domingo, agosto 17
Mejores amigas
Publicadas por
Chinísima
a la/s
8/17/2014 07:32:00 p.m.
0
Enchinadas de pestaña
martes, julio 8
Brasil 2014: mi gusto que dejó de ser culposo
Publicadas por
Chinísima
a la/s
7/08/2014 06:44:00 p.m.
1 Enchinadas de pestaña
jueves, julio 3
Finales
Publicadas por
Chinísima
a la/s
7/03/2014 01:21:00 a.m.
0
Enchinadas de pestaña
jueves, junio 13
Pasado-presente
Publicadas por
Chinísima
a la/s
6/13/2013 08:43:00 p.m.
2
Enchinadas de pestaña
viernes, abril 12
Hubiera...
American Analog Set - She's half
She's half
And her mom's from Indiana and she
she married an Asian man and they
they brought her from Japan to be
happily suburban and I
I met her one summer when I was
I was just visiting ten days.
Her wrists were island thin but she
she smiled like her Indy kin
and she's half.
She's half.
She's into strictly rich and
overworked businessmen.
She don't remember when
she used to hold my hands
after the Rollerland,
after she closed the stand.
Now it's supply and demand
and it just comes down to the math
and she's half.
And she's half.
Publicadas por
Chinísima
a la/s
4/12/2013 03:24:00 a.m.
0
Enchinadas de pestaña
domingo, marzo 10
La chica de las citas fallidas
Publicadas por
Chinísima
a la/s
3/10/2013 01:10:00 p.m.
1 Enchinadas de pestaña
domingo, julio 22
Casi perfecto
Publicadas por
Chinísima
a la/s
7/22/2012 02:34:00 p.m.
0
Enchinadas de pestaña
domingo, abril 10
Desprendimiento
Publicadas por
Chinísima
a la/s
4/10/2011 02:04:00 p.m.
4
Enchinadas de pestaña
lunes, marzo 28
J. R.
Nunca nadie se había dado cuenta de que mi labial tiene un sabor frutal… nunca nadie me había dicho que mis labios se sienten “ricos”… Y, sí, me embarga una extraña satisfacción egocéntrica que, aunque quizás me dure poco, me tiene con una sonrisa dibujada en el rostro.
Mis primeros acercamientos con el sexo opuesto fueron un desastre, razón por la cual decidí caminar por la acera de enfrente para mirar desde lejos, como una espectadora de mis deseos; así al menos no duele el corazón, ni el orgullo… así no incomoda el fracaso.
Cualquier idiota cree saber lo que una mujer necesita, síntoma típico de una sociedad mediatizada en la que para muchos todo se basa en un adecuado uso de las películas pornográficas como material didáctico. Lo real es que nadie sabe de las necesidades del “otro”, o bien porque se está en constante lucha con los demonios propios o porque es más grande el egoísmo.
No somos objetos, pero la sociedad nos va moldeando para cumplir expectativas. En mi caso, ser mujer: ser agradable, cultivar la “feminidad”, decir sólo lo adecuado, pensar poco… fingir; de lo contrario, aceptar ser una especie de “patito feo” que vive en la vergüenza de no cumplir con los cánones.
Me he puesto a pensar en lo trágico que resulta no aceptarme tal como soy… preguntarme todos los días por qué soy ésta y no otra. Mis padres quisieran que fuera delgada, los tipos con quienes he salido quisieran que dejara crecer mi cabello… ¿Y yo qué quiero? Quisiera, simplemente, mirarme en el espejo sin sentirme tan imperfecta.
¡Y al diablo con el mundo!... Por esta vez, como desde hace mucho no lo hacía, atravesé la calle y caminé por donde quise… la vida se va rápido. Por esta vez yo dije “sí”, y él me sonrió bonito y me llamó morena.
Publicadas por
Chinísima
a la/s
3/28/2011 12:39:00 a.m.
4
Enchinadas de pestaña
lunes, febrero 21
Busco un lugar
Sigo bajo presión, pero hoy, pese a todo, dormí unas horas. Me desperté con los rayos del sol y he tomado un baño con agua caliente… estoy en casa. Lo que comenzó hace unos días aún no termina, se ha ido prolongando poco a poco, como producto de las circunstancias, unas que no he elegido del todo, pero que he asumido.
No quito el dedo del renglón, pagaré el resto de la especialización editorial y viajaré a Europa. Me iré sola, con mi dinero… con el dinero de mi trabajo, con el dinero de mis horas de desvelo, con el dinero de mi continuo batallar, cuando logro vencer las ganas de dejarlo todo y dormir… me iré a Italia y visitaré el Coliseo, aunque mi padre diga que es más importante tener un coche.
Me iré para ver un cielo distinto, para conocer gente diferente… Me iré por el simple gusto de saber qué se siente demostrarle al mundo que la vida es lo que uno quiere, como uno quiere. Me iré para recordar que puedo vencer el miedo, para sentir de nuevo el corazón en la garganta cuando me suba al avión. Me iré porque quiero, porque necesito razones para creer.
Cuando era niña había cosas que parecían imposibles, lugares que se me presentaban como inalcanzables... quizás hoy no soy quien en esos años creía que sería… quizás todo se presentó mucho mejor. Y si esto fuera como el viaje a Ítaca, lo importante no será Roma, sino todo lo que ocurra antes de llegar allá.
Me iré sin pretensiones ni esnobismos, sin aires de intelectualidad. Me iré con toda mi ingenuidad… sin temor de parecer “inculta”. Me iré a comer pizza y pasta… Y luego, cuando regrese, pensaré en un nuevo plan que no me deje dormir.
“Sueño con los ojos abiertos,/ puede que pienses que estoy loco,/ porque me creo lo que sueño./ Y si tú quieres, te los cuento,/ los escribí en un libro abierto,/ en el lenguaje de los sueños./ ¿Qué hay de malo en perseguir los sueños?,/ ¿qué hay de malo en soñar despierto?...” (Realidad o sueño/Jarabe de palo)
Publicadas por
Chinísima
a la/s
2/21/2011 02:33:00 p.m.
3
Enchinadas de pestaña
martes, enero 4
No soy de aquí ni soy de allá
Comienza 2011. Agarro mis barbies y me voy (de nuevo) a jugar al patio de Santillana... ya luego Dios (el destino para quienes en Dios no creen —obviamente yo sí—) dirá.
Publicadas por
Chinísima
a la/s
1/04/2011 08:59:00 p.m.
3
Enchinadas de pestaña
viernes, noviembre 12
Cry, Ophelia... it's the only thing to do sometimes
Publicadas por
Chinísima
a la/s
11/12/2010 11:34:00 a.m.
6
Enchinadas de pestaña
lunes, noviembre 1
De la muerte en días "festivos"
A mi abuela le gustaban las ofrendas… a mí ya no tanto. ¿A dónde irán los muertos? ¿En qué creemos? ¿En qué creemos cuando al final de sus días alguien nos dice que siente un terrible miedo porque no sabe si después de morir habrá algo más, porque le teme al dolor y a lo desconocido?
Ya no creo tanto en los rituales. Sé que una parte de la persona se queda con los suyos, que se aloja en el corazón de quienes la amaron… pero la muerte ya no significa para mí lo mismo que antes… no significa lo mismo que cuando mi abuela y yo encendíamos las veladoras o comíamos pan de muerto juntas: ella ya no está aquí.
Todos hemos dicho más de una vez “cuando yo me muera…”, y de repente un día abrimos los ojos y la muerte es una realidad. La muerte ya no es calavera de azúcar, ni cempasúchil, ni folclor… La muerte es muerte, es caja con cenizas, es llanto de ése para el que parece no haber consuelo.
Pero lo hago por si acaso. Por si acaso mi abuela viene… por si de alguna manera la llamo con el pensamiento mientras hojeo su libro viejo de recetas, mientras tomo entre mis manos un rosario que alguna vez ella tuvo entre las suyas… mientras le pido una disculpa por no haberle dicho que le tenía miedo al cáncer, pero que, por sobre todas las cosas, la amaba.
Y quizás dentro de algunos años yo tenga un nieto o una nieta, y entonces le diré que pongamos una ofrenda, que a mí me gustan, que es una tradición heredada en la familia. Le diré que “cuando yo me muera” no quiero que llore, ni que piense demasiado en el final de la existencia… Le diré que le dejo mis discos… y un libro viejo de recetas, y un rosario que eran de mi abuela.
Publicadas por
Chinísima
a la/s
11/01/2010 01:48:00 a.m.
3
Enchinadas de pestaña
sábado, octubre 23
Respuestas caídas del cielo

El profe nos mostró algunos libros para que observáramos las características de las portadas y de los interiores… y a mí se me ocurrió hojear el que tenía entre las manos: La lucidez del cuerpo, de Jeanette Amit.
La portada, como se nos había explicado, está ilustrada con un grafismo, en este caso, una plasta de color… Y a mí se me ocurrió abrir el poemario… en cualquier página… y ante mis ojos apareció "Penélope no espera más".
No dije nada, sonreí. Y de nuevo me dejé llevar por la terrible costumbre de pensar que mi vida es curiosa... que las señales existen y aparecen cuando uno menos lo espera… Tomé el lápiz y escribí en mi cuaderno un fragmento del agüero, buen agüero, espero:
“Penélope no regresará más,
ya no puede esperar sobre sus huesos,
no hay tejido tal para la ausencia
y Troya es el destino de su cuerpo...”
Mi madre siempre dice que “nombre es destino” y yo pienso en la imagen de una Penélope que espera… y no sé si yo quiero hacerlo. En realidad creo que la paciencia no es una de mis virtudes.
En fin, me quedo con el augurio de hoy… ya veremos qué pasa.
Publicadas por
Chinísima
a la/s
10/23/2010 09:32:00 p.m.
3
Enchinadas de pestaña
jueves, septiembre 30
En busca de...
Las personas piensan que en la vida todo es un empleo… yo creo que depende en qué te emplees y, aún así… comienzo a creer que no tienen absoluta razón. Dejé mi trabajo y, para ser honesta, fue algo que no me sorprendió del todo, pues desde un comienzo tuve la típica duda de si era lo que en realidad quería.
Después de que mi abuela murió de cáncer, he comenzado a pensar que la vida es menos complicada de lo que uno cree, y quizás no tiene nada de raro que decidiera renunciar poco antes de cumplir mis 27 años. Nada es para siempre, ni siquiera el desempleo… todo pasa… uno resiste y todo pasa…
Cosa rara, que en esta ocasión no pienso culparme. No tiene nada de malo reconocer que uno está en una situación que no lo hace feliz. Y no hay necesidad de “pelear”, ni de desgastarse, todos tenemos una visión distinta de la vida, y la vivimos con diferente intensidad. Yo soy desmedida, porque soy joven, dicen… y mejor aprovecho, porque la juventud no dura para siempre.
Es importante reconocer lo que uno quiere, y yo ya quiero algo de estabilidad… pero no una estabilidad mediocre. De no haberme arriesgado en otras ocasiones no hubiera vivido experiencias maravillosas y jamás hubiera vislumbrado otras posibilidades. Aún recuerdo cuando una de mis jefas me dijo que en aquella editorial ya no había más oportunidad que esperar a que un editor renunciara o muriera de viejo, ja.
A mis casi 27 años aún quiero sentirme joven… no con una perforación o un tatuaje, no con unos zapatos tenis o un pantalón roto. Simplemente quiero seguir mis convicciones. Así no llegaré al final de mi existencia pensando que le entregué lo mejor de mis años a una empresa que me mantuvo arrinconada en el mismo lugar, sin reconocerme potencial o talento.
Pues bien, aquí estoy, a unos días de cumplir mis 27, me falta un rato para llegar a cuarentona amargada. No tengo hijos ni un marido a quienes mantener, no tengo más responsabilidad que conmigo… y con aquellos a quienes quiero y que, de cualquier manera, más que exigirme me apoyan. Mientras la cosa no cambie, puedo seguir intentando hasta hallar mi lugar.
No parto de cero, vengo de una familia para la que no existen imposibles, mi madre y mi padre son excepcionales y mis hermanos brillantes. Yo, Penélope, la China, intentaré madurar y perfeccionarme, al tiempo que lleno mi vida con pequeñas cosas importantes, al tiempo que sigo en esto de los libros… y ya veremos qué pasa… todo saldrá bien.
Tiempo al tiempo
Fito Páez
Cuando niño preguntaba si el río
llegaría algún día al mar,
una voz que andaba por ahí me dijo:
“tiempo al tiempo”.
La verdad es que ya aprendía a esperar
que se escriba sola la canción,
cada cosa en su justo lugar
dale… tiempo al tiempo.
Nace una flor un día
y a la misma hora muere un amor,
es dura la caída,
pero qué alegría cuando hacemos el gol.
Cada día es una oportunidad
de salir a la calle y enfrentar al viento,
los sueños a veces se hacen realidad,
dale… tiempo al tiempo.
Pensaba en Los decadentes,
cuántas noches en la ruta,
hoy siguen juntos, qué bueno que está,
dale… tiempo al tiempo.
A las ruinas de un amor,
el cadáver de tu enemigo
te acerca la distancia,
entonces estás vivo.
Cuidado con lo que querés,
porque algún día lo podrás conseguir,
no se trata sólo de tu voluntad,
dale… tiempo al tiempo.
Todos los días sale el Sol
y la luna vuelve a brillar,
ni siquiera una bomba lo puede parar,
dale… tiempo al tiempo.
Espero que los tuyos estén bien
y vivas con felicidad
lo que te queda en este mundo,
nadie sabe más allá,
dale… tiempo al tiempo.
Publicadas por
Chinísima
a la/s
9/30/2010 03:30:00 p.m.
8
Enchinadas de pestaña
domingo, agosto 15
Historia de taxi
—¿Ya con el galán?
—No
—Es que como te subiste perfumada y arreglada, pensé que ya te ibas con el novio.
—No tengo novio.
—Pero tienes pretendientes, ¿no?
—¡Ay, sí, un montón! Siempre es bueno tener mucho de todo…
—¡Eso es actitud!… Es más, pásate para acá adelante.
—No, aquí estoy bien.
—Bueno… pues es que yo decía…
(Silencio)
—¿Entonces sí eres soltera?
—Sí, y estoy muy bien así.
—Bueno, pero un novio no estaría mal…
—Quizás…
—Para esas noches de frío…
—Para esas noches de frío, una cobija
—Pero una cobija humana, ¿no? Es mejor.
(Yo ya no sabía si reír o bajarme.)
—Tal vez… lo pensaré.
—Sí, alguien para de vez en cuando…
(Me río)
—Pensaré en ese consejo.
—¿Y como te llamas?
(Alguna personas mienten en esas circunstancias… pero como no volvería a verlo…)
—Penélope
—Penélope… ¡órale, está bonito!
—Gracias… Por aquí adelante está bien…
(Saco el dinero del monedero y extiendo mi mano.)
—¿Oye, entonces no me das tu número de teléfono?
(Le sonrío.)
—No, pero muchas gracias.
Publicadas por
Chinísima
a la/s
8/15/2010 11:18:00 p.m.
10
Enchinadas de pestaña
