrio mental de algún fan desquiciado, pero entiéndalo: ¡Soy una simple mortal! Así es, soy cursi, naca, mocha, trasnochada y aburrida… Pero en lo de soberbia usted se equivoca… si lo fuera, seguramente andaría por el mundo creyéndome con el derecho de “etiquetar” a las personas.

Y pues, nada, que soy normal. Y sí, sí soy gorda, de hecho el mundo lo sabe… odio el ejercicio y amo el frapuchino con rompope y las donas; debo pagar el precio, ¡que Dios me perdone! (recordemos que soy mocha). Y sí, sí soy enana, qué le voy a hacer, son los genes recesivos… para acabarla, no puedo usar tacones porque, además, ADEMÁS, padezco de pie plano.

Aprovechando… También tengo miopía astigmática, no sé si usted lo sepa, porque uso lentes de contacto. Soy re’ mala para las matemáticas, estuve a punto de reprobar en cuarto de prepa y en la primaria lloré una vez que una “compañerita” me dijo que mi papá era pobre… ¡Ah! y me chupo los dedos cuando como.

¡Lástima!, y yo que pensaba participar en la próxima edición del Fashion Week, lo bueno es que aún me queda mi trabajo, mi familia, mis amigos, la comida engordadora y lo bonito que se mira el cielo desde aquí abajo… Y cuando todo me falle, tengo a Dios, porque sí, sí creo en Dios, sin ninguna pena… ¡Viva la libertad de credo!

Usted… SÍ, USTED, ANÓNIMO, necesita terapia, pero una de las buenas… porque a través de mensajes de dos o tres líneas me es muy difícil llevar a cabo un diagnóstico. Pero lo primero, lo primerito, es que usted acepte que tiene un problema, es decir, que deje de avergonzarse de usted mismo… que sea capaz de asumirse con un nombre y un apellido, total, aquí, ya se lo dije, NO LO DISCRIMINAMOS.

En El Extraño Mundo de Penélope estamos para apoyarlo. Si en algo le ayuda, continúe leyéndome (ojalá estos menos de 150 capítulos que llevo le sean suficientes), continúe enviándome mensajes que, aunque no use el derecho de réplica, los tengo presentes… USTED NO ESTÁ SOLO… Ahora bien, si ya de plano el vacío existencial le pega fuerte, sólo fírmeme y envíe sus datos, que yo le invito un café pa’ ahogar las penas.

De cualquier manera, gracias por la publicidad gratuita e inmerecida… gracias por prestarse a ser mi tema del día de hoy. Usted… SÍ, USTED, ANÓNIMO, ahora forma parte de mi vida… porque me sigue, porque para usted soy importante, porque me dedica un poco de su valioso tiempo. Para usted esta “entrada”, con mucho cariño.

*** Por cierto, también aprovecho para agradecerle estos maravillosos seis meses (¡medio año!) de relación. Seis meses durante los cuales se ha preocupado por mí; gracias por llevarme en su mente y en su corazón ***



Why can’t we be friends
War

Why can't we be friends?
Why can't we be friends?
Why can't we be friends?
Why can't we be friends?
***
I seen you 'round for a long long time
I really 'membered you when you drink my wine
Why can't we be friends?
Why can't we be friends?
Why can't we be friends?
Why can't we be friends?
***
I seen you walkin' down in Chinatown
I called you but you could not look around
***
Why can't we be friends?
Why can't we be friends?
Why can't we be friends?
Why can't we be friends?
***
I bring my money to the welfare line
I see you standing in it every time
***
Why can't we be friends?
Why can't we be friends?
Why can't we be friends?
Why can't we be friends?
***
The color of your skin don't matter to me
As long as we can live in harmony
***
Why can't we be friends?
Why can't we be friends?
Why can't we be friends?
Why can't we be friends?
***
I'd kinda like to be the President
so I can show you how your money's spent
***
Why can't we be friends?
Why can't we be friends?
Why can't we be friends?
Why can't we be friends?
***
Sometimes I don't speak too bright
but yet I know what I'm talking about
***
Why can't we be friends?
Why can't we be friends?
Why can't we be friends?
Why can't we be friends?
***
I know you're working for the CIA
they wouldn't have you in the Mafia
***
Why can't we be friends?
Why can't we be friends?
Why can't we be friends?
Why can't we be friends?
Why can't we be friends?
Why can't we be friends?
Why can't we be friends?
Why can't we be friends?
Why can't we be friends?
Why can't we be friends?
Why can't we be friends?
Why can't we be friends?
Why can't we be friends?
Why can't we be friends?
Why can't we be friends?
Why can't we be friends?
Why can't we be friends?
Why can't we be friends?
Why can't we be friends?

sábado, octubre 27

¡Ay, dolor!

Me acosté boca arriba… Cuando miré aquello sentí un poco de miedo: ¿de verdad algo tan largo cabría en el pequeño orificio? Y es que, lejos de ayudar, el hecho de que estuviera húmedo resultaba aún más complicado.

-“No pasa nada. Te va a doler un poco, sólo eso. Sé que es molesto, pero es la única manera”.

Y mientras todo ocurría, casi en cámara lenta, yo no hacía más que abrir grande los ojos, intentando por todos los medios no hacer notoria mi enorme incomodidad, misma que poco a poco se tornaba en algo casi intolerable.

Sin importarle mucho comenzó a empujar, despacio, pero con algo de fuerza. Yo no hacía más que ponerme tensa y cerrar los puños, intentando soportar el dolor. Y cuando ya no pude más sucedió lo que tenía que suceder: una lágrima corrió por mi mejilla.

-¡Ay, nena, estás llorando!

Nunca olvidaré la sonrisita que acompañó aquella frase… En ese momento llegué a pensar que disfrutaba con mi sufrimiento.

Me levanté de prisa, debía seguir trabajando.

-“Bueno, pues será un poco molesto, pero si no te mueves mucho por un par de horas seguro que estarás mejor”.

Regresé a las labores, con los ojos llorosos y un dolor intenso. Casi 20 centímetros de gasa empapada con agua oxigenada y para colmo aquel tapón no me dejaba respirar bien. Mis compañeros de trabajo reían maliciosos: “Míralo por el lado positivo, al menos así ya no te sangrará la nariz”…


Pensando en esa chica
The Sacados

Otro dia más pensando en esa chica
Me razco la cabeza y no me pica
Estoy un poco tonto y todo lo pierdo
Y quedo con la gente y no me acuerdo
No puedo disfrutar montando en mi moto
Prefiero no salir... miro su foto
No puedo continuar en esa situación
Sé que se acelera... mi corazón
***
Tranquilo muchacho susurro en mi oreja
No es la primera chica que te deja
Te coje, te deja, te deja, te coje
Y puede hacer contigo lo que se le antonje
Por eso te deja, por eso te coje
Es como una goma que se estira y se encoje
Se estira y se encoje, se estira y se encoje
***
"Siempre estás pensando en mí, de tu mente no me puedo ir
Piensa en otra y dejame salir, ¡oh, no!"
"Siempre estás pensando en mí, de tu mente no me puedo ir
Piensa en otra y déjame salir, ¡oh, no!"
***
Otro tarde mas mirando la tele,
Me duele la cabeza mmm, ¡cómo me duele!
Y todos mis amigos me están tocando el pito
Me ven y me vocean: ¡eh, tortolito!
No puedo continuar consintiendo que se rían
Los chips de mi cerebro... se me averían
No me eh dado cuenta, no he disimulado
Ya lo saben todos, ¡estoy enamorado!
***
Tranquilo muchacho susurro en mi oreja
No es la primera chica que te deja
Te coje, te deja, de deja, te coje
Y puede hacer contigo lo que se le antonje
Por eso te deja, por eso te coje
Es como una goma que se estira y se encoje
Se estira y se encoje, se estira y se encoje
***
"Siempre estas pensando en mí, de tu mente no me puedo ir
Piensa en otra y déjame salir, ¡oh, no!"
"Siempre estás pensando en mí, de tu mente no me puedo ir
Piensa en otra y déjame salir, ¡oh no!"
***
Otra noche más esperando en su portal
Son más de las 12:00... no es normal
Seguro que con otro va a pasar la noche
Y yo mientras tanto me hielo en el coche
No puedo estar más tiempo pensando en ella
Trato de evadirme y vivo de botella.
***
Tranquilo muchacho susurro en mi oreja
No es la primera chica que te deja
Te coje, te deja, de deja, te coje
Y puede hacer contigo lo que se le antonje
Por eso te deja, por eso te coje
Es como una goma que se estira y se encoje.
***
"Siempre estás pensando en mí, de tu mente no me puedo ir
Piensa en otra y dejame salir, ¡oh no!"
"Siempre estas pensando en mí, de tu mente no me puedo ir
Piensa en otra y dejame salir, ¡oh, no!"
***
Tranquilo muchacho susurro en mi oreja
No es la primera chica que te deja
Te coje, te deja, te deja, te coje
Y puede hacer contigo lo que se le antoje
Por eso te deja, por eso te coje
Es como una goma que se estira y se encoje
Se estira y se encoje, se estira y se encoje
***
"Siempre estás pensando en mí, de tu mente no me puedo ir
Piensa en otra y dejame salir, ¡oh no!"
"Siempre estas pensando en mí, de tu mente no me puedo ir
Piensa en otra y déjame salir, ¡oh no!"
"Siempre estas pensando en mí, de tu mente no me puedo ir
Piensa en otra y déjame salir, ¡oh no!" (uuuuh aha aha aha)
"Siempre estás pensando en mí, de tu mente no me puedo ir
Piensa en otra y déjame salir, ¡oh, no!" (uuuuh aha aha aha)

domingo, octubre 14

Inadecuado estado de euforia

Te apuesto a que puedo adivinar tus pensamientos. Porque cuando pones esa cara de indiferencia en realidad te guardas toda la culpa y los remordimientos, y es que a veces te da por recordar todo aquello que “no fue”.

Te apuesto a que, muy en el fondo, quizás me odias. Porque a veces me da la sensación de que todos tus esfuerzos están encaminados hacia una discimulada venganza, y lo peor de todo es que nunca he sabido de qué me acusas, por qué soy tu culpable.

Te apuesto a que esto no tiene remedio. Porque no te das cuenta de que ya no siento lo mismo de ayer, porque no soportas la idea de que vivo bien sin ti… Tú decidiste y todo acabó, dijiste que podíamos ser amigos, pero no sabes nada de amistad.

Te apuesto a que con el tiempo te vas a acostumbrar. Porque te aferrarás a ella y ella a ti; porque yo no intentaba apaciguar soledades, sino querer… quererte. Y serás feliz, y quizás por fin te olvides de aquel pasado torpe e ingenuo, de cuando éramos tan dulcemente tontos.

Te apuesto a que no vale la pena. Porque comienzo a hartarme de ser “buena persona”. Me alejo sin cargos de conciencia; estar cerca de ti podría llegar a enfermarme, con frecuencia eres demasiado inverosímil, para mal.

Te apuesto a que con el tiempo se aprende. Porque ahora todo es más fácil de lo que creía. Te recordaré con indulgencia sana, pensaré que actúas “sin querer”… Haré de cuenta que no existe alevosía… Haré de cuenta que “no es nada personal”.

miércoles, octubre 10

Este año... 24

Faltan unos cuantos minutos para que termine mi cumpleaños… dejé de tener 23. Y me pongo cursi, cursi… más de lo que he sido siempre.

Llegué al mundo un día después de la fecha en que se conmemora el natalicio de John Lennon; para una melómana como yo representa una gran coincidencia, aunque quizás para muchos resulte una tontería fijarse en detalles tan insignificantes. Pues sí… John y yo somos dignos representantes del signo libra, ja.

Y ayer, mientras le festejaban a la mente brillante del “Cuarteto de Liverpool”, me vino un recuerdo. Cuando estaba en la preparatoria, mi profesora de Ciencias Sociales decidió cerrar el ciclo escolar con una canción; y justo cuando comenzaban los primeros acordes de Imagine, dijo que estaba dedicada para aquellas personas que continuaban creyendo… y entonces me miró.

Parece ser que hasta ahora, en ese sentido, continúo siendo la misma; todos los días busco (y encuentro) un buen motivo para creer: creo en la gente, creo en lo que hago, creo que el mundo puede cambiar… Creer es para mí la misión de todos los días.

Y con 24 años encima, precisamente hoy comprendí que a veces el mundo no es lo que esperamos, pero que al mismo tiempo tenemos el deber ético de intentar hasta donde nos sea posible, y quizás más allá… Es así como al final del día podemos sonreír: valió la pena.

Chinafest 2007, sábado, casa llena. Rostros con los que hacía tiempo que no me encontraba, risas, chistes locales… abrazos y anécdotas. La riquísima comida que prepara mi madre, todo con tal de cumplir los caprichos de su amadísima hija, y Don David que al final acaba más emocionado que yo, queriendo saber todos los pormenores.

Mientras tanto hoy, “el mero día”, los viejos lazos se entretejieron con aquellos que comienzan a unirme a nuevas personas… Un par de llamadas y mensajes de texto en el teléfono móvil… Las mañanitas (creo que con Pedro Infante)… aquella inesperada nota en la mesita que, según yo, es “mi escritorio”… panqué rosado y café capuccino frío… una tarjeta interactiva y una invitación a comer.

Mi familia reunida después de un año sin mis hermanos… Mi amiga Paola: el noveno cumpleaños de mi vida que pasamos juntas… Felicitaciones virtuales… Mucho cariño, que para mí es lo más importante. Soy afortunada, pero a veces resulta que no encuentro las palabras adecuadas… MUCHAS GRACIAS.

Lo demás es historia; la vida me ha hecho madurar. “Lo demás es lo de menos”, porque la alegría y las ganas de vivir las hallamos en los buenos momentos, esos que compartimos con aquellas personas que nos aprecian con sinceridad… Ese es el secreto… y el regalo que, por dicha, recibo cada año.

Happy pills
Chikita Violenta

How could you know
You’ve been happy?
You’ve been so lost
It’s been so long

Now that you know
You’ve got a wicked thing to do
And get happy
And get happy

After all you want to
Even though it sets you free
Not me, not me

After all you want to
Even though it sets you free
Not me, not me

Once in while
Get inside me
You’ll feel so off
You’ll get right off

What should you do?
You’ve got a vicious thing to do
To get happy
To get happy

After all you want to
Even though it sets you free
Not me
Not me

After all you want to
Even though it sets you free
Not me
Not me

martes, julio 24

Va de nuez

De repente estoy en otro lugar, justo cuando comenzaba a perder la fe… Y sonrío al darme cuenta de que mi mundo da vueltas y vueltas… He viajado, he compartido, he llorado, de vez en cuando me ha invadido el miedo… y sigo aquí.

Sonará a lugar común, pero de todo se aprende; lo importante es no dejar de intentar. Lo importante es tener bien abiertos los ojos, igual que el corazón. Para mí lo importante ha sido, ante todo, vivir… sin tantas reservas… vivir una vida llena de sobresaltos.

Otra vez en la línea de salida… Nuevo trabajo, nuevos compañeros y nuevas experiencias. La fortuna de saber que tengo cabida en un lugar en donde he sido bien recibida, en donde valoran mis conocimientos, al mismo tiempo que me brindan la oportunidad de continuar formándome profesionalmente.

Y aún con la soga bien pegada al cuello fui capaz de elegir… porque he tenido quien me apoye, porque he tenido quien me enseñe a aferrarme a los sueños… Y aún después de varios tropiezos, ahora comprendo que, al cerrarse una puerta, siempre se abre otra tras de la cual hay algo mucho mejor.


I walk alone
Oleander

I can't take this anymore
And I'm almost pretty sure
I've been here before
I can't take this any longer
I won't heal until I'm stronger
Strong enough to not be afraid
Of what anybody thinks
Of what anybody says
About the way
About the way I am
So I'll wait until the day
When those feelings fade away
Then I'll make my break
***
I can't take this anymore
And I'm almost pretty sure
I've been here before
I can't take this any longer
I won't heal until I'm stronger
Strong enough to not be afraid
So I leave it up to you
Yeah I leave it in your hands
Respect your wishes and your demands
But if it was up to me
Honey we'd already be back at home
And living out our dreams
Living out
***
Everybody and everything
I've known
Never taught me how to stand up on my own
Had to learn it from the one who let me go
Now I walk alone, yeah I walk alone, yeah
Living blissfully
***
I guess you had to step away
To make me want to be
A bigger man, a bigger man than that
I need you by my side
As I take it all in stride
I put away, I put away my pride
Oh I leave it up to you
Yeah I leave it in your hands
Respect your wishes and your demands
But if it was up to me
Honey we'd already be back at home
And living out?
***
Everybody and everything I've known
Never taught me how to stand up on my own
Had to learn it from the one who let me go
Now I walk alone
Yeah I walk alone, yeah
I walk alone
I walk alone
I walk alone
I walk alone
I walk, oh yeah

martes, junio 26

GRATIS, porque lo digo yo

El hombre ofrece su producto a los usuarios del microbús: un folletín que habla de bondades naturistas convertidas en jugos y té. “Llévese este útil librito por una cooperación voluntaria… de 2.50 en adelante”.

Y las personas buscan en sus bolsillos, cuentan los pesos y los “tostones”. Una mujer le entrega unas monedas: “De 2.50 en adelante”, responde el vendedor, quien ni siquiera la mira a la cara, pues sólo sabe clavar sus ojos en la "lana"; y ella, entre molesta y desilusionada, vuelve a guardar su dinero en el monedero.

El negocio parece bueno, más de dos personas se interesan en esos cuartos de hoja engrapados. Entonces ocurre… por un momento todo se detiene cuando, de repente, se escucha aquella voz: “Oiga, joven, ahora yo le voy a pedir que coopere usted conmigo, no traigo nada de dinero… ¿podría regalarme el folleto?"

Los pasajeros nos miramos unos a otros, al tiempo que la mujer cuyas monedas fueron despreciadas observa con algo de rencor a su compañera de viaje. Remate del chantaje sentimental: “Regálemelo, joven, es que yo no sé leer ni escribir, pero le voy a pedir a una de mis hijas que me lo lea”.

Y el “joven” se hace el desentendido, aunque no logra disimular su coraje, mientras que la pedinche pasajera no muestra ni la más mínima intención de devolver lo que ya se agenció. Pesos van, pesos vienen… el vendedor en lo suyo y la “señora” necia: “¿Si me lo regala?”. A estas alturas hasta los pasajeros comenzamos a hartarnos.

Es entonces que un “buen hombre” paga el adeudo de de la “pobre, sufrida y analfabeta” mujer que se apirañó el “maravilloso folleto”. Con todo respeto, se hace mensa: “¿Tú lo pagaste?”, le pregunta… ¡Y encima le habla de “tú”!, no hay vergüenza…

“¡Muchas gracias! Es que, de verdad, este tipo de libritos son bien buenos”. Y enseguida remata con una retahíla en la que ilustra a todos los pasajeros acerca de la dieta nutrimental de los japoneses, pues ellos “ni panza tienen”… Mientras tanto, yo, de ociosa, traigo a mi mente a los luchadores de zumo, y sonrío.

Hable, que hable, que hable. Nadie la para. Que si los nopales, que si el pápalo quelite… que si los mexicanos ya no nos conformamos con comer tortillas y frijoles… Me acerco a la puerta trasera del microbús y toco el timbre. Miro al “pasaje” con un tanto de malicia: “Ahí se quedan con la ‘señora’. Yo aquí me bajo”.


Mi abuela
La Ganga

- Mi bendición, abuela
- Que Dios me lo bendiga
***
Mi abuela…
Mi abuela…
***
Deja que te cuente, para que tú veas
No voy a hablar de trabajo, ni tampoco de la escuela
Aunque eso está muy bien, y eso lo sé yo
Quiero que sepas tú lo mío pa’ que veas qué es más peor
***
Yo llegué de Nueva York, a principios de verano
Y quería quedarme en casa de mi hermano
Y él me dijo “brother, aquí tú no te quedas”
Y me llevó con primo Pepe pa’ casa de mi abuela.
***
Ay qué dolor, pobres vacaciones
Lo que me hizo mi hermano, qué clase de pantalones.
Enseguida mi abuela me cayó encima
Pa’ que le limpiara el patio y le pintara la cocina
Yo le dije: “Doña, yo vengo a descansar”
Y ella me dijo: “No, m’hijito aquí usted viene a trabajar”.
***
- De verdad que tú eres vago, no sé por qué te quejas,
te me afeitas esa barba y te me cortas la melena.
- Ay, abuela, la barba me la afeito,
pero no cortarme el pelo, mejor me quedo muerto
Le expliqué que está de moda dejarse la melena
Y ella dijo “que sé chave, así pareces una nena”.
***
Como no me recorté, esperó a que me durmiera
Y me dejó coquipelado con una tijera.
¡Qué vaina, qué chavienda!,
¿Qué dirán mis panas cuando me vean?
***
Otro día pa’l almuerzo, me dijo mi abuela
Que me iba a cocinar lo que yo quisiera.
Entonces le pedí una comida bien buena: un hamburger y un hot dog,
Lo que como todos los días.
***
-“No, no, no señor, yo no cocino porquerías,
aquí se come vianda y arroz con habichuelas
Mi abuela, mi abuela, mi abuela…
-Aquí se come vianda, aquí se come vianda
***
Pasaron unos días, conocí a su vecina
Y tenía una hija que estaba bien buena.“Ahora es”, me dije yo,
Y le empecé a rapear sin que mi abuela lo supiera.
***
Pero, ella se enteró, y me dio un sermón: “A esa nena la respetas”
Yo le dije: “Abuela, tú te estás entrometiendo”
Y me metió una bofetada que todavía me está doliendo.
Qué vaina, no se puede, ¿qué dirán mis panas cuando se enteren?
***
Que otro día por la noche yo quería salir y ella “dició” que no,
Que estas son horas de dormir.
Y así me la pasé en pleno jueves,
Todo el mundo “parisiando” y yo acostado desde las nueve.
***
Pasaron otros días que no me fastidió,
Porque la caja de los dientes se le perdió
Y aunque ella regañarme parece que quería
De todo lo que me hablaba na’ se le entendía.
***
Entonces, pude descansar
Pero ya las vacaciones se me iban a acabar
Y como ya no encontraba qué más inventar
Fingí que un dolor me quería matar
A ver si así me hospitalizaban
Y entonces, fácil, de ahí yo me escapaba.
***
Pero se me viró la tortilla
Porque ella me empezó a dar una medicina
Y me obligó a estar en la cama acostado
Hasta que ella pensara que me había recuperado.
***
Mi abuela, mi abuela, mi abuela,
Arroz con habichuelas
***
Y asimismo un problema que a rato yo tenía: siete a la semana,
Si era uno todos los días
Pero encontré la solución a todos mis problemas
Y es que tengo que aceptar que soy el nieto de mi abuela.
***
Si total después de tanto protestar
Cuando llegué a Nueva York me puse a pensar
Que ella no es lo que parece, ella es bien buena
Y todo lo que hace es por ponerme la vergüenza.
***
Pero me recordaba yo
De todos los regaños que ella a mí me dio
Y de cada vez que yo hubiera querido beber ron
Y me tenía que espetar un tesecito de limón.
***
Mi madre que no sabía cómo yo lo había pasado,
Se creía que todo yo me lo había gozado
Y se atrevió a preguntar que cuándo volvía pa’ allá
Y yo le dije: “M'hija, como dentro de treinta años más”.
***
Yo no sé si es que mi abuela tiene mucha resistencia
O yo no puedo soportarla porque no tengo paciencia
Mi abuela, mi abuela...

miércoles, junio 20

¡Que pase el anónimooooo!

Disfruto mi capacidad (conciente o inconciente) de causar controversia… Derivado del post pasado, recibí uno de los dichosos “anónimos”, mismo que, por “anónimo”, decidí eliminar.

Pero como no soy nada rencorosa, me permito comentarle lo siguiente:

1. Qué enorme incoherencia que un “periodista” firme como “anónimo”, qué digo incoherencia, ¡QUÉ VERGÜENZA!
2. Te invito a que reflexiones sobre el antiguo refrán que reza “cada quien habla como le va en la feria”. Si es que tú, anónimo, encuentras satisfacción en tu empleo… ¡Felicidades!... ¡MUCHAS FELICIDADES!
3. Un periodista que no respeta la LIBERTAD DE EXPRESIÓN, tiene un problema.
4. También te informo que no se trata de mi primer empleo, razón por la cual conozco a la perfección mis derechos laborales.
5. Por último, entiendo que tú tampoco eres un Riva Palacio, ni un Kapuscinski, ni un Leñero o un Oppenheimer, ja… Te volteo tu tortilla: ¿Quién eres tú para andar aconsejando gente si, ya no digamos renombre, ni a nombre llegas? ¡QUÉ CHAFA!

¿Por qué hay “anónimos” a quienes les gusta andar causando lástimas?... PENA AJENA.

domingo, junio 17

Mejor paso

Nadie cante victoria… la China continúa sin empleo. Mitad renuncia, mitad despido. Y todo porque no estoy dispuesta a ser cínicamente explotada, no lo tolero. No sé si ese sea el camino de muchos, no sé si haya que venderse con todo y dignidad, pero yo no quiero. Mi camino es otro… y lo siento bien dentro de mi corazón.

No es sólo por mí, sino también por las generaciones que vienen, quizás por mis hijos. Todos tenemos derecho a un empleo digno, tenemos derecho a que nuestras capacidades sean valoradas. Para como vamos, muy pronto llegará el día en que darle una oportunidad a la gente joven sea, casi, casi, "un favor".

Porque mientras nos sacrificamos al límite del servilismo abaratamos nuestro trabajo, nuestra profesión. Porque salimos al “mundo real” para ver qué nos dan, y no para encontrarnos con la vida a la que aspiramos, aquella que nos corresponde por el simple hecho de estar preparados y asumir un compromiso.

Es así como una larga cadena de hábitos aberrantes se convierte en un sistema de reglas implícitas. Un juego sucio en el que, de una u otra forma, todos participamos. Total que así es la vida y ante ello nada se puede hacer; quizás aguantar calladitos, y tragarnos nuestras convicciones mientras nos amargamos lentamente.

Pero resulta que yo no quiero llegar a mi edad adulta cargando con el enorme peso de la frustración. Me niego a convertirme en una de esas personas dañadas que busca una venganza absurda, mientras abusa de un risible seudo poder logrado a través de la humillación, la doble moral y la cobardía. Tengo principios.

La justicia comienza por uno mismo. DIGNIDAD es un concepto que va más allá de los libros y la educación formal… DIGNIDAD humana y DIGNIDAD profesional; una misma DIGNIDAD al final de cuentas. Luchar siempre con firmeza e integridad, contribuir para cambiar el mundo y convertirlo en un lugar mejor.

¿Qué hay detrás de una primera plana? ¿Qué hay detrás de una alarmante denuncia social? Yo sólo deseo poder ejercer mi profesión con orgullo, con honestidad, con la certeza de que tiene algún sentido saber diferenciar entre lo correcto y lo vil. Quizás esté yo fuera de la realidad, sin embargo, ahora que soy joven, quiero darme la oportunidad de desvariar, de intentar…


Fito Páez
Nunca podrás sacarme, mi amor

Puedes decirme que sí,
puedes decirme que no,
pero nunca podrás sacarme, mi amor,
pero nunca podrás sacarme, mi amor.
***
Puedes quemarme los pies,
puedes dejarme sin voz,
pero nunca podrás sacarme, mi amor,
pero nunca podrás sacarme, mi amor
***
Y si es folclore o si no,
y si es Urano o Plutón,
pero nunca podrás sacarme, mi amor.
pero nunca podrás sacarme, mi amor
***
Ni un analista, ni un doctor,
ni un cura, ni un gobernador te solucionan los problemas.
La gente busca una razón, yo estoy buscando una canción
que me sacuda la cabeza.
***
Y puedes verte feliz
cuando acá todo es un bajón,
pero nunca podrás sacarme, mi amor
pero nunca podrás sacarme, mi amor
***
Pueden vender un país
y estar del lado de Dios
Pero nunca podrán sacarme, mi amor,
pero nunca podrán sacarme, mi amor.
***
Ni un anarquista, ni un doctor,
ni Stubrin, ni el gobernador te solucionan los problemas.
La gente busca una razón,
yo estoy buscando rock & roll que me sacuda la cabeza.
***
Puedes echarme de aquí, por no pensar como vos,
pero nunca podrán sacarme, mi amor,
pero nunca podrán sacarme, mi amor.

jueves, junio 7

Ya visto bien y despacio

Sabia letra, jajaja. No es profunda, pero es contundente. Por esta ocasión, mi voto es para María Barracuda.
***Y pasado algún tiempo todo es tan gracioso que, de reír y reír, hasta duele la panza.***


Gay
María Barracuda

Dejo esta carta y no te pido perdón
Ya me cansé de ver tus caras y mal humor
Te doy las gracias por causarme aversión,
En vez de dolor

Nunca entendí tu afición a estar triste
Y tu tendencia al suicidio
No me culpes por tu mala suerte
No me reclames más

Aunque digas que me quieres
Quiero irme lejos
Y que ya nunca me encuentres
Ya no puedes detenerme
Voy a irme lejos, aunque digas que soy gay

Si es lo que quieres píntame de maldad
Ponme una cola, unos cuernos y empieza a hablar
Pagué muy caro por mi debilidad
Y mi curiosidad

Nunca entendí tu afición a estar triste
Y tu tendencia al suicidio
Es abrasivo pensar en quererte
No me lo pidas más

Aunque digas que me quieres
Quiero irme lejos
Y que ya nunca me encuentres
Ya no puedes detenerme
Voy a irme lejos, aunque digas que soy gay

Yo no hice nada
Nada de eso que tú crees
No entiendo nada
Me estás hablando al revés

Aunque digas que me quieres
Quiero irme lejos
Y que ya nunca me encuentres
Ya no puedes detenerme
Voy a irme lejos, aunque digas que soy gay

Ya no puedes detenerme
Aunque digas que soy gay

Aunque digas que me quieres
Quiero irme lejos
Y que ya nunca me encuentres
Ya no puedes detenerme
Voy a irme lejos, aunque digas que soy gay

jueves, mayo 24

El general Coronado

Por la ventanilla del microbús miro a José Esteban Coronado, “hijo de Chihuahua, nacido en 1822… Político y militar…”, eso dice la placa. Lo miro ahí, de pie, erguido sobre Reforma, frío. El transporte no avanza, así que continúo con mi labor de inspección. Me detengo en un aspecto curioso: la mano de bronce sujeta, a fuerza de cinta adhesiva, una bandera de huelga, una bandera ramplona, hecha de papel crepé. Más abajo, en uno de sus costados, la base de cemento ha sido víctima de una “pinta”: un puño cerrado, igual que el del general Esteban, y una frase que se refiere a algo de “la lucha”.

Yo en casa, a veces con el ánimo por los suelos. Que quiero creer y no puedo. A veces con asfixiantes ganas de cubrirme la cara con las sábanas y no levantarme de la cama; con asfixiantes ganas de declararme en huelga ante la vida, y quizás fabricarme una bandera de papel crepé. Luego me viene a la mente la palabra “lucha”, entonces, sin necesidad de perjudicar a ningún héroe del Paseo de la Reforma, decido que es momento de ponerme de pie, y salir a enfrentar la vida.

viernes, mayo 11

Yo, la antiestética

El amor platónico es un gran motivo para seguir viviendo… porque es siempre perfecto, ingenuo y sencillo… desinteresado. Es un buen motivo porque nos ayuda a encontrar lo mejor en alguien más, y en nosotros mismos; porque nos permite, por instantes, ser estúpidamente felices… y creer.

Es un milagro difícil de comprender, está lleno de preguntas para las que poco importa encontrar una explicación. El amor ideal se vive en silencio, con abierta capacidad de asombro, con franqueza. Gracias a él, la facultad reflexiva crece, mientras que la habilidad de observación se vuelve mucho más intuitiva.

Existe por sí mismo, sin egoísmos, sin ambigüedades ni abandonos… y aún después de mucho tiempo nos arranca una sonrisa, o nos trae un recuerdo dulce. Lo llevamos dentro y caminamos con él, y lo regalamos de a poco en todo aquello que hacemos con el corazón.

Pone a prueba nuestra templanza, nos exige armonía. Así, los sentimientos ceden ante el “justo medio”, no hay cabida para el arrebato. Y la prudencia lo aquieta, con la intención de que pase inadvertido, con la intención de mantener el secreto… con el firme designio de evitar sospechas e incomodidades.

A ojos cerrados… Sensato, mas no pasivo… Con el anhelo de aquello que, incluso sin pertenecernos, ha logrado tocar nuestra existencia… Mezcla de fascinación y esperanza… Un sentimiento que, pese a no ser correspondido, permanece siempre intacto… suspendido en la inmensidad del tiempo.

domingo, marzo 25

Más o menos, similar

Desempleada… sin seguro médico… desprotegida. Aún no acabo de entender eso del “primer empleo”, bueno, yo ya voy por el segundo, ja. Y a veces, en el colmo de la desesperación, desearía haber estudiado alguna ingeniería exótica, a falta de medidas esculturales y un “amplio criterio”… Pero no, me aferré a eso de la “escribida”; yo quería ser periodista y salvar al mundo.

El caso es que, para colmo de mis males, tuve problemas con mi oído. Así mero, un día me levante y na’ más ya no escuchaba bien del lado derecho… ¡ERROR! Jamás debí haber utilizado el maldito “cotonete”; la baja intensidad de los sonidos de pronto se convirtió en silencio total… y yo que ando tan sensible, que me pongo a llorar y a pegar de gritos.

¡¿Por qué, Dios?! ¡¿Por qué a mí?! Si yo siempre me limpio bien y me cuido de no acumular cerilla. Y luego… luego vinieron los mareos y las ganas de vomitar, y todo porque el dichoso oído está íntimamente ligado a nuestro sentido del equilibrio. O sea, sorda y guacarienta… “Too much”, dirían los fresas esos que creen que intercalar frases gabachas resulta “súper in”.

Acepté que tenía un problema, tal vez no grave, pero sí algo delicado. Evalué las opciones, que no eran muchas. ¿Dispensario médico? La neta, me dio pena eso de recurrir a mi comunidad parroquial por pura conveniencia… ¿qué tal que Dios me castigaba y me dejaba sorda de ambos oídos? Ahora me quedaba sólo una alternativa…

Dudé un poco antes de entrar al consultorio del Doctor Simi. Bueno, de uno se sus representantes, el médico Arturo Pacheco, un hombre cincuentón que me atendió con gran amabilidad. Y, cual si tuviera yo herpes genital, le dije con toda la vergüenza del mundo, que me había quedado sorda por utilizar, estúpidamente, un “cotonete”.

El hombre sonrió y procedió a revisarme con un aparato; vi en su rostro un gesto que logró tranquilizarme. Con toda atención, escuché sus indicaciones: “Utilizas una jeringa para lavarte el oído y te pones dos gotas de agua oxigenada, para que quede bien limpio. Después, vas a aplicar el medicamento que te voy a recetar”. Sí, sí, por supuesto que compré un fármaco similar.

Fueron 50 varos por la consulta y el remedio. Y resultó que soy una mujer similar, una periodista similar. Las dichosas gotas óticas no sirvieron para maldita la cosa, pero después de unas buenas lavadas con agua oxigenada, mi oído quedó mejor que el de un lince. A fin de cuentas, Arturo Pacheco logró que yo volviera a disfrutar de los gritos de mi mamá, y hasta con “sonido sorround”.

Mi muy amado sentido auditivo… ese mediante el cual percibo el bullicio… los gritos… ese que me hace disfrutar de la música, de la poesía en voz alta y hasta de las “malas palabras”. Gracias a Víctor González Torres, porque tiene excelentes médicos; el Doctor Simi y el agua oxigenada me salvaron de una terrible e inminente sordera.

jueves, marzo 8

Mujercitas

Una vez un gay a quien entrevisté me dijo que él no necesitaba leyes especiales para homosexuales, que le bastaba con que sus derechos como ser humano y ciudadano fueran respetados cabalmente. Me dijo: “soy una persona como cualquiera, así que no necesito una especie de Sociedad Protectora de Homosexuales”. Para él, este tipo de creaciones son, hasta cierto punto, discriminatorias en sí mismas.

Según mi sentir, lo mismo ocurre con nosotras. No existe un Día Internacional del Hombre, pero sí lo hay de la mujer. Comprendo el significado histórico y conmemorativo, pero no concibo el hecho de que el 8 de marzo se convierta en una fecha fantoche en la que recibimos flores o nos dedican pensamientos que rayan en la más burda cursilería.

Frente a mi casa hay una escuela primaria, a una de las profesoras se le ocurrió, como parte de la ceremonia cívica, cantar El privilegio de amar (sí, la rola esa en la que hacen mancuerna Mijares y Lucero). ¿El objetivo?: no pasar por alto nuestro día, el de las mujeres. A mí se me hizo cursi, fuera de lugar; no supe si reír o llorar. Cuánta falta de cultura… que educación tan más cargada de estereotipos.

Quizás esas niñas que reciben educación básica deberían saber que las mujeres de la actualidad gozan de otros “privilegios” que no son precisamente “el de amar”. Tenemos un lugar en las aulas, participamos en la política, ejercemos nuestra profesión, opinamos, decidimos sobre nuestra sexualidad, nos trazamos un plan de vida… Quizás en otros tiempos todo esto hubiera parecido casi imposible.

¿Y qué tal el anuncio “edición especial” del Multi-O Gel? Ese sí que se voló la barda. Es decir que, además de conseguir importantes puestos de trabajo, las mujeres somos “capaces” de abalanzarnos sobre un hombre y rematar con una buena sesión de multiorgasmos. Demasiada frivolidad, diría yo… situaciones ubicadas en planos diferentes, mismos que no deberían tergiversarse de esa manera.

El sexo, sin duda, es parte de una totalidad integral, sin embargo, un orgasmo con grititos no nos hace “más mujeres”. Tenemos derecho a disfrutar de nuestra sexualidad, sin ser tratadas como objetos. El sexo, por sí mismo, no nos vuelve súper poderosas, ni exitosas; lástima que hay quienes todavía creen que la felicidad de una mujer reside, únicamente, en ser sensual y apetitosa… ¿Y luego?, ¿luego qué?... ¿No existimos si no es en función del mito de la “mujer fatal”?

Y no es lo único, aún quedan vestigios del machismo tardío. No hace mucho, alguien me dijo que mi “feminismo” no me traería nada bueno, que el profesionalismo en mi trabajo me llevaría a quedarme “completamente sola”. No hace mucho, alguien quiso convencerme de que era yo una ingenua, y todo porque se me había ocurrido soñar con algo mejor… A Dios gracias que no vivo para “el qué dirán”, a Dios gracias que siempre se me antoja seguir mis ideales.

Pero tampoco se trata de extremismos insanos; jamás me atrevería a decir que “todos los hombres son iguales”. Nosotras ya tampoco somos las mismas. Hoy, las mujeres tenemos el poder de elegir: elegimos rechazar la violencia, el sometimiento (de cualquier tipo) y todo aquello que atente contra nuestra libertad y completa realización. Y elegimos, si así lo deseamos, tener la opción de compartir nuestros anhelos con una pareja, en un ambiente de equidad.

No sólo una vez al año… el compromiso es de todos los días. Las mujeres nos hemos ganado a pulso el reconocimiento social, porque trabajamos duro, porque le somos fieles a nuestros principios y a nuestros valores, porque somos capaces de hacernos responsables de nuestra propia vida. Con base en los preceptos de auto respeto y dignidad humana hemos sido capaces de lograr lo inimaginable.

Ojala un día no necesitemos más Instituto Nacional de las Mujeres, ojala un día dejen de escribirse tonadillas con una reducidísima visión del mundo, como esa que reza Hay que pegarle a una pared, pero nunca a una mujer. Ojala un día dejemos de ser consideradas seres desvalidos, para ser tratadas como lo que realmente somos: seres humanos con derechos inalienables.



*** Feliz día para Paquita, sí, la del Barrio… Pobre señora, les dice “¿me estás oyendo, inútil?” y, luego, cuando la entrevistan, se pone a llorar por desamor. No, Paquita, uste' no se apure, y ya no los maltrate, ¿no ve que también ellos tienen sentimientos?


Rata Inmunda
Paquita la del Barrio

Rata inmunda,
animal rastrero,
escoria de la vida,
adefecio mal hecho
***
Infra-humano,
espectro del infierno,
maldita sabandija,
cuánto daño me has hecho
***
Alimaña,
culebra ponsoñosa,
desecho de la vida,
te odio y te desprecio
***
Rata de dos patas,
te estoy hablando a ti,
porque un bicho rastrero
aun siendo el más maldito
comparado contigo
se queda muy chiquito
***
Maldita sanguijuela,
maldita cucaracha
que infectas donde picas
que hieres y que matas
***
Alimaña,
culebra ponzoñosa,
desecho de la vida
te odio y te desprecio
***
Rata de dos patas,
te estoy hablando a ti
porque un bicho rastrero
aun siendo el más maldito
comparado contigo
se queda muy chiquito
***
¡ME ESTAS OYENDO INÚTIL HIENA DEL INFIERNO CUÁNTO TE ODIO Y TE DESPRECIO!
***
Maldita sanguijuela,
maldita cucaracha,
que infectas donde picas,
que hieres y que matas
***
Alimaña,
culebra ponsoñosa,
deshecho de la vida
te odio y te desprecio
***
Rata de dos patas,
te estoy hablando a ti
porque un bicho rastrero
aun siendo el más maldito
comparado contigo
se queda muy chiquito