miércoles, junio 29

¿El plástico tiene caducidad?

Después de un plato de cereal (de esos aritos de colores alucinados), dos quecas, dos vasos de Coca-Cola y un poco de gelatina de fresa —ese fue mi ligerito desayuno—, me dio por ponerme nostálgica y meditabunda…

Aún recuerdo las chorrocientas generaciones de Menudos (ya saben, desde Angelo, hasta Sergio Blas, pasando por Ricky Martin). Este verano me trae a la mente una de sus rolas: “Bésame en la playa, bésame en la arena/Hasta que la tarde muera y suba la marea/Bésame en la noche y contemos las estrellas/Quédate conmigo hasta que amanezca…”

Timbiriche, semillero de grandes talentos como Eduardo Capetillo, Bibi Gaytán y Erick Rubín, fue uno de los grupos más famosos, no en balde que el cover de Muriendo lento de los Moderatto sea todo un éxito: “Quizá no sientas lo que yo sentí/Quizá no hay lágrimas ni miedo/Tal vez no piensas ni un momento en mí/Tal vez hay alguien en tus sueños…”

Caso aparte es Magneto, ellos sí que marcaron historia; filmaron una película y duraron años de gira de “despedida”, lo bueno es que ya se retiraban, ¿no? ¡Lo peor!, se la pasaban mintiendo acerca de su edad y cantaban A la puerta del colegio cuando Elías estaba a punto de quedarse calvo y Mauri ya no sabía ni qué untarse en las “patas de gallo”. ¡Chalessss!

Y yo me pregunto, ¿qué es lo que deparan los tiempos futuros?, ¿el pop plástico tiene una fecha de caducidad? ¡Horror! Estamos viendo morir a los últimos elefantes blancos de este género. El apocalipsis se aproxima, primero fue la separación de OV7 y, ahora, por si no fuera suficiente con los problemas en el Medio Oriente, Kabah amenaza con dejarnos.

Por Diosito que yo no invento, llegué a conocer personas locas que soñaban con tener un over all amarillo y se la pasaban cantando: “Encontré el amor, no hay nadie que lo pueda negar/ Voy a decirle al mundo es para mí/Encontré el amor, no hay nadie que lo pueda robar/Voy a gritarle al mundo eres para mí…”

Confieso que en mi adolescencia cometí graves pecados, uno de ellos, ser fan de Mercurio (sé que con esto perderé respeto, ni modo). ¡Ah, cómo me molestaba que dijeran que Danny era gay! Todavía conservo mi disco Chicas chic; quién lo iba a decir, actualmente ser “chic” es “la neta”: “Chicas por arriba, chicas por abajo/Chicas que vienen por ahí de todos lados…”

Lynda está desaparecida, una vez dijeron que había muerto de anorexia (no se preocupen, fue un rumor); Tierra Cero se acabó. ¿Qué nos queda?, bueno, pues está RBD, Uff y Jeans (otro recuerdo, alguna vez me gustó un wey que se llamaba Pepe: “Pepe, no te has dado cuenta todavía/Que te amo/Pepe, ya no quiero sólo ser tu amiga/No seas malo…”).

Quizá es hora de dejar de lado las agrupaciones y apostarle más al "talento" individual, ahí están Belinda y Natalia Lafourcade… ¡El pop plástico por siempre!

martes, junio 28

Cosas de niños

“¿Quién quiere tu amistad, eh?, ¿Quién quiere tu amistad?... ¡nadie quiere tu amistad!…”, una vocecita se dirige a su compañero de asiento: un niño de unos tres años. La madre comienza a reprender al autor de tan curioso discurso: “¡Ya cállate Iván y deja de decir babosadas!”.

“Mamá este bebé me quiere morder, es un grosero”, afirma Iván mientras le jala los cabellos a Mario. Hasta este momento el tercero de los hermanos, el más grande si se hacen cálculos de edad, viaja tranquilo; Luis tendrá unos ocho años, los cabellos castaños claros y los ojos color miel, unas pecas cubren su nariz y los pequeños dientes chuecos se asoman cuando sonríe.

Arranca el microbús y comienza la fiesta para Luis, Mario e Iván. Su madre destapa una Coca-Cola de 600 mililitros y los turna para que beban. “Mamá, el bebé se va a acabar el refresco, dile que me de tantito”, se queja Iván. “¿Oye Mario?, bebé, no deberías tomarte eso, ¿qué no sabes?, son miados”, asegura Luis con sonrisa pícara.

“¿Miados?”, pregunta Iván, incrédulo; “¿pues que los miados no son amarillos?”, continúa con el interrogatorio. “¿Amarillos? ¿Y tú cómo sabes eso?”, ahora es Luis quien pregunta. Ambos niños intercambian una mirada maldosa y al unísono gritan: “¡Mario no te tomes eso, son miadooooos!”.

“¿Tú sabes cómo se juega a los accion man, Iván?”. “No, no sé”. “Mira, ven, te voy a decir”; en cuanto el incauto acerca la cabeza para escuchar lo que supone es un valioso secreto, Luis le propina un fuerte zape, mientras ríe descaradamente y se burla: “¡Ay, tonto!, ¿de veras pensaste que te iba a decir?”.

“Mamá, el bebé le quiere jalar las greñas a la señora”, gritonea Iván. “Sí cierto mamá, Mario le iba a jalar las greñas a la señora”, agrega Luis. “Los dos se callan y se están quietos, si no, van a ver cómo les va a ir. ¡Ya!, ¿eh?, se están quietos o les pongo unos trancazos”, amenaza la mujer mientras trata de acomodar a Mario en el asiento.

“Ya te dije Luis, ¡te me estás quieto!”. El niño de las pecas recibe un fuerte pellizco; primero se queda serio y quieto, luego viene el puchero; todo concluye con chillidos y lágrimas. El lloriqueo dura un par de minutos, entonces Luis se aprovecha del descuido de Iván para tomarlo de los cabellos y zarandearlo.

“Hay que jugar”, le pide Iván a Luis. “Uy, no, mano. La neta es que no podemos jugar”. “¿Por qué?”. “Lo que pasa es que mis juguetes son mejores que los tuyos”. “¿Y qué necesito para jugar?”. “¡Ash!, pues necesitas un avión”. “¿Un avión de a de veras?”. “No tonto, para jugar es uno de a mentis”. “¡Ah, bueno!, porque tengo mi pistola de a de veras, mis balas de a de veras, pero avión… avión sólo de a mentiras”.

Al llegar a la calzada de Tlalpan el microbús pasa por un túnel. “¡Uuuuuuuuuuuuuhhhh!”, gritan emocionados los tres niños. El chofer aumenta la velocidad y los pasajeros se agarran de donde pueden. “¡Oh no, Tom!, nos quedamos sin frenos, ¡ayúdame!”, le dice Iván a Luis, en un tono que imita burlonamente los diálogos del la serie gringa Rescate 911.

Iván se ha quedado dormido, le bastaron tan solo siete minutos de inactividad. Luis tiene cara de aburrimiento y Mario continúa jugando con su envase vacío. Ahora es la mamá de los tres quien comienza con el relajo: “Iván, negrito, despiértate”. “Mira, pégale despacito con la botella y dile que se despierte”, le indica a Mario. Ni tardo ni perezoso, el niño comienza con la agresión.

Nada que se despierta Iván. Luis lo observa fijamente mientras mueve la cabeza de un lado a otro: “¿Oye, Iván?, ¿pues que sí chupaste mucho, mano?” Ante tal comentario, los pasajeros (quienes ya habían hecho grandes esfuerzos por contenerse) sueltan las risas mientras se miran mutuamente.

“Encamorrado” y molesto, así es como se levanta Iván. Con los ojos entrecerrados toma su pequeña mochila y se la cuelga en la espalda, Luis le da algunos empujones y Mario continúa pegándole con la botella. Los niños y su madre bajan en la esquina de Eje seis y avenida Jalisco; varios pasajeros continuarán su viaje, ahora con una enorme sonrisa dibujada en el rostro…
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Amor – Devoción
Sentimiento – Emoción
(***)
No temas ser débil
No seas demasiado soberbio al ser fuerte
Sólo mira dentro de tu corazón
Ese será el retorno a ti mismo
El retorno a la inocencia.
(***)
Si tú quieres, entonces comienza a reír
Si tú debes, entonces comienza a llorar
Sé tú mismo, no te escondas
Sólo cree en el destino.
(***)
No importa lo que la gente diga
Sólo sigue tu propio camino
No te des por vencido y toma la oportunidad
De regresar a la inocencia.
(***)
Este no es el comienzo del fin
Este es el retorno a ti mismo
El retorno a la inocencia.


Return to Innocence
Enigma (1993)

Love - Devotion
Feeling - Emotion
(***)
Don’t be afraid to be weak
Don’t be too proud to be strong
Just look into your heart my friend
That will be the return to yourself
The return to innocence.
(***)
If you want, then start to laugh
If you must, then start to cry
Be yourself, don’t hide
Just belive in destiny.
(***)
Don’t care what people say
Just follow your own way
Don’t give up and use the chance
To return to innocence.
(***)
That’s not the begining of the end
That’s the return to yourself
The return to innocence.

miércoles, junio 22

Yo quiero ser como mi papá

En medio del festejo y el pastel olvidé escribir algo sobre el Día del Padre. Estoy conciente de que se trata de una fecha comercial, inventada por una sociedad consumista, pero creo que no tiene nada de malo si el día de hoy dedico algunas líneas para escribir acerca de mi “jefe”.

David Martínez Puente tuvo un padre biológico, pero careció de una figura paterna que cuidara de él mientras crecía, aún así, logró construir su propia familia y mantenerse alejado de los vicios; mi papá no fuma, no bebe, no ingiere ningún tipo de droga.

Un hombre que predica con el ejemplo. David siempre me ha hecho ver la importancia de hacer prácticos los conocimientos; para él, lo aprendido debe llevar invariablemente a la acción. “Todo lo que cultivas a lo largo de tu vida debe servirte para ser una mejor persona”, ese es uno de sus lemas.

Acepto mi arraigado complejo de Electra, siempre he pensado que mi madre se casó con uno de los pocos hombres que aún valían la pena. Mi papá ha estado siempre junto a ella, se mantuvo ahí cuando Marisa decidió terminar una carrera, con tres hijos de por medio; dejó atrás machismos baratos y la apoyó en su decisión de convertirse en profesionista.

Soy reflejo de mi padre, quien desde niña me inculcó el gusto por la música, y quien también me enseñó a dejar de lado la timidez para cantar cuando, simplemente, estoy feliz y me viene en gana. Mi padre me hizo comprender que “naco” es aquel que no sabe divertirse mientras entona una ranchera o baila una salsa.

No hay día en que no converse con mi papá, hasta en los peores momentos, cuando llego de malas y aviento la mochila en el sillón, cuando subo deprisa las escaleras y alcanzo a escuchar un: “¡Adiós!… ¿cómo te fue en la escuela?”. Con tan sólo mirar mi rostro sabe si estoy en problemas o si algo, simplemente, no salió bien.

Don David también me da consejos de amor: “Si un idiota intenta pasarse de vivo, mándalo a chingar a su madre”; “nunca seas superflua, lo importante no es el físico sino que sea una buena persona”; “la promiscuidad no es más que el reflejo de un enorme vacío existencial”; “eres un caso excepcional, pero seguro que algún día alguien se anima”.

Para mi padre lo más importante es la familia: “A veces las cosas se dificultan, pero eso no importa si todo en la casa funciona, si todos estamos bien”. Es así como de vez en cuando regaña a sus hijos, porque no aprendemos a convivir como “gente decente”, porque nos damos nuestros buenos agarrones: “Si yo hubiera tenido un hermano…”

Con todo y el consumismo, no está de más que le de las gracias a ese hombre que alguna vez se levantó a media noche para ayudarme con mi tarea de geometría; ese hombre que me ha permitido ser como soy, que me ha guiado por el difícil camino de ser libre y seguir mis propias convicciones…

Ese que me dio vida
Alejandro Sanz

Con tu sonrisa de medio lao
cuántos te quiero te habrás callao,
cuántas cosas de chiquillo
aún conservas en los bolsillos.
Con tu eterno cigarrillo,
con tu ojera y tu descuido.
La más bella de las danzas
Es tu cojera al caminar.

Imagino que engordaste
para que el alma te entrase.
Imagino que tus canas
son recuerdos en sus bodas de plata.

Con mi sonrisa de medio lao
cuántos te quiero me habré callao.
Tú me diste el primer brillo
me sacaste de un bolsillo.
Frágil como una pelusa,
como una inocente excusa,
en una arruga de tu abrigo
me sentía protegido.

No eres sólo aquél que firma
en el libro de familia.
Ni eres el silencio en el sofá,
viendo un partido en zapatillas.

Eres mucho más,
eres ese amigo que me dio vida,
eres ese amigo que me dio vida.

Por eso no quiero dejarte aparcao,
por eso no puedo seguir callao,
hoy que al fin me he dado cuenta
que me sumabas de tu resta.

Y, déjame por esta noche
ser las manos que te arropen.
Y, déjame que te regale
un abrigo nuevo en condiciones.

Y, déjame gritar
que orgulloso estoy de ti,
y que eres ese amigo que me dio vida,
y que eres ese amigo que me dio vida,
Ese que es mi amigo, me dio la vida.

domingo, junio 19

Vengo de allá... De UN MUNDO RARO

Exceso de tareas escolares, virus en la máquina, pésimo servicio de Internet… La causa de una prolongada ausencia en el Blog es sin duda de carácter multifactorial…

Y aquí voy, ataco de nuevo. Las vacaciones comienzan y estoy dispuesta a divertirme, a conocer nuevos lugares y nuevas personas. El verano del 2005 será para recordarse; es mi último verano como estudiante oficial y una de las últimas oportunidades para vivir de forma despreocupada.

Durante mi distanciamiento del Blog experimenté varias lecciones de esas que la vida nos da cuando menos lo esperamos. ¿La más importante?: Algunas cosas llegan cuando uno menos se lo espera y, otras, simplemente no llegarán porque no nos corresponden.

Reforma… Me atormentaron, sufrí, sudé, entré en crisis… recuperé mi identidad y sigo siendo yo, la China. No fui seleccionada para el Taller de Periodismo, pero aprendí mucho y de un jalón. No era para mí, supongo que tanta inteligencia en una sola persona les asusta. ¿Darme por vencida?... ¡Jamás!, como dicen las series gringas: “To be continued…”

Pero no todo pintó tan “pior” porque, sin que siquiera lo imaginara, fui seleccionada para recibir un estímulo económico por mi desempeño académico. Cuatro años de “noñés” tenían que parar en algo bueno algún día, ¿no? En fin… quién sabe qué es lo próximo que me depara el destino, con eso de que tengo una existencia bastante extraña…

Platiqué con el buen Alex, a quien le agradezco su paciencia en los momentos de conflicto existencial. El tema de conversación fue mi drama personal: conocí a alguien a quien no le interesa conocerme. Aclaro que mi propósito no es amoroso, mucho menos sexual.

No importa si me quemo “gacho” el día de hoy, pero cito a los “filósofos” de Reik, quienes reflejan claramente mi situación en una de las estrofas de su rola Qué vida la mía:

“Sólo quiero conversar
Sólo quiero conocerte
Dame un poco de tu tiempo para convencerte
Yo sólo quiero ser tu amigo
Y me muero por salir contigo…”

Pero las cosas no siempre son como uno las quiere, ni como uno las planea, a eso me refería cuando dije que “hay cosas que simplemente no llegarán porque no nos corresponden”. Pero nada de eso importa ya, el mundo continúa; lo bueno es que no soy de esas personas obsesivas y atormentadas, desde mi punto de vista eso sólo representa una pérdida de tiempo.

Agradezco los buenos momentos, la emoción y las expectativas que hicieron de los días pasados algo menos monótono que los trabajos finales. Me la pasé muy bien. Lo único malo es que padezco de un síndrome difícil de comprender: soy demasiado sincera, exageradamente concreta y sumamente impaciente.

Y así es como se cierra un capítulo en El extraño mundo de Penélope. Decepcionada no estoy; confundida, tal vez. Es difícil comprender al sexo opuesto, menos mal que Alex y Gade no son tan complicados…

domingo, junio 5

Si puedo volverte a ver

Algunos dicen que en la vida no hay segundas oportunidades, desde hace una semana difiero mucho de esa opinión…

Apareció Fedor, resulta que estaba en la casa de unos vecinos cercanos, quienes lo adoptaron y cuidaron de él durante cerca de un mes. Una amiga de mi hermana llamó para decirnos que lo había visto desde su ventana y que estaba completamente segura de que era él.

Noté que Fedor estaba algo “amolado” y es que a diario se las veía con un perro alaska, con quien compartía el patio y la comida. El temperamento de mi perro cambió, ahora tiene la extraña manía de aullar toda la noche, quizá sufre de ¿licantropía?, ¡qué gracioso!, un perro que quiere convertirse en lobo…

Cuando Fedor se perdió, mi papá dijo que era una lección para que todos en la familia aprendiéramos a disfrutar el presente, porque “nunca sabemos en qué momento algo puede ocurrir”. Pensé que jamás volveríamos a ver a nuestra mascota y sentía una enorme tristeza de sólo pensar que lo podrían haber atropellado o que estaría viviendo en la calle.

Después de las vueltas que dio la vida, después de creer que hay situaciones que suelen ser irreversibles, hoy me doy cuenta que no sólo se trata de que nuestro perro haya regresado a casa; ahora comprendo que siempre debemos guardar una esperanza, porque quizá puede haber una segunda oportunidad…

Y si de segundos "chaces" se trata, ahí los dejo con una rolita de Lenny Kravitz...
Again
I've been searching for you
I heard a cry within my soul
I've never had a yearning quite like this before
Know that you are walking right through my door

All of my life
Where have you been
I wonder if I'll ever see you again
And if that day comes
I know we could win
I wonder if I'll ever see you again

A sacred gift of heaven
For better worse, wherever
And I would never let somebody break you down
Until you cried, never

All of my life
Where have you been
I wonder if I'll ever see you again
And if that day comes
I know we could win
I wonder if I'll ever see you again

At every time I've always known
That you where there, upon your throne
A lonely queen without her king
I longed for you, my love forever

All of my life
Where have you been
I wonder if I'll ever see you again
And if that day comes
I know we could win

I wonder if I'll ever see you again
I wonder if I'll ever see you again
I wonder if I'll ever see you again

sábado, mayo 28

AyEr

Siempre me ha gustado escribir acerca de las personas a quienes comienzo a conocer, es como dibujar a los personajes de mi propia novela; además, resulta divertido retar a la memoria y conservar el recuerdo de la primera impresión.

¿A qué viene este pequeño prólogo?, pues resulta que ayer tuve la oportunidad de conocer a alguien. Con frecuencia Claudia me hablaba de él y de las posibles coincidencias: “Quizás se llevarían bien, tienen muchas cosas en común… Un día de estos te lo voy a presentar…” Fue así como me enteré de que toca el bajo, y que le encanta la música, también supe de su admiración por Frank Zappa.

Ayer conocí a Vladimir. A pesar de haber visto su fotografía pensé en la posibilidad de no reconocerlo. El factor sorpresa siempre es más divertido, quedé de llegar a su Facultad (Contaduría y Administración) en el transporte interno, pero, al fin de cuentas opté por hacer tiempo y caminar desde Filosofía, pues Claudia me dijo que no suele ser muy puntual.

Llegué 15 minutos tarde, con frecuencia los papeles se invierten; menos mal que me encontré con una persona bastante alivianada. “¿Puedo ver tus cosas?”, pregunta extraña a mi parecer. “¡Qué vergüenza! —pensé. Mi bolsa está hecha un asco, si tan sólo hubiera tirado mi basura en el camino…”. Respuesta rápida: más vale entretenerlo con un fólder.

También conocí a Gabriel y a su novia Mónica, después saludé a Ulises. Nos fuimos a Cuicuilco y vagamos hasta que comenzó el concierto de Hummer Squeal. “Están caritas los tipos”, comentario gracioso si viene de un grupo de hombres. “Pues nada más el güerito y el bataco, porque los otros dos están muy sin chiste; al de naranja, yo de plano mejor lo ponía hasta mero atrás”, respondí.

“¿Y ahora qué hacemos?”, fue la pregunta colectiva. Por consenso todos decidieron ir al billar, no digo “decidimos” porque yo no sabía ni cómo salir del lío sin verme antipática. ¿La razón? bien le había dicho a mi madre que, en viernes, 20 pesos no sirven para maldita sea la cosa. Nueva vergüenza, ¿cómo se le dice a alguien que no traes más que para el pasaje de regreso?

Me hice de tripas corazón hasta que llegamos. No puedo negar lo mucho que me divertí; no jugué nada bien, pero me reí mucho, sobre todo de mi falta de destreza. Pensé que la semana había valido la pena después de pasar un viernes tan agradable. ¡Upsss!, llegó el momento de cooperarse y yo no pude caerme ni con un varo, sólo espero no haberme quemado demasiado.

Vladimir y yo nos fuimos juntos hasta el metro Nativitas. En el camino platicamos algunas cosas, pasamos de un tema a otro y nos reímos varias veces. Esta fue una de las pocas ocasiones en que alguien me deja adentro del metro, eso es algo que debe ser muy tomado en cuenta si me pongo a pensar que la última vez tuvieron a bien botarme en los paraderos del metro Taxqueña.

Conclusiones de la tarde:
Vladimir es un tipo simpático, amable, pero sobre todo muy divertido.
En definitiva, no soy nada buena para jugar billar.
Algunas playeras son demasiado pequeñas.
Es chido conocer a personas que no sean de Ciencias Políticas y Sociales.
Claudia tenía razón.

405
Death Cab For Cutie
Ah ah ah ah ah ah,
Ah ah ah ah ah ah.
(***)
I took the 405 and drove the stake down into your center
and stated that its never ever been better then this.
I hung my favorite shirt on the floor board wrinkled up from
pulling pushing and tasting. (tasting)
(***)
You keep twisting the truth,
that keeps me thrown askew.
(***)
Misguided by the 405 because it led me to an alcohol next summer.
I missed the exit to your parents house hours ago.
Red wine and cigarettes hide your bad habits underneath the patio. (patio patio patio)
(***)
You keep twisting the truth, that keeps me thrown askew.
You keep twisting the truth, that keeps me thrown askew.
(***)
Ah ah ah ah ah ah,
Ah ah ah ah ah ah,
Ah ah ah ah ah ah,
Ah ah ah ah ah ah.

miércoles, mayo 25

¡Corre Forrest, Corre!

¿Sedentarismo?, ¿Pasividad total?, ¡Haga lo mismo que yo!...

Toda mi vida he tenido pésimos hábitos, no hago más que ejercicios cerebrales y vivo de una rigurosa dieta a base de chicharrones, palomitas con salsa valentina y coca-cola. Pero, aunque nadie lo crea, este fin de semana pude convertirme en "deportista por un día".

Cuando menos me di cuenta ya me encontraba en la línea de salida, junto a una multitud que coreaba el "gooooya" al unísono. Y ahí estábamos, cuatro de los mejores deportistas de México, jajaja: Gay-Gay-Gay (Gade), Sopa de pan (Diana), Alex (Alejandro) y la China (yo); todos dispuestos a correr los mejores ocho kilómetros de nuestras vidas.

¡Qué vergüenza!, Alex me dejó atrás casi desde el inicio, Diana tuvo un poco más de compasión y me acompañó hasta el kilómetro dos... a Gade me lo encontré a medio recorrido, pero también me revasó. Después de que Gay-Gay-Gay me abandonara, bajé el ritmo, ya más bien caminaba, fue entonces que escuché el consejo de una mujer de unos 60 años: "No te pares, aunque sea trota, pero síguele, ¡tú puedes!".

En realidad fue toda una experiencia, pocas veces se vive un ambiente tan divertido y lleno de solidaridad. Porras por todas partes, la gente que nos gritaba: "corran, muchachos, ya nada más faltan tres kilómetros". A duras penas llegué a la meta, corrí mis últimos trecientos metros sobre la pista del Estadio Olímpico Universitario y recibí una graciosa bienvenida: "Y ahí viene la mil 64, con enormes esfuerzos, y ahora... ¡una enorme sonrisa!"

Fue así como rompí la monotonía cotidiana, aunque fuera sólo por un día; fue así como viví el XV Maratón conmemorativo del programa Goya Deportivo...


Encuentro fortuito
Camino a la carrera me hice de un "amigo", un chico simpático que se ofreció a compartir conmigo el "veintiúnico" taxi que había.

Amable a más no poder, con una hermosa sonrisa, Saúl, estudiate de Letras Hipánicas me hizo compañía hasta que encontré a mis amigos. "Me gusta hacer cosas diferentes a las que siempre hago", me dijo, antes de que me pidiera que le tomara una foto "con el estadio de fondo".

Nos separamos para comenzar a correr, las mujeres salimos diez minutos antes que ellos... Debut y despedida, perdí a Saúl entre el mar de gente... Ahora sólo me queda hacer su retrato hablado y pegarlo por toda Ciudad Universitaria, jajaja.


miércoles, mayo 4

Quiero llorar...

Había una vez un perro labrador... era del mismo color que el café con leche, tenía enormes patas y babeaba mucho... se llamaba Fedor.

¡Ese era mi perro!, y hoy resulta que se ha extraviado. Mi abuela dice que fue un "accidente", ya saben, "los accidentes pasan..."; ella dice que en cuanto abrió la puerta el perro salió corriendo y ya no lo pudo alcanzar. Ahora Fedor está Dios sabe dónde y yo me siento muy triste porque lo extraño; además, mi hermana no ha dejado de llorarle, llora cada que se acuerda, llora con mucho sentimiento...

Me da por recordar. Era mi mala costumbre alimentar a Fedor con dulces, cacahuates, chocolates, papas fritas y pan dulce; siempre compartía con él un poco de lo que en ese momento me hallara comiendo. Me gustaba cómo movía la cola, y cómo salía disparado a recibirme cuendo me veía entrar por la puerta.

Fedor, ojalá recuerdes el camino a casa, porque aún tengo la esperanza de que vuelvas. No me hago a la idea, así que prefiero pensar que vas a regresar...

Miel
Colchón
Por el tiempo que estuvimos juntos
Por las cosas que pasé contigo
Hoy quiero que sepas que estoy aquí
Por ti
***
Por ti, yo sería capáz
De darte la vida
***
Contigo las cosas parecen tan simples
No puedo esperar a verte un día más
Hay tantas cosas que quiero decirte
Pero me falta valor
***
Por ti, yo sería capáz
De darte la vida
***
Por ti, yo sería capáz
De darte la vida
Pero no sé qué hacer
Más que esta triste canción
Más que esta triste canción...

jueves, abril 28

Un sentimiento distinto...

Yo soy la China, por ende, la China me dicen... la China, amante de las bromas, a quien le gusta reír, contar historias y, de vez en vez, burlarse de las rarezas de su propia vida...

Pero resulta que hoy, yo --la China--, no tengo tantas ganas de reír, pues me embarga un sentimiento distinto, quizás es aquello que llaman nostalgia...

Hoy me di cuenta de que el tiempo pasa muy rápido, de que la vida se va en un parpadeo. Hoy me vi más adulta que otros días; cuatro años de mi existencia han llenado huecos inmensos con recuerdos y experiencias...

No he sido cantante, actriz, poetiza, posmoderna, sex simbol e ídola del blog como algunas otras "comunicólogas", pero a cambio he aprendido lo que significa la amistad y el compañerismo. He pasado gratos momentos sentada en el peldaño de una escalera, tirada en el pasto, atenta a una cátedra... he reído con las bromas locales y he comprendido lo que significa "compartir".

La vida ha puesto en mi camino profesores excepcionales que han acrecentado mi pasión por la vida y mi pasión por el periodismo; además, he tenido la oportunidad de dar un poco de mí a otras personas, esos a quienes llamo mis "alumnitos". Durante cerca de cuatro años me he convertido en lo que ahora soy: la China.

Más allá de vivir con "clase", he aprendido simplemente a vivir. He visto distintos fragmentos del mundo a través de otros ojos, de otras historias... Ahora estoy más segura que nunca de que nadie puede hablar acerca de aquello que no conoce, de aquello que prejuzga...

Hoy sólo tengo una palabra en la mente, una palabra que no puedo dejar de escribir: GRACIAS. Gracias a todos aquellos que le han dado algo se su vida a la China... Ha sido una suerte que el destino nos haya puesto en un mismo camino.


With a little help of my friends (1968)***
Joe Cocker
What would you think if I sang out of tune,
Would you stand up and walk out on me.
Lend me your ears and I’ll sing you a song,
And I’ll try not to sing out of key.
***
I get by with a little help from my friends,
I get high with a little help from my friends,
Going to try with a little help from my friends.
What do I do when my love is away.
***
(does it worry you to be alone)
How do I feel by the end of the day
(are you sad because you’re on your own)
***
No I get by with a little help from my friends,
Do you need anybody,
I need somebody to love.
Could it be anybody
I want somebody to love.
***
Would you believe in a love at first sight,
Yes I’m certain that it happens all the time.
What do you see when you turn out the light,
I can’t tell you, but I know it’s mine...
*** La versión original es de los Beatles, compuesta por Lenon y MacCartney en 1967.

sábado, abril 16

EsTa NoChE

"Esta noche sólo quiero tocar tu canción
Que todos sepan que me muero por vos
Que tengo ganas de gritar
Que nada podrá ya parar este amor... este amor
(***)
Hoy yo me quedo bailando en la vereda
Dando vueltas, saltando hasta las estrellas
Acurrucándome al decir tu nombre
Como si fuese el primer hombre que amó... que amó
(***)
Esta noche, esta noche
Esta noche, esta noche
Esta noche quiero cantar tu canción..."

Esta es una restrospectiva nostálgica hacia el año de 1986, cuando el cantante argentino Raúl Porchetto lanzaba al mercado su album titulado Noche y día, en el cual se incluía el tema Bailando en las veredas; se trata de una rola con el auténtico e inconfundible sello ochentero: ritmo contagioso y letra románticamente divertida.

Es curioso como muchos de quienes no vivimos la década de los ochenta somos fieles seguidores de los grupos que conformaban la vanguardia musical de aquellos años, pero resulta aún más curioso que canciones como Bailando en las veredas formen parte del sound track de nuestras vidas, la vida de generaciones lejanas al fenómeno del rock en tu idioma; a mí, por lo menos, me trae muy gratos recuerdos.

En fin... el tiempo pasa, la música cambia, pero esta continúa siendo una de mis canciones preferidas. Esta noche... me acuerdo de alguien que es muy especial...

lunes, abril 11

Y después del desafuero... ¿Qué?

Todo mundo habla y habla del desafuero que ya es un hecho. En los periódicos y canales de televisión es el tema de moda...

Me he enterado de todo y, sin embargo, no quiero hablar del tema... me siento un poco harta de darle vueltas al mismo asunto. Hoy, en mi pequeño mundo, quisiera hacer de cuenta que lo imposible es posible, y que soy un ser apolítico... Quisiera, pero no puedo.

El pasado 8 de abril fue desaforado el jefe de nuestra muy noble y leal Ciudad de México. Ese mismo día me encontré con dos niños que tocaban el acordeón en un vagón del metro, a esa edad deberían estar corriendo, jugando, riedo... Ese día un joven amable me cedió el asiento en el transporte público... Ese 8 de abril presencié el trabajo esmerado de un grupo de compañeros universitarios, futuros productores de medios audiovisuales...

Mientras AMLO acusa al "inombrable", mientras el PRI y el PAN llevan a cabo sus pactos y alianzas, mientras los diputados dicertan durante horas... los ciudadanos siguen el curso de sus vidas. Son ellos quienes sufren la ciudad, pero también quienes la gozan, porque es su hogar. Para ellos, complot es cuando el metro se queda parado y entonces llegan tarde a la chamba...

No quiero hablar del desafuero. Hoy prefiero hacer un pequeño homenaje a todos los sobrevivientes del DF, quienes luchan a diario y quienes aman con pasión nuestra ciudad. Quienes saben que el verdadero cambio está en cada uno de nosotros.

sábado, abril 2

¡De regreso!

Querido Blog (jajaja):

Quiero pedirte una disculpa por este terrible abandono, te prometo que trataré de escribir con más frecuencia, de hoy en adelante Seré una niña buena...

Muchas cosas han sucedido en estos días que, acumulados, suman casi un mes. Ha sido desvelada tras desvelada y la verdad es que ya no aguanto tanto como antes, supongo que es la edad, esto de ser una anciana de 21 años es una locura, jajaja.

La Semana Santa más bien fue Semana Satánica, los profesores tienen la extraña teoría de que siete días de vacaciones equivalen a 168 horas de trabajos forzados; yo sólo tengo una pregunta: ¿a qué hora puedo dormir, comer, ver tele y salir a que me de el airecito? De cualquier forma me las arreglé para ver a algunos amigos y darme una vuelta para disfrutar del folklore iztapalapeño.

Ya en otro tema, quiero expresar el sentimiento de desesperación que experimenté el día de ayer, caundo me dio por cubrir un seminario que llevaba el exótico título de Nuevos factores de virulencia en salmonella. Qué bueno que nadie vio mi cara cuando entré en el auditorio del posgrado de Química y escuché una larga lista de términos como: macrófagos, moléculas hidrofóbicas, purinas, leuO...

Lo bueno es que Edmundo Calva salió al quite, este investigador del Instituto de Biomédicas de la UNAM tuvo la gran amabilidad de explicarme con peras y manzanas... ¿Qué no soy suertuda? ¡suertudota!, siempre me tocan científicos que son la pura buena onda. Calva, en especial, me impresionó por su fluidez al hablar y por su gran cacacidad doscente, cada uno de sus ejemplos fue claro y preciso.

Bien, es todo por el día de hoy... Sólo me queda dejar un fragmento de Tus ojos, una rola de los regiomontanos de Belanova. Esto va dedicado para mi interminable lista de prospectos; de no ser por cada uno de ellos la vida perdería un poco de diversión...


Viendo tus ojos puedo decifrar el universo
El viento suave, el azul del cielo, al fin lo entiendo
Que este mundo gira y que algún día he de morir
Pero contigo
(***)
Y en esta historia
No existe el tiempo
Porque en tus brazos reinventé el universo
Al fin entiendo que el pasado y el futuro sólo existe hoy




martes, marzo 8

Adolescencia

El día de hoy tengo dos opciones: Cortarme las venas mientras escucho Sólo quédate en silencio de los weyes esos de Rebelde (por cierto, Lenny Kravitz tuvo la desvergüenza de salir en esa novelucha --Les digo que ya no hay respeto--) o bien escribir sobre algo que me venga en gana. Hoy prefiero la segunda opción.

En este momento escucho una rola de Thermo, se llama Dieciséis y trata acerca de un chavito que se suicida porque está harto de todo. ¡Vaya! Hasta que escucho una temática diferente a la de siempre, con contenido que mueve, que hace pensar...

La religión católica reprueba el suicidio, mientras que la mayoría de la sociedad lo califica como un acto de cobardía, sin embargo, ¿el "mundo adulto" alguna vez se ha puesto a pensar en qué es lo que le ofrece a los jóvenes? No es fácil enfrentar un legado de crisis económica, anomia social y périda de valores... no es fácil...

De ninguna forma apruebo el suicidio, mucho menos defiendo un tipo de decisión como esta. Más bien me refiero a que es importante tomar en cuenta a los jóvenes, pero sobre todo a los adolescentes. A los dieciséis años el mundo se viene abajo con una inmensa facilidad; basta con que tus padres te digan que no sirves para nada, basta con que el profesor de mate atormente tu existencia, o con que el tipo o la tipa de tus sueños te haga un desaire.

Qué distinto sería si a esa edad te tomaran más en serio, si te mostraran todo lo que eres capaz de hacer, hasta dónde puedes llegar... Sería distinto si en lugar de señalarte te dieran la oportunidad de integrarte, si te hicieran consciente de las reglas del juego y dejaran de tratarte como niño o, en el peor de los casos, como lastre.

En fin... qué diera yo porque lo del suicidio de un chavito se quedara tan sólo en una canción...

Dieciséis

Solía reír si estabas tú
solía jugar y pensar
que era mi lugar
Y estar aquí, sin ti
duele mucho más
si no hay razón en mí, sin ti
(***)
A los diciséis
el hijo más joven salía a trabajar
sin poder hablar
con nadie del mundo que tanto llegó a odiar
(***)
La noche oculta el sol
igual como ayer
la falta de ilusión
y tantos días
sin tener
alguien en quien confiar
un día gris
es el final
(***)
Ya sin respirar
su cuerpo descansa
en la alcoba que fue su hogar
su padre gritó
su nombre
a Dios
(***)
En vano trató
de despertar
al hijo que vio crecer
y reír
Al hijo que vio crecer
(***)
Ya el padre tomó su decisión
y ahora está con él
la sangre en su cuerpo
y ahora está con él

miércoles, marzo 2

Calma, Calma!!!

Bueno, pues ya terminé mi tarea de Taller de Diseño Editorial... Qué buen equipo hacemos Gade, Norma, Natis, Alina y yo, ya sabrán... que dividimos el libro... que pásame tu parte... que te paso la mía... eso es todo!!!, así se hace la tarea!!! Dios, bendice a la Internet, al correo electrónico y al mensajero instantáneo.

Ya tengo asesora de tesis!!! va a ser Lucía, me rayé, jajaja. Mi alma ya descansa un poco más, aunque más bien quisiera que mi cuerpecito fuera el que descansara, esta semana se me ha hecho medio ruda, lo bueno es que ya es miércoles, ahí la llevo.

No había escrito porque ya no había navegado por la Internet. De hecho, la semana pasada armé mi drama debido a que alguien me aplicó la dolorosa en el corazón, cosas que pasan... lo bueno es que yo soy de recuperación rápida; para mí, del interés al no me acuerdo sólo hay un paso.

Y como ahora estoy de muy buen humor y ya me conseguí un prospecto nuevo para mi interminable lista, pues ahí les dejo una rolita (Sueños) que Diego Torres canta junto con Julieta Venegas, no es precisamente mi estilo, pero me pone de buenas.

"Soy como el agua del río
Y por el camino me dejo llevar
Porque aprendí que la vida
Por todo lo malo algo bueno te da
***
Quiero que me mires a los ojos
Que no preguntes nada más
Quiero que esta noche sueltes toda esa alegría
Que ya no puedes guardar
***
Deja que tus sueños sean olas que se van
Libres como el viento en mitad del mar
Creo que la vida es un tesoro sinigual
De los buenos tiempos siempre quiero más..."






viernes, febrero 18

Un día normal

En este momento no tengo sueño, será quizá porque el jueves fue un día normal... normal???, tal vez ni tanto...

Ya comienzo mi trabajo como profesora adjunta, así que tengo que chutarme montones de hojas llenas de faltas de ortografía, bibliografías mal hechas, algunas ideas incoherentes... oh, Dios!!! ayuda a México que está en penúltimo lugar en conocimientos de español y matemáticas... Dios!!! ayuda a México; si quieres a Martita y a Fox déjalos igual de mentecatos, pero has algo por nosotros...

Además... estoy reteasustada!!! resulta que por culpa de un homosexual promiscuo ha mutado el SIDA (ahora causa efectos mucho más desastrozos y en un periodo más corto), al menos eso dicen algunas notas en los periódicos... Me cae que la humanidad pronto llegará a su fin entre virus, alimentos transgénicos, cáncer y las canciones de Britney Spears. "Ya no hay respeto". "Ya no hay temor de Dios". Y que conste, "hay un Dios que todo lo ve, y todo lo sabe"...

Para acabarla, llego a mi casa y en la puerta ya está pegoteada una propa del Peje. Quise llorar pero, así como soy, me dio risa, jajaja. Nadie sabe quién puso el cartelito, segurito que aquí hay algo grueso, de seguro hubo un "compló"...

En fin, ya mejor me voy a dormir, porque comenzaré a decir pura incoherencia. Antes de irme les dejo un fragmento de Cambalache, un tango del buen Gardel, un poco pesimista y exagerado, pero así me siento ahora.

"Que el mundo fue y será una porquería
ya lo sé...
en el quinientos seis,
y en el dos mil también
(...)
Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor...
ignorante, sabio, chorro,
generoso o estafador
¡Todo es igual!, ¡Nada es mejor!
¡Lo mismo un burro que un gran profesor! ..."

sábado, febrero 12

Tengo miedo

"Tengo miedo que como un pájaro te me vueles de la mano
Tengo miedo de que todo lo que haga sea en vano
Tengo miedo de decirte que te quiero y no quererte
Tengo miedo de vivir, pero también temo a la muerte
Tengo miedo de marcharme y lamentar haber partido
Tengo miedo de jugarme y lamentar haber perdido
Tengo miedo de buscarte un día y saber que te fuiste
Tengo miedo de saber que la eternidad no existe
(...)
Tengo miedo que la flor de ayer hoy pierda su fragancia
Tengo miedo desde el día en que dejé atrás mi infancia
Tengo miedo porque ayer gritar era mi forma de ir hablando
Tengo miedo que hoy callar sea mi forma de ir gritando"


Esta rolita me la encontré en un disco de mi papá titulado Recordando los 70's, es de un grupo llamado Los Brío.

Para hablar acerca de mi vida, la neta yo mejor le cambiaría la letra:



"Tengo miedo de la tesis que ya mero se me acerca
Tengo miedo de no poder encontrarme ningún tema,
Tengo miedo de quedarme para siempre en la fiaca
Tengo miedo, ¿qué tal si me reprueba la profa Paca?..."

viernes, febrero 4

Cold Play trae sorpresita...

Pues bueno, se supone que ya quedó mi horario de clases, no me puedo quejar... Ya quiero ver a todos mis cuates y echar el relajito de siempre...

El sábado escuchaba Alfa Radio 91.3. Sí, Alfa, no me avergüenzo, ja, (bueno un poquito). El caso es que Cristopher dio una información bastante interesante: Cold Play prepara los últimos detalles de su material discográfico.

Me pregunto si los seguidores de esta banda británica se han imaginado la posibilidad de escucharlos entre el repertorio musical de los antros electrónicos... ¿A qué viene esto?, pues resulta que Cold Play incluye en este nuevo album una rola que es una especie de "sampleo" (se trata de tomar algún fragmento de una canción y alargarlo) basado en Computer Love, un tema del cuarteto alemán Kraftwerk.

Con más de 30 años de existencia, Krafwerk figura entre los más importantes pioneros del movimiento de la música electrónica. Ralf Hutter y Florian Schneider iniciaron el proyecto junto con Karl Bartos, quien abandonó al grupo. Más tarde se unieron Fritz Hilpert y Henning Schmitz.

Habrá que escuchar con detenimiento el trabajo de Cold Play, así como la opinión de los seguidores de Kraftwerk...

jueves, febrero 3

¡A derretirse!

"...I'll stop the world and melt with you
You've seen the difference and it's getting better all the time
There's nothing you and I won't do
I'll stop the world and melt with you..."


Estaba buscando música de The Cure y en el programa me apareció esta canción, cuya versión original, valga decir, no es de Robert Smith y compañía, sino de Modern English.

Al leer el título no pude dejar de pensar en Saves the Day, una de mis bandas favoritas; pero resulta ser que las versiones originales siempre tienen algo seductor y I Melt With You no fue la excepción...

El antecedente fue un proyecto punk llamado Lepers, cuya alineación era la siguiente: Robbie Grey (voz y guitarra), Mick Conroy (bajo), Stephen Walker (teclados), Richard Brown (batería) y Gary McDowell (guitarra segunda). Tras la salida de Conroy y Walker, la banda decide dar un giro hacia el Rock-Pop, surge entonces Modern English.

Así que para aquellos seguidores de Saves the Day (y para quienes no lo son tanto), no está de más escuchar la versión original de I Melt With You, considerada como una de las canciones más representativas del brith pop ochentero.

¿Blog-Manía?

Pues bueno... Parece que ha llegado la Blogmanía y aunque verdaderamente me da algo de webs escribir una especie de diario, lo cierto es que no tengo ninguna intención de quedarme atrás...

Supongo que mi existencia quizá no es la más interesante, pero siempre queda la opción de hablar de la vida de los demás, ja; así que tener un blog será una buena oportunidad para escribir todas aquellas historias callejeras que suelo contar en las reuniones de amigos, ya saben: el metro, uno que otro loco pacífico que anda suelto, los acosadores, aquellos que viven amores frustrados o ese niño despistado que sueña con estudiar en la Universidad ICEL para disfrutar de un viernes de actividades culturales y deportivas...

En fin, creo que ya ha sido bastante para la presentación de mi espacio en la Internet, así que sólo me queda rezar porque la ciudad siga igual de caótica, de tal forma que siempre haya algo qué escribir...