jueves, marzo 30

¿Por qué, Pepe Madero?

Mi jefa (es decir mi mamá) dice que ya agarré lo de la tesis de puro relajo, tal vez no esté muy equivocada… Y es que, ¿cómo no divertirme con un tema que en realidad me apasiona? Ahora resulta que como, bebo y sueño Indie Mexicano; Indie por aquí, Indie por allá. Será también que ya tomo más en serio eso de titularme, por fin quiero responsabilizarme por completo de mi vida.
***
Compro discos, veo todos los programas de rock habidos y por haber, leo lo más que puedo, me la paso pegada a la Internet y persigo rockers hasta que se hartan y por fin me dan una entrevista, ja. Pero, sin duda, la que me aventé el lunes sí estuvo loca; resulta que la China se lanzó al Mixup de Cuicuilco a la firma del disco Nuevos tiempos, viejos amigos.
***
Yo iba ilusionada, esperanzada… le saqué varias copias a mi proyecto de tesis y les puse mis datos, en espera de poder cruzar un par de palabras con los integrantes de las bandas y hacerles entrega del material de investigación. Y todo hubiera salido mucho mejor de no haber sido por la presencia de quienes fueran para mí los máximos exponentes del happy punk: Panda.
***
División Minúscula, Insite, Thermo, Hummersqueal, Tolidos… y Pepe Madero (el Panda mayor) acabó por arruinarlo todo. Cientos de adolescentes enamoradas que querían besarle la mejilla a ese wey. Por un momento me sentí parte de un fenómeno al meritito estilo RBD: posters de Panda, playeras de Panda, llaveros de Panda, botones de Panda, pegatinas de Panda...
***
Anel y yo estábamos rete divertidas. “¿Qué grupo se pone Panda? A mí se me hace un nombre muy tonto”, expresó la buena Crimilda; fue así como empezamos a divagar acerca del nombre que le pondríamos a nuestra banda —claro, si la tuviéramos—, yo propuse Cajita Feliz y a ella se le ocurrió I want to fuck you like animal. Mientras tanto, las niñas no paraban de gritonear “¡Pepe, te amo!” a todo pulmón.
***
Observé un fenómeno curioso: Si a las pubertas les encanta Panda, a los “rudos” pubertos sólo les queda “parecerse” a ellos. Aquello era una pasarela de experimentos clonados, como si a todos los hubiera cortado la misma tijera, como si los hubieran elaborado en serie: todos querían ser Pepe Madero...
***
La fila parecía interminable, entonces recurrí a la única persona que me vino a la mente, al rocker más dulce y amable: Normand de Hummersqueal. Él también firmaría discos así que, en caso de que yo no alcanzara a llegar, él podría entregarle la información a los de Thermo y a los de División. Le marqué a su celular: “Sí, claro, te puedo ver ahorita, búscame en el Mixup, en donde está el metal”.
***
Cordial como siempre, Normand prometió ayudarme, esta vez lo acompañaba Salvatore Vitale (guitarrista de Hummer), un rubio de ojos verdes y con sonrisa de impacto. Además, me hice amiga de dos chavitos que estaban detrás de mí en la fila: Miguel y Jesús (este último mejor conocido como “el niño tiburón”, por aquello de su peinado, ja). Intercambiamos mails y nos fuimos juntos al metro CU, salí rayada porque hasta el pasaje me pagaron.
***
Logré mi cometido, entregué las copias; ahora sólo me queda esperar respuesta. En cuanto a Anel, le debo una, ha pasado de ser mi amiga a ser mi “sister-na”, jajaja. Aneluca, gracias por invitarme a comer, gracias por tolerar los gritos y los empujones, gracias… Como tú lo dijiste, se necesita ser muy amiga de alguien para formarse casi cuatro horas por algo que ni te gusta. Sin duda estoy viviendo nuevos tiempos, pero siempre al lado de los viejos amigos.

martes, marzo 28

¿Alguna vez…?

¿Alguna vez has querido tanto que sientes miedo de decirlo? ¿Alguna vez has querido tanto que sientes que no te cabe en el pecho y que se te escapa en una sonrisa? ¿Alguna vez has querido tanto que por un momento te olvidas de ti y no pides nada a cambio? ¿Alguna vez has querido tanto como para pensar que jamás volverás a sentir algo así?

¿Alguna vez has querido tanto que hasta lo más sencillo cobra un nuevo significado? ¿Alguna vez has querido tanto que encuentras en tu interior mucho más de lo que pensabas que podías encontrar? ¿Alguna vez has querido tanto que te sientes como a mitad de un sueño del que no quisieras despertar?

¿Alguna vez has querido tanto como para entregarte sin reservas? ¿Alguna vez has querido tanto que te aterroriza “echarlo todo a perder”? ¿Alguna vez has querido tanto que te duele pensar en el final? ¿Alguna vez has querido tanto que quisieras huir antes de que te lastimen? ¿Alguna vez has querido tanto que te confundes, tanto que actúas de forma ilógica?

¿Alguna vez has querido tanto que no puedes ni quieres olvidar? ¿Alguna vez has querido tanto que mueres poco a poco de felicidad? ¿Alguna vez has querido tanto que no encuentras las palabras y te atrapa el silencio? Alguna vez ocurre que no hay mucho qué explicar...

jueves, marzo 23

FE DE ERRATAS

¡Qué vergüenza! De seguir así este espacio perderá credibilidad… Una disculpa para VIVIANA.

Viviana dirá: “¿pues qué la China se droga?, ¿qué se mete?” Y NO, no creas que después de tantos semestres juntas olvidé tu nombre, más bien andaría desvelada o en mi “delirium tremens”; o quizá fue la compu la que cambió lo que puse… ¡Sí!, maldito aparato del demonio.

Bueno, pues me equivoqué. Viviana, te hago saber que me siento muy apenada, espero que aún así me visites en próximas ocasiones.

Por cierto, ¿quién es el anónimo que me escribió sobre Amor en custodia? Me interesó el comentario ¿Será alguien que me conoce? ¿Será alguien que convive conmigo? ¿Será alguien que no es del DF? ¡Chalesssss! Esos anónimos tan anónimos no dejan ni una pistita…

viernes, marzo 17

La vida es mejor CANTANDO

Mi amigo Gade debería considerar seriamente la posibilidad de convertirse en promotor de viajes y actividades recreativas. A él y a Cristina les debo un sábado extremadamente feliz; me divertí como loquita, me reí mucho y tuve la oportunidad de desfogar una de mis más secretas pasiones.

Nos reunimos en Polanco. Por fuera daba la sensación de tratarse de un antro chafa, pero esa es sólo una primera impresión… En El Escaparate se reúnen los mejores cantantes del DF, ja; así es, se trata de un canta-bar bastante curioso. Pasados unos minutos, dimos el veredicto final: definitivamente, kitsch.

De las paredes y el techo del local cuelga toda clase de objetos extraños: patines, salvavidas inflables, sostenes y tangas autografiados por sabrá Dios quién (en esta ocasión dejé un tanto de lado el espíritu periodístico), latas, monos de peluche, botellas, pinos de boliche… es más, hasta hay un anuncio en el que Banamex ofrece 6 meses con 0% de intereses.

El escenario no es menos peculiar: de fondo una especie de graffiti en el que es posible distinguir, entre otras, las caricaturas de Elvis Presley, Mike Jagger, Freddie Mercury, Steven Tayler, John Lennon, Michael Jackson y los integrantes del grupo Kiss. No sólo hay músicos, también se asoman el Ángel de la Independencia y Cantinflas, quienes aparecen, obviamente, cantando.

¡Todos a pedir bebida! Tequila, chela… Cristina y yo optamos por algo más “chic” y pedimos un Orgasmo. ¡Chalessss!, nos quedamos con las ganas, el mesero nos salió con que no alcanzaba el orgasmo… bueno, más bien no alcanzaban los ingredientes. “Pues qué frígidos ¿no?”, esa fue la expresión de Gade cuando supo de nuestra desgracia.

Después de habernos conformado con la especialidad de la casa, un Escaparate, vino lo de la cantada. Un presentador se encargó de poner ambiente, según la opinión de Jonathan, cantaba muy parecido a Nicho Hinojosa. Unas cinco rolas y le cortamos la inspiración, nos moríamos de ganas por participar con nuestras “interpretaciones”.

Las primeritas de la noche fueron Nubia, Alba y Daniela, quienes se aventaron Es algo más de La Quinta Estación. Despuecito, la desfachatada de la China sacó su lado dolido y cantó Me cuesta tanto olvidarte de Mecano. “Esa no porque me hiere”, me cae que le puse un montón de sentimiento y, entre eso y la pena, hasta las rodillas me temblaban.

Tiene espinas el rosal corrió a cargo de Carlitos, al igual que Ya lo pasado, pasado; entre todos le echamos un montón de porras y nosotras hasta “¡papacito!” le gritamos. Mención honorífica para Gade, Luis y Jonnhy por cantar La boa, lo mejor fue su coreografía al meritito estilo de La Sonora Santanera, con vueltecita y todo… ellos sí que dieron show.

Participé en otros tres “numeritos”. Canté Santa Lucía y, cuando ya había un poco más de gente en el lugar, acompañé a Cris y nos lanzamos con una bien 80’s: Material girl. Por último, entre Cris, Tania y yo “interpretamos” Y yo que te deseo a morir de La Sonora Dinamita, por cierto, con bastante éxito por aquello de la coreografía… lástima que a mí no se me da mucho eso de la sensualidad, ja.

Durante el intermedio nos pusieron música “bailable”: salsa, cumbia, merengue, rock and roll, banda y, por supuesto, reggaetón. Canta que canta: “Pásame la botella/voy a beber en nombre de ella…”; y, a pesar de que muchos adiamos esta mutación del reggae, no pudimos evitar la tentación. Por su parte, el buen Carlitos nos deleitó bailando al ritmo de un mix de rolas de Luis Miguel.

Ví a Jorge Negrete muy animado, así que me puse a zapatear con él; el hombre traía mucho ritmo y buena vibra. De repente se empezó a escuchar Yo te diré de Miranda (bastante gay el asunto), ni él ni Gade desaprovecharon la ocasión y se convirtieron en todas unas “drag queens”; se contoneaban, movían la cadera y se tocaban los pezones por encima de la camisa con gesto por demás cachondo.

El ambiente era de lo más ameno. Entre todos nos aplaudíamos, le aplaudíamos al de la mesa de junto, aunque ni lo conociéramos. Los presentes movían brazos y cabeza al compás de los temas más románticos. Una tal Gina llevaba su porra bien entrenada, es más, hasta agitaban sus servilletas.

Sí que aguantamos un ratote, al menos Cristina, VIVIANA, Leo, Esteban y yo; nos fuimos como a las tres y media de la mañana. Esteban no fue feliz hasta que cantó Esclavo y amo, por cierto, unas tipas que ya andaban medio ebrias se subieron a hacerle coreografía. Terminada la juerga, el mismo Esteban tuvo la amabilidad de llevarme a mi casa. Todos prometimos que la experiencia de El Escaparate volvería a repetirse...

miércoles, marzo 8

Enamorada de Mauro Mendoza

Así es, “gusto culpable”, como dirían Alex y Gade. La televisión nunca ha sido mi pasatiempo favorito, mucho menos las telenovelas, fue mi papá quien me arrastró a esto. En charla de sobremesa, don David se la pasaba hablando de Aguirre y Paz, de Pacheco y Bárbara, de Conrado y Victoria. Yo no podía entender que se hubiera convertido en fan de Amor en custodia.
***
Un día le prendí a la tele. “¿Por qué una trama de millonarios y guaruras le puede gustar tanto a la gente?”. Lo primero que llamó mi atención fue el personaje de Barbie, una chava fresa que, pese a todo, nada tiene que ver con el estilo RBD, por ejemplo. Espero que Claudia no se enoje, pero cuando dice: “¡Obvio, obvioooo!”, me recuerda mucho a Barbarita.
***
Yo digo que está chido poder escoger un custodio bien guapote y complaciente, me late la idea; es más, que me pasen los datos de esa empresa de contrataciones, por si un día me vuelvo de la alta alcurnia. A mí el Pacheco me gustaba mucho y yo era feliz viéndolo de traje o con pijama; lo cierto es que ni siquiera me imaginaba lo que estaba por venir.
***
Llegó Mauro Mendoza y me quedé con la bocota abierta. Que me critiquen, que digan lo que quieran, yo estoy enamorada de Mendoza. Digo, no es el hombre que México esperaba, pero “tiene un no se qué, que qué se yo” que lo hace, a mi gusto, bastante atractivo. Ahora soy yo quien no se pierde la telenovela.
***
Y seguramente no es sólo Mendoza, sino el eterno argumento del amor frustrado, el cual hace que mi ahora débil psique se proyecte una y otra vez. Sí, ayer Barbie lloraba por Pacheco y yo quedé realmente conmovida ante su diálogo: “…O sea, neta que sufro. Es más, estoy llegando a unos niveles de sufrimiento que ni siquiera sabía que podían existir…”
***
Si alguien quiere una buena dosis de cursilería, enredo y exageración, le recomiendo Amor en custodia. Un libreto en el que la “gente bonita” no trabaja ni hace nada productivo, donde todos dedican las 24 horas del día a desgarrarse las vestiduras y hacerse bolas con aquello del “amor”. Una historia en donde a la primera de cambios los guardaespaldas muestran sus atributos físicos y se besuquean con medio mundo.


Si no estás conmigo
Cinthia y José Luis

A veces sé que sí
Que pierdo la cabeza
Y puedo aparentar que esto no me interesa
Hasta puedo llegar a ser indiferente si no estás conmigo.

Pero, no mi amor, tú no eres así
No me digas adiós si esto no ha comenzado
Déjame demostrar que esto no ha sido en vano
Cuando te conocí la vida la entendí

Con tu adiós el dolor se metió en mis sueños
Nuestro amor no murió, eras mi veneno
Nos dejamos llevar, fuimos indiferentes
Y lo nuestro llegó a su fin

Pero, no mi amor, tú no eres así
No me digas adiós si esto no ha comenzado
Déjame demostrar que esto no ha sido en vano
Cuando te conocí la vida la entendí

domingo, marzo 5

La última noche del mundo

Dos horas pueden hacer que todo cambie, dos horas pueden hacer la diferencia… En tan sólo dos horas puede enderezarse una semana difícil. Hoy recordé por qué decidí ser periodista, de nuevo sentí la emoción de “reportear”, de nuevo me brillaron los ojitos y fui feliz.

Cuatro llamadas y la cita ya estaba concertada: Austin TV, 4:00 de la tarde. Parecía que iría sola y, como por acto de magia, llegó el mensaje de Gabriel, ¡ya tenía asistente! Cuando todo parecía bueno, pudo ser mejor: se apareció Ulises. Y ahí vamos, dos súper fans y la mismísima China.

Estaba nerviosa, no los conocía, nunca los había visto. Imaginé mil cosas, honestamente, pensé que serían unos músicos cotizados con antipáticos aires de grandeza, nada más alejado de la realidad… Entrevistar a Austin fue conocer a cinco jóvenes como cualquiera, con sueños y proyectos por cumplir.

Chío San, flaquita, flaquita, con una risa estrepitosa. Chato, pensativo, de carácter templado. Rata, despreocupadamente sincero. Xna Yer, impulsivo y resuelto. Isachar… Isachar puede conversar, y conversar, y conversar... Dos horas con Austin… dos horas.

Después de un par de preguntas el ambiente comenzó a relajarse; las bromas no se hicieron esperar. Hablamos del Indie, del Indie Mexicano, de las nuevas propuestas musicales… Austin trajo al presente las memorias de aquellos tiempos en que ni siquiera imaginaban todo lo que vendría.

Tocadas en las fiestas de los amigos, presentaciones en el Foro Alicia, la gira, su primera gira… Vive Latino, “Miles de personas gritando ¡Austin, Austin! Gracias a Dios que tenía máscara porque me puse a llorar…”, recordó Isachar, quien después comentó que en su infancia se sentía John Lennon.

Por un momento me identifiqué con Chío: “Como mujer fue un poco difícil, no por mí, sino por mis papás… En un principio ellos no creyeron que era algo en serio. A mi papá todavía le cuesta un poco de trabajo, todavía piensa que no estoy haciendo mucho, pero creo que un día se dará cuenta…”

Cerramos como lo harían los verdaderos gruppies: fotos y autógrafos. Tengo mi disco firmado. La última noche del mundo… quizás la última noche de tristezas —al menos por un largo rato—. Quiero sentir que estoy haciendo lo que me gusta, pondré todo en este trabajo, en la tesis está mi corazón.

***Mis más sinceras gracias para Gabo y Ulises, son unos excelentes compañeros de aventura. Espero tener el gusto de seguirnos conociendo.


Ella no me conoce
Austin TV

— ¿Te acuerdas?
— Sí, me acuerdo…
— Lo dices como si hubieras cambiado de sentimientos…
Como si ya no me quisieras…
Dime que aún me quieres
— Sí… te quiero
— Repítelo, quiero estar seguro de que no estás mintiendo
— Sí, te quiero, y sé que tú me has querido siempre

jueves, marzo 2

Caos mental (Hoy no me lean)

El domingo pasado me puse a ver Mi encuentro conmigo, creo que la cinta en verdad me pegó. A la par del protagonista, yo también pude rescatar muchos recuerdos de mi pasado; recuerdos tristes y recuerdos felices. Fue extraño, a eso debo sumarle que estoy en un momento complicado de mi vida…

Últimamente me la paso huyendo de los demás, francamente no quiero hablar. No quiero preguntas, no quiero pensar… No quiero justificarme con nadie, no tengo ganas. Ya me cansé de analizar mi vida al derecho y al revés, ya me cansé de mover todo para que, al final, termine exactamente igual.

Creo que sólo necesito una oportunidad, un momento para revalorar lo que en verdad soy. Ya no quiero clavarme en mis miedos, ni en mis frustraciones; ya ha sido demasiado tiempo perdido. La vida se va rápido y me pregunto si algún día lograré cumplir con todo lo que me he prometido a mí misma.

Y sí, me dan ganas de decirle que no me deje, que lo necesito, que no quiero que se olvide de mí. Mientras tanto, trato de ser fuerte, trato de hacerle ver que estoy bien. Creo que no lo volveré a ver y me da tristeza; recuerdo el día en que nos conocimos y se me hace un hueco en el estómago. Lo necesito y él no lo sabe.

Tomé una decisión, me cansé de vivir a medias. Estuve pensando… la pregunta no es “¿Qué somos?”, sino “¿Qué sentimos?”; nunca supe con claridad lo que él sentía por mí. Y no es lo mismo ver la tele sin su compañía, no es lo mismo ir al cine, ni escuchar música; no es lo mismo tirarme en el pasto ni comer helado… nada es lo mismo.

No quiero ni espero encontrar a alguien más, todo lo que pido es un poco de calma, sentirme mejor. Y me pregunto por qué todo es tan complicado, por qué no me basta con quererlo, por qué se me vienen encima tantas preguntas. Creo que jamás había sentido esto por alguien, como diría él: “siempre hay una primera vez”.

¡Me re’lleva la tristeza! Ojalá todo fuera más sencillo; ojalá no estuvieran estas emociones de por medio. Ojalá pudiera tener a mi amigo y decirle lo que siento, sin que pasara nada, sin que nada cambiara. Ojalá fuera sencillo ser honesta. Ni modo, no se puede.


Match Box Romance
Promise

What would you say if I asked you not to go
to forget everyone, forget everything and start over with me
would you take my hand and never let me go
promise me you'll never let me go
***
And the stars aren't out tonight,
but neither are we to look up at them
why does hello feel like goodbye?
these memories can't replace,
these wishes I wished and these dreams I chased
take this broken heart and make it right
***
I feel like I lost everything when you're gone
left remembering what it's like to have you here with me
I thought you should know,
you're not making this easy
***
I never thought I'd be the one to say
please don't, please don't leave me
I feel like I lost everything when you're gone
left remembering what It's like to have you here with me
I thought you should know,
you're not making this easy
***
You're not making this easy... (easy, easy, easy...)
take my hand and never let me go,
take my hand and never let me go,
promise me...
you'll never let go
you'll never let go
you'll never let go
you'll never let go
make this last forever
***
I feel like I lost everything when you're gone
left remembering what it's like to have you here with me
I thought you should know, you're not making this easy
***
You're not making this easy
you're not making this easy
you're not making this easy
you're not making this easy
you're not making this easy
***
So fall asleep tonight, cuz' that brings me closer to you

lunes, febrero 27

Será Por ti

Vivimos lo que teníamos que vivir y aprendimos lo que teníamos que aprender. Te dejo ir, es lo mejor para ambos; te dejo ir porque te quiero.

Ya no puedo seguir fingiendo que no busco nada, que no espero nada. No puedo ocultar lo evidente; me armo de valor y te dejo ir.

Tan sólo quiero ser honesta conmigo misma, no es correcto continuar aferrándome a lo que no me pertenece. Deseo de todo corazón que a tu vida llegue el golpe de suerte que tanto esperas, deseo que seas feliz.

Yo, por mi parte, me quedo con el recuerdo de aquellas tardes compartidas. Me quedo con todo lo bueno que pasamos juntos.

Perdona si alguna vez te lastimé, seguro no fue mi intención hacerlo. Cuídate y nunca olvides que significas mucho para mí.



Por ti
Belanova

Yo sé muy bien
Que a veces no suelo decir
Lo que mi corazón siente por ti
Y sé que a veces yo no estoy aquí por ti
Pero te quiero confesar a ti

Si mi vida ha de continuar
Si otro día llegará
Si he de volver a comenzar
Será por ti

Si mi vida ha de continuar
Si otro día llegará
Si he de volver a comenzar
Será por tu amor

Y sé también
Que yo te puedo lastimar
Perdóname
Sé que me suelo equivocar

Si mi vida ha de continuar
Si otro día llegará
Si he de volver a comenzar
Será por ti

Si mi vida ha de continuar
Si otro día llegará
Si he de volver a comenzar
Será por tu amor

Si algo te puedo asegurar
Es que mi vida la soñé contigo
Eres todo lo que necesito
Y aquí me quiero quedar

Si mi vida ha de continuar
Si otro día llegará
Si he de volver a comenzar
Será por ti

Si mi vida ha de continuar
Si otro día llegará
Si he de volver a comenzar
Será por tu amor

domingo, febrero 26

Quiero ser como Vanessa Williams

Estoy harta de quedarme sentadota en las fiestas en calidad de “hongo”… ¡No más! Todo problema tiene solución y, en este caso, no hay nada que unas clases de baile no puedan solucionar; aprenderé a “mover el bote” cueste lo que cueste (y no me refiero sólo a los 250 pesos que ya pagué de inscripción, ja).

He de aceptarlo, como producto de mi sedentaria vida, sufro. Sólo fue una clase y ya me duele todo mi hermoso puerquecito, digo, cuerpecito. Paso básico: 1,2,3-5,6,7… 1,2,3…¡vuelta!... 1,2,3-5,6,7… Y yo que pensé, ingenuamente, que eso de bailar no podía cansar tanto.

No hice cálculos, el chiste es que somos rete’hartos en la clase; como siempre, más mujeres que hombres. Y sí, muchos de los individuos del sexo masculino que asisten a este tipo de cursos ponen en marcha toda la parafernalia perreadora; al principio uno cree que sólo quieren socializar, nada más equivocado…

Con todo respeto, qué pregunta tan tonta: “¿Y qué, tú ya sabes bailar?”. Respuesta:”Sí, wey, de hecho soy bailarina profesional, pero mi hobbie es tomar clases para principiantes”. Otra cosita, si estos hombres son todos unos expertos (porque hasta consejos te dan), ¿para qué toman lecciones?

Se siente en el ambiente, aquellos “machos” no pueden contener sus hormonas. Pero, ya pensándolo bien y despacio, hasta risa dan; son torpes, lentos y arrítmicos. De acuerdo, en honor a la justicia aclaro que no hablo de todos, también hay algunos bastante hábiles y, lo más importante, sencillos y simpáticos.

El profe es chido y baila, diría yo, “bien a las de acá”, jajaja, tiene un montón de ritmo el condenado. Nada más de verlo me emociono y pienso: “Sí, China, un día tú vas a bailar como la Vanessa Williams en la película esa que protagoniza con Chayanne”; creo que la cinta se llama Dance with me, ¿no?

Pero tengo un pequeñísimo problema: no hay con quién practicar. Traté de convencer a mi papá y a mi hermano, ambos se rehusaron rotundamente. Es así como cierro este post con una petición: si existe algún hombre que quiera ayudarme con lo de la bailada, por favor, que se comunique conmigo.

Se trata, en verdad, de una emergencia; me cae que eso de dar vueltas yo solita resulta sumamente monótono y aburrido.


I wanna dance with some body
Whitney Houston

Clock strikes upon the hour
and the sun begins to fade
Still enough time to figure out
how to chase my blues away
***
I've done alright up till now
it's the light of day that shows me how
And when the night falls
loneliness calls
***
Oh I wanna dance with somebody
I wanna feel the heat with somebody
Yeah I wanna dance with somebody
With somebody who loves me
Oh I wanna dance with somebody
I wanna feel the heat with somebody
Yeah I wanna dance with somebody
With somebody who loves me
***
I've been in love and lost my senses
spinning through the town
Sooner or later the fever ends
and I wind up feeling down
***
I need a man who'll take a chance
on a love that burns hot enough to last
So when the night falls
my lonely heart calls
***
Oh I wanna dance with somebody
I wanna feel the heat with somebody
Yeah I wanna dance with somebody
With somebody who loves me
Oh I wanna dance with somebody
I wanna feel the heat
Yeah I wanna dance with somebody
With somebody who loves me
(Somebody who somebody who) somebody who loves me
(Somebody who somebody who) to hold me in his arms
***
I need a man who'll take a chance
on a love that burns hot enough to last
So when the night falls
my lonely heart calls
***
Oh I wanna dance with somebody
I wanna feel the heat with somebody
Yeah I wanna dance with somebody
With somebody who loves me
Oh I wanna dance with somebody
I wanna feel the heat with somebody
Yeah I wanna dance with somebody
With somebody who loves me
***
Don’t you wanna dance with me baby
Don’t you wanna dance with me boy
Don’t you wanna dance with me baby
With somebody who loves me
Don't you wanna dance
Say you wanna dance
Don't you wanna dance
Don't you wanna dance
With somebody who loves me

lunes, febrero 20

La Hora de Luis Mi-Rey

El otro día me subí a uno de esos camiones blancos grandotes; así vino a mi mente el recuerdo de la primera vez que viajé en uno. No sabía dónde depositar el dinero y, cuando pretendí dárselo al chofer en la mano, más de la mitad de los presentes se rieron mientras que mis amigos de la prepa no paraban de burlarse: “¿Qué no hay de estos en tu pueblo?”.

Bueno, fue sólo una digresión. El caso es que esta vez ocurrió algo por demás ¿chistoso? El transporte estaba lleno cuando, de repente, un tipo que iba sentado sacó su radio de pilas y cuidadosamente sintonizó Amor 95.3 FM con ayuda de la antena; entonces comenzó a escucharse: “…Y soy rebelde, cuando no sigo a los demás/Y soy rebelde…”

Hasta ahí todo parecía normal, entonces dio inicio La hora de Luis Miguel. Ni tardo ni perezoso, el susodicho le subió el volumen a su radio — emocionadísimo, loco de contento— y comenzó a cantar. ¡Ay, ay, ay!, el pobre era bien desafinado, más bien desafinadísimo, y miren que lo digo yo; era algo así como escuchar a Shaggy el de Scooby Doo.

Poco a poco su voz fue en “crescendo”... ya era todo un concierto. La gente se asomaba en busca del osado, los curiosos estiraban el cuello y husmeaban entre la multitud. De pronto, alguien no contuvo el comentario: “Si ni canta tan feo”; las risas no se hicieron esperar, pero eso no ofendió en lo más mínimo al futuro heredero de El Sol, quien incluso cerraba sus ojitos para una mejor interpretación.

Y resultó gracioso observar cómo hasta los más serios, los de gesto severo, no podían aguantarse, es más, el chofer también se reía. Una mujer joven que estaba sentada a mi lado tuvo que secarse las lágrimas que le fueron provocadas por el ataque de carcajadas. “De veras, no es por ser mala persona, pero ahora resulta que Luis Miguel no se sabe sus propias canciones”, me dijo bajito, entre risa y risa.

Aquel comentario hizo que yo prestara más atención a la interpretación del individuo del radiecito: “…Que anoche en la playa, no me dejaste amarte/pues hay dentro de mí otra mujer (¡¡¿¿??!!)/No busques a la noche/No busques a la playa/No busques a la lluvia (¡¡¿¿??!!)/Será que no me amas…”. ¡Chalessss! Fan, fan y ni siquiera se sabía bien las letras, ya no hay vergüenza.

El momento culminante, el colmo de los colmos, vino con El día que me quieras: “…Y un rayo misterioso, hará nido en tu pelo/luciérnaga furiosa (¡¡¿¿??!!)…”. Yo sólo pude pensar: “Aguas con el ataque de las luciérnagas, porque están ¡fu-rio-sas!”, jajaja. “Bueno, pero si quiera le pone sentimiento”, agregó mi vecina de asiento después de un rato.

Como los asiduos escuchas de Amor sabrán, uno de los spots publicitarios de la estación está basado en una canción de “Luis Mi”. Súbitamente, cuando parecía que los comerciales nos brindarían un breve descanso, se escuchó el alarido: “Amor, amor, amor…”. Sí, sí, hasta el spot se aventó el condenado, ¡por Dios, hasta el spot!, ya no sabíamos si reír o llorar.

Por fortuna yo me bajé en Rojo Gómez, lo siento por todos aquellos que tuvieron que “chutarse”, completita, La hora de Luis Miguel. Bueno, al menos me hice amiga de la mujer que compartió asiento conmigo: “Hasta luego, que le vaya bien. Disfrute lo que le queda del concierto”, le dije bromeando. Al despedirnos, ambas volvimos a reír e intercambiamos una mirada maldosa.



Ahora te puedes marchar
Luis Miguel

Si tú me hubieras dicho siempre la verdad
Si hubieras respondido cuando te llamé
Si hubieras amado cuando te amé
Serías en mis sueños la mejor mujer

Si no supiste amar
Ahora te puedes marchar

Si tú supieras lo que yo sufrí por ti
Teniendo que olvidarte sin saber por qué
Y ahora me llamas, me quieres ver
Me juras que has cambiado y piensas en volver

Si no supiste amar
Ahora te puedes marchar

Aléjate de mí
No hay nada más que hablar
Contigo yo perdí
Ya tengo con quien ganar

Ya sé que no hubo nadie que te diera lo que yo te di
Que nadie te ha cuidado como te cuidé
Por eso comprendo que estés aquí
Pero ha pasado el tiempo y yo también cambié

Si no supiste amar
Ahora te puedes marchar

Aléjate de mí
No hay nada más que hablar
Contigo yo perdí
Ya tengo con quien ganar

Ya sé que no hubo nadie que te diera lo que yo te di
Que nadie te ha cuidado como te cuidé
Por eso comprendo que estés aquí
Pero ha pasado el tiempo y yo también cambié

Si no supiste amar
Ahora te puedes marchar

domingo, febrero 19

El regalo prometido

Voluntaria o involuntariamente, caí en la tradición; este 14 de febrero lo pasé bien acompañada. Yo ni siquiera lo esperaba: presente envuelto y hasta con moño rojo. “¿Qué digo?”… Emocionada, contrariada… “GRACIAS”.

Así fue, como regalo recibí 9 Songs, o como dieron por llamarla aquí en México, 9 Orgasmos. Perdonarán mi incultura y mi ignorancia, pero no tenía ni las más mínima idea acerca de la temática de dicha película. Mi amiga Claudia me leyó la sinopsis que aparece en Tiempo libre: “¡Chale!, ¿neto que de eso se trata?”.

Ya vi la cinta ¿Mi opinión? Con todo el respeto que Anel, Javier y Elena me merecen: “Película porno con un excelente sound track”. Sesenta minutos de sexo explícito combinado con la música de Franz Ferdinand, Super Furry Animals, Black Rebel Motorcycle Club, The Von Bondies, Elbow, Primal Scream y The Dandy Warhols,

Pero no voy a quejarme, sinceramente, me quedé con la bocota abierta ante un hombre “súper-poderoso” (entiéndase bien dotado), al menos desde mi virginal perspectiva, carente de cualquier referente que me sirva como punto de comparación. De que el tipo se antojaba, eso que ni qué.

Aún me queda la enorme duda: ¿Cuál es el significado de un obsequio así? Y es que, como bien dicen, es imposible actuar sin intencionalidad. Que alguien me diga, que alguien me explique, que alguien me ayude a encontrar la respuesta. Por mi parte, yo ya formulé algunas conjeturas:


a) Es algo así como un rito de iniciación pa’ que se me quite lo “persinada”.

b) Me sugirieren buscar un hombre que me lleve a conciertos y que, además, sea un buen amante.

c) Tratan de recordarme que mi existencia es miserable porque no tengo vida sexual.

sábado, febrero 11

AMOR, el AMOR...

Ya viene el 14 de febrero, el Día de San Valentín, el Día del Amor y la Amistad. Ya viene una de las efemérides más consumistas del año; el desquite de las compañías dulceras, una buena racha para los mariachis, la venganza de los muñecos de peluche… Ya viene, y nadie lo puede detener.

Y todos se aman, aunque pocos se den la oportunidad de hacerlo con libertad, aunque vivamos una época en que la mayoría de las personas llevan a cuestas el enorme peso de la soledad. No quiero sonar amargada, es sólo que no puedo evitar hacerme demasiadas preguntas.

No sé, creo que a mis 22 años aún no he aprendido a amar lo suficiente. Amo a mi familia pero a veces, sin querer, los lastimo; amo a mis amigos, sin embargo, en ocasiones fallo, no los comprendo como quisiera. Amo la vida y al mismo tiempo le temo, me tiemblan las rodillas… me detengo cuando quisiera entregarlo todo.

Aprendemos a caminar, a hablar, a escribir… pero nadie nos enseña a amar. Pueden decirnos que hay un día propicio, pueden decirnos que hay formas idóneas para demostrarlo; lo cierto es que el sentimiento, como tal, rebasa todas las convenciones. El amor se manifiesta natural, impulsivo.

A todos nos pasa, nos equivocamos, callamos. Nos aterra perder el control. En manos de otra persona, nuestro destino se vuelve aún más complejo, nuestra alma pende de un hilo… amar no nos garantiza ser correspondidos; sólo nos queda entregamos, con la esperanza de que eso tenga algún sentido.

Más allá de los festejos, lo único que pido, o que al menos me pido a mí misma, es poder amar todos los días de mi existencia. Espero que el amor permanezca en mi vida, incondicional y lleno de fe.



***A propósito del tema, he aquí fragmentos de algunas de mis rolas preferidas ¿Qué canciones son significativas para ustedes? Sería bueno saberlo...

“…Corazón, corazón oscuro/Corazón, corazón con muros/Corazón, que se esconde/Corazón que está dónde/Corazón, corazón en fuga/herido de dudas de amor…” (Quien Fuera, Silvio Rodríguez)

“…Me basta saber /que sólo tú puedes llenar/toda mi vida/con una palabra nada más/con una sonrisa nada más…” (Una pequeña parte de ti, Aleks Sintek)

“…Si tú me miras/si tú me miras/aprenderé a decir te quiero sin hablar…” (Si tú me miras, Alejandro Sanz)

“...You’re beautiful. You’re beautiful/You’re beautiful, it’s true/I saw your face in a crowded place/And I don’t know what to do/’Cause I’ll never be with you...” (You’re beautiful, James Blunt)

“...Así, hasta morir/hasta el fin de la esperanza amarte así…” (Amarte así, Alejandro Lerner)

“…Por ahí se escapa, por ahí se pierde/por ese camino del que nunca vuelve/se aleja y desaparece/por ahí se va el amor…” (Por ahí se va el amor, Danza Invisible)

“El amor que me das, tocó mi corazón/contigo pude ver un mundo mucho mejor/Sólo junto a ti yo he vuelto a ser feliz/bendita sea mi suerte que nos protegió siempre…” (No morirá, DLG)

“…Since you’ve been gone I can do whatever I want/I can see who ever I choose/Eat my dinner in a fancy restaurant, oh yeah/but nothing can take away these blues/Nothing compares, nothing compares to you...” (Nothing compares 2 U, Prince)

“Algo falla en mi mente/simplemente no funciona/ni siquiera soy persona/cuando estoy sin ti/Tú eres esa vitamina/que de pronto me domina/si te tengo no te noto/si te pierdo sí…” (Nada sin ti, Jerry Rivera)

“…Vida, devuélveme mis fantasías/mis ganas de vivir la vida/ y devuélveme el aire/Cariño mío, sin ti yo me siento vacío/las tardes son un laberinto/y las noches me saben a puro dolor… (A puro dolor, Son by four)

“De alguna manera tendré que olvidarte/por mucho que quiera, no es fácil, ya sabes/me faltan las fuerzas, ha sido muy tarde y nada más/ y nada más, apenas nada más…” (De alguna manera, Luis Eduardo Auté)

“...And I've never seen anyone quite like you before/No, I've never met anyone quite like you before...” (Tempatation, New Order)

”...Soy un completo incompleto, si me giro y no te veo/como una persona a medias, sabes a qué me refiero…” (Completo incompleto, Jarabe de Palo)

“…Tengo amor que llora triste/porque no te puedo amar/le has quitado media vida/es amor sin completar/como flecha sin un blanco/como invierno sin llover/como barca en un desierto/como fruta sin comer…” (Siempre, Hernaldo Zúñiga)

“…Y morirme contigo si te matas/y matarme contigo si te mueres/porque el amor, cuando no muere mata/porque amores que matan nunca mueren…” (Contigo, Joaquín Sabina)

“...Open up your eyes/ then you realize/here I stand with my/everlasting love/need you by mi side/girl, to be my pride/never be denied everlasting love...” (Everlasting love, Jamie Cullum)

miércoles, febrero 8

Entrevista al aire libre

Como la mayoría sabrá, mi proyecto de tesis es un reportaje sobre rock mexicano independiente; de tal forma, y con la anticipada desaprobación de mi padre, he comenzado con el trabajo de campo. ¿Mi primer acercamiento con el tema?: una entrevista con Normand Olea quien, desde hace dos años, es bajista de Hummersquale.

Amablemente, Normand respondió mis mensajes de celular y jamás dudó en brindarme todo su apoyo. Ha sido mi contacto con el grupo y, además, accedió a una entrevista previa, esto con la finalidad de conocer más de cerca el trabajo de la banda y poder llegar mejor preparada el próximo sábado, cuando los visite en uno de sus ensayos.

No fue en un café, ni en un centro comercial, nos encontramos en plena calle, en un parabús ubicado frente a su lugar de trabajo; Normand es profesor de inglés en el Harmon Hall de Villa Coapa. Nos saludamos con familiaridad, con un beso en la mejilla, y después intercambiamos sonrisas.

Me encontré con un Normand muy distinto al que alguna vez vi en una tocada: camisa blanca y corbata amarilla, suéter gris y pantalón de vestir negro. A mi mente vino el recuerdo de sus jeans de mezclilla y su playera naranja, de sus tenis Converse. En primera instancia, me agradó su actitud despreocupada, la cual generaba un ambiente de total tranquilidad.

Más que una entrevista, se trató de una conversación. Hablamos del Indie, del rock independiente, de las nuevas bandas mexicanas. A decir verdad, me sorprendió su sencillez, nada de poses, nada de presunción. De vez en vez, mientras meditaba su respuesta, Normand fijaba la mirada en alguno de los tantos microbuses que recorrían la avenida.

“Quien diga que no tiene influencias miente. Todos estamos influenciados por lo que escuchamos y, aunque a algunos les avergüence, no pueden negar que de chavitos, quizás escucharon alguna estación como 97.7. Una cosa es que no te guste…”, tal afirmación no pudo más que provocarme risa, mientras asentía con la cabeza. Tras este comentario comenzó a contarme de su gusto por el Hard Core.

Normand se ganó mi corazón cuando habló acerca del llamado rock en tu idioma: “Por ejemplo, El Circo, de La Maldita Vecindad, para mí, es uno de los discos mejor logrados y con mejor calidad” ¡Vaya sorpresa! Y yo que pensé que sólo haría referencia a grupos gabachos y londinenses.

El encuentro llegó a su fin. De repente, un chico (que minutos antes se había sentado cerca de nosotros) se acercó y, por sí solo, se presentó: “¡Hola!, yo soy su hermano”. El adolescente también besó mi mejilla. “Igual de simpáticos los dos”, pensé. Normand se despidió y me recordó lo del ensayo, yo no pude sino agradecer todas sus atenciones.

viernes, febrero 3

¡FELICIDADES!

Bien, el engendro cumple un año. Sabrá Dios cuántos acontecimientos han ocurrido desde entonces, lo cierto es que muchos de ellos han quedado registrados en estas memorias cibernéticas. Momentos felices, crisis existenciales, dramas cursis, aprendizaje, detalles de una vida que a veces deja de ser tan cotidiana.

Le doy gracias al Blog porque me ha permitido hacer lo que más me gusta: escribir. Escribir de mis amigos, de mi familia, de mi ciudad; escribir de lo que me gusta y de lo que detesto; escribir sobre mis miedos, mis obsesiones y sobre lo que me hace feliz; escribir cuando quiero o cuando, simplemente, lo necesito.

Después de un año resulta gracioso releer estos escritos, a veces es como volver a vivir y, por más catastrofistas que hayan sido algunos, a la distancia, siempre consiguen arrancarme una sonrisa. No cabe duda que todo cambia con el tiempo… Cambian los sentimientos, cambian las circunstancias; eso sí, lo más importante, eso que llaman “esencia”, permanece.

A algunos les gusta este espacio, a otros no tanto… Algunos creen que es “ñoño” mientras que otros se ríen con mis tonterías (voluntarias e involuntarias, ja). Ni modo, esta soy yo, así es mi vida; la China no es aquella súper heroína que México esperaba. Lo que aquí se lee es lo que pienso y lo que siento, y eso no está sujeto a complacencias, no es posible vivir para los demás.

Me da mucho gusto poder compartir este espacio con los amigos, mantenernos en contacto. Un abrazo para Vanessa, Gade, Cristina, Alex, Diana, Carlos, Claudia, Cecilia, Gonzalo, Elena, Javier, Berenice, Alejandro Murillo, Arturo, Ulises, Vladimir y Josselo. En definitiva, sin ustedes, esto jamás hubiera llegado a sus primeros 12 meses. Gracias.

Y ni qué decir de todos aquellos a quienes he tenido la oportunidad de conocer por medio de El Extraño Mundo de Penélope, nuevos amigos que, a la vez, se han dado la oportunidad de conocerme. De una u otra forma, ustedes ya son parte de este sitio, gracias por su participación y por sus comentarios: Frodo, Jessica Luna Púrpura, Sir Kaleidoscopico, La_que_nunca_habla, Vicadin, Satanya, ANM LocosHome, Mina y Hannibal.

Ojalá todos puedan dejar un breve mensajillo con alguna anécdota o comentario, ya saben, “para el recuerdo”; aunque ese queda de antemano, por todo lo compartido. ¡Feliz cumpleaños, Blog!

miércoles, febrero 1

Año Nuevo...CHINO

“¿Alguna vez usted se ha preguntado: De qué color la tengo?”… El aura, el aura… Lo que la voz anuncia son los poderes sobre naturales de Suang Lee; él sí sabe de qué color la tiene y, si se la ve muy sucia, tirándole a negro, pues… ¡Se la limpia! El aura, el aura…

Dentro de una construcción de utilería que imita una pagoda, Suang Lee se dedica a limpiar el aura de quienes así lo desean. Mientras tanto, un hombre funge como animador: “Suang Lee limpia auras, las auras de los mexicanos, los mexicanos siempre devotos; porque nadie quiso tanto al Papa Juan Pablo II como el pueblo de México”.

Suang Lee es sólo una de las muchas atracciones que se presentan en el Barrio Chino de la Ciudad de México, en el marco del gran festejo del Año Lunar 4703. Se despide el Gallo y todos le dan la bienvenida al mejor amigo del hombre. Tres días continuos de celebración (27, 28 y 29 de febrero) para que el Año del Perro traiga consigo abundancia y fortuna.
***
La mezcolanza…
Por fuera parece una tienda de artículos chinos como cualquiera, la sorpresa viene cuando los compradores cruzan el umbral y se adentran en el mundo de la superstición. Allá, hasta el fondo, se encuentra un altar que rinde culto a la Santa Muerte. “Por 1 dólar, yo te daré 10,000 más. Así sea”, como respuesta a este ofrecimiento, una larga hilera de billetes pende de un tendedero.

¿Qué significa el perro en el zodiaco chino? En el establecimiento esas preguntas no se responden así como así: “Puedes hacer cualquier pregunta acerca de los precios, pero si quieres saber eso, pues compra uno de los libritos. Estamos muy ocupados como para andar platicando”. De todas formas, no hay ni un chino en ese local.

Sobre esa misma acera trabaja un “doctor brujo” (“uuu iii uuu ah ah, ding, dong, wala, wala, bim, bom/ uuu iii uuu ah ah, ding, dong, wala, wala, bim, bom…”), vestido con un traje de manta blanca, aquel hombre dice utilizar las técnicas ancestrales chinas. Sus herramientas de trabajo son incienso, cuarzos y yerbas que más bien recuerdan una escena de santería en Catemaco.
***
Made in China
Tiendas atiborradas de gente, en algunos casos los compradores deben formarse y esperar su turno para entrar. Las mercancías son casi las mismas en todos los establecimientos: artículos esotéricos (figuras de Buda, galletas de la suerte, amuletos), ingredientes para preparar comida típica (pasta para tallarines, arroz, salsa de soya), medicina herbolaria (tes, “pomada del tigre”, suplementos alimenticios) y “chácharas” en general (adornos, artículos para el hogar, bisutería).

Además de las tiendas debidamente establecidas (Oriental, San-Na, Pabellón Chino, Wing Lu, Comercializadora Hong Kong, Asia Shop, Importadora Tong Fong y Lee Hou), también los vendedores ambulantes aprovechan la festividad para hacer su “agosto” a finales de enero. Por todos lados se ve al Perro: estatuillas, llaveros, pulseras, collares, lámparas…

¿Qué implica la llegada del nuevo año? Una empleada de Wing Lu no duda en responder: “El año del Perro será de abundancia para todos”. Acto seguido, entrega un tríptico conmemorativo que contiene las predicciones para cada uno de los signos, dicho material es de distribución gratuita.
***
¿Y de comer?
Por supuesto la comida china está presente. Rollos primavera, arroz, pan al vapor, tallarines, fideos y chop sui conforman la muestra gastronómica; todo aderezado, por supuesto, con salsa de soya. De beber no hay nada representativo, algunos acompañan sus alimentos con una Coca-Cola, otros prefieren comprar un jugo de lata elaborado en aquel país asiático.

Una gran cantidad de personas come en la calle, nueve restaurantes (Chung King, Oriental, Shangai, Cuatro Mares, Hong Kong, Meir Hour, Tong Fong, Beijing y Café Lucky) resultan insuficientes. En uno de los puestos surge un problema de entendimiento, la mujer china no comprende lo que le piden: “¿Diez rollos primavera?... ¿Tres?...” Un ademán, acompañado de un aumento de volumen en la voz, aclara: “Seis rollos primavera”.

***
La danza del Dragón
Sin duda el momento más esperado de la festividad es la llamada Danza del Dragón. Al filo de las siete de la noche la gente se arremolina en la angosta calle de Dolores, el sonido del tambor indica que todo está listo para comenzar. Los tres dragones comienzan a moverse rítmicamente de un lado a otro, al compás de la música tradicional china.

El sol se ha ocultado y los faroles rojos brillan en la oscuridad. El dorado de las guirnaldas contrasta con los colores metálicos de aquellos animales míticos que tanto fascinan a los presentes. Algunos aplauden, otros mueven la cabeza al ritmo de la melodía, los más, miran asombrados, con un peculiar brillo en los ojos y hasta con una sonrisa dibujada en el rostro.

Todos quieren tocar a los dragones, los convierten en fetiches. Mientras tanto, los bailarines hacen gala de sus dotes acrobáticos, cuando el dragón crece es porque uno de ellos se sube a los hombros de su compañero. La danza no es sencilla, el movimiento es detallado, parte por parte: la cabeza (incluidos los ojos y la boca), el cuerpo y la cola.

Llueven dulces sobre los presentes, fueron arrojados al aire por los dragones. Minutos más tarde termina la danza, los asistentes se dispersan y, al igual que el gallo, se despiden del Barrio Chino. La celebración ha terminado y el Año Perro comienza su curso.

sábado, enero 28

Encadenada a los hábitos

Un querido ciber-amigo, el niño Kaleidoscopico, me ha elegido para salvaguardar una Cadena bloggera. Es así como cumplo con lo que me corresponde.

INSTRUCCIONES:
1. Escribir mis 5 hábitos más extraños.
2. Elegir a 5 personas para que continúen con la cadena.
3. Avisarle a esas 5 personas, por medio de su Blog, que han sido las elegidas.

¿Mis 5 hábitos más “extraños”? Dejen ver… Dejen pensar…
1. Nunca como sola. Si no hay alguien que me acompañe en mis sagrados alimentos, prefiero no comer.
2. Como dirían los Tucanes de Tijuana: “A mí me gusta vivir de noche”. Traigo el reloj biológico volteado, de ahí mi pésima costumbre de dedicar las noches a escribir, navegar en Internet, limpiar mi cuarto y hasta… ¡lavar el baño!, ja.
3. Mi madre más bien lo califica como un hábito molesto, el caso es que tengo la costumbre de escuchar música a todas horas: mientras hago el quehacer, mientras como, mientras hablo por teléfono, mientras estoy en la computadora…
4. Acostumbro, de vez en cuando, salir a caminar sola; me compro un helado o algo que se me antoje y me siento en un parque o plaza pública a fisgonear gente.
5. Tal vez no es extraño, pero sí muy personal. Todas las noches, antes de dormir, me hinco frente a mi cama, me persigno y, cuando me emociono, hasta rezo el “ángel de mi guarda”. Un hábito muy “mocho”, jajaja.

Ahora designo a mis 5 nominados:
http://jessyjessjessica.blogspot.com (Jessica Luna Púrpura)

lunes, enero 23

Me gustan los 80

Una vez alguien me dijo que la de los ochenta había sido una época desastrosa para la música, sobre todo para la música en español. Ese alguien culpa al instrumento maldito: el sintetizador, y al “localismo” y frivolidad que supuestamente reflejan las letras de los grupos de aquellos años.

Yo opino que no es así. La historia de la música está muy en deuda con los años ochenta. El sintetizador se hizo presente y surgieron los primeros antecedentes de un controvertido pero importante movimiento musical: la cultura del rave y de los DJ’s, la cultura del Club. ¿Sería posible imaginar una historia musical que se “saltara” la época ochentera?

Todos aquellos fans del ahora llamado género indie deben saber que agrupaciones como Interpol, The Stills, Joy Division, Weezer, White Stripes y The Killers le deben mucho a los años ochenta, tanto en influencia musical como en la ingerencia que aquella década ejerce sobre su conceptualización y diseño de arte.

El devenir histórico se refleja también en la música. No se trata de una línea temporal de la cual es posible recortar un segmento; funciona más bien como una espiral en la que puntos decisivos de gran significación se retoman y, de una u otra manera, se reproducen en un sistema de reciclaje.

¿Qué hubiera sido de la escena musical sin New Order? ¿Qué hubiera sido del pop sin Prince? Por lo menos a mí me es imposible imaginar un recorrido en el que The Cure estuviera ausente, en el que OMD e Information Society fueran, junto con su techno-pop, ignorados olímpicamente.

A esta década se le debe la consolidación del sound-track en el mercado discográfico, así como una mayor participación de las mujeres, quines se desarrollaron ampliamente en el ámbito de los solistas. Y si Madonna cantaba su Material girl es porque, en efecto, ese era el contexto en el que la juventud se encontraba sumergida.

Me refiero a una etapa que dio cabida a una amplia gama de géneros, estilos interpretativos y elementos musicales:

La balada-Pop azucarada de Flewood Mac, Christopher Cross y The Bangles. El new romantic de Duran Duran, Spandau Ballet, Ka Ja Goo Goo, Crowded House y Tears for Fears. La influencia del rithm and blues en artistas como Lionel Richie, Sade, George Michael y Withney Houston. El rock melódico de Brian Adams y Bon Jovi, además de la sensibilidad de canta-autores como Tracy Chapman, Tom Petty y John Cougar Mellencamp. Todo sumado al trabajo de figuras femeninas como Tina Turner, Cyndi Lauper y Janet Jackson.

Músicos como Billy Joel, Peter Gabriel y Phill Collins, y bandas como Aerosmith y The Police, pudieron darle continuidad a sus proyectos debido al ambiente generado durante estos años. Además, guste o no, el surgimiento de New Kids on the Block marcó el inicio de un característico fenómeno dentro de la industria del disco: los grupos de pop conformados por chicos con caras bonitas.

Durante los ochenta surgieron grandes iconos como Michael Jackson, quien vendió 29 millones 300 mil copias de su álbum Thriller. Por su parte, U2 lanzó al mercado dos trabajos fundamentales en la historia de su carrera: The Joshua Tree (1987) y Rattle and Hum (1988). Los metaleros no se quedaron atrás, Metallica tuvo una participación importante en la escena ochentera.

Creo que soy fan de la década de los 80’s, ¿se nota?, jajaja. En cuanto al rock ochentero en español, ese será digno tema de un próximo y amplio post…

sábado, enero 21

Que dice mi mamá que siempre NO

O de cómo la burocracia mata tus sueños...


Me sentía feliz, tendría mi propia oficina y, aunque todos entraran y salieran, en teoría sería mía. También tendría mi tan anhelada silla giratoria y una computadora del año del caldo, pero con Internet. Sería una persona económicamente activa y estaría inscrita al Registro Federal de Contribuyentes… Insisto, me sentía feliz.

Pero poco me duró el gusto. Durante el primer día me quedó muy claro que mi trabajo consistiría, sencillamente, en transcribir notas a la computadora y mandarlas por fax. “Por algo se empieza”, pensé. Pero mi verdadero sufrimiento comenzó cuando me vi precisada a sentir el lentísimo transcurrir de las horas; en mi nuevo empleo no pasaba NADA. Ese lunes, si transcribí siete notas, fue mucho.

“Mañana será otro día”, pensé. Durante la segunda jornada laboral me dijeron que de vez en cuando tendría que acomodar la bodega, hacer la lista de consumibles y ordenar las cintas. “¡Chalessss!”, refunfuñé para mis adentros. “Pero no puede ser tan malo”, pensé, “es el empleo soñado, pagan regular por hacer NADA”. La palabra NADA comenzaba a apoderarse de mi existencia.

Larga era la lista de los compañeros que trabajaban en el Departamento de Síntesis y Monitoreo: Selene, Miguel, Joel, Luis, David, Martha, Luisa, Patricia, Santa, Horacio… Selene se iba y se supone que, en su lugar, yo me quedaría a cargo de la Oficina de Redacción. ¿Redacción dijeron?, yo la hubiera nombrado Oficina de TRANSCRIPCIÓN.

Las horas se extendían al infinito así que, para matar el tiempo, Selene y Martha me adiestraron en el difícil arte de ser burócrata:

*Trabajar lo menos posible.
*No malacostumbrar al “jefe”, es decir, trabajar despacio, despacito…
*Unirme de inmediato a algún bando, si es que quería sobrevivir.
*Aprovechar la situación y hacer uso indiscriminado del teléfono, la impresora y la fotocopiadora.
*Salirme de vez en cuando a “dar el rol”.
*Ocupar productivamente el tiempo laboral: escuchar música, chatear y hojear catálogos de Tupper Ware.

Día 3: El acabóse. Ya no podía ni con mi alma, me moría de aburrimiento; estaba decepcionada, abatida. Se supone que Joel entraba a las 3, creo que llegó a las cinco; medio mundo se encargó de “taparlo”. Por su parte, Martha se pasó el día platicando por Internet con un wey que le gustaba y Selene se encerró en una oficina para hablar por teléfono, y digo se encerró porque cerró bien la puerta.


Lo sé, el primer trabajo jamás es de ensueño; lo cierto es que yo ni siquiera trabajaba. El ambiente era tedioso y me frustraba observar la tremenda apatía: todos hacían únicamente lo mínimo, lo indispensable. Además, para acabarla, constantemente se hacían bromas “sexosas” y sumamente desagradables, sólo faltaba escuchar el clásico “pásame a tu hermana”; yo únicamente ponía cara de pocos amigos y me hacía de oídos sordos.

Así fue. La China na’ más no sirvió como burócrata. Dejé pasar la inigualable oportunidad de que me pagaran por hacerme mensa y medio pasar el rato. ¿Qué pasaría?, ¿aprendería algo?, ¿me volvería una “cara dura”?, ¿podría vivir sin aspirar a algo mejor? No lo supe ni lo quise averiguar, al cuarto día presenté mi renuncia.

Y cito por completo a Mark Renton:

“Choose life. Choose a job. Choose a career. Choose a family. Choose a fucking big television, Choose washing machines, cars, compact disc players, and electrical tin openers. Choose good health, low cholesterol and dental insurance. Choose fixed- interest mortgage repayments. Choose a starter home. Choose your friends. Choose leisure wear and matching luggage. Choose a three piece suite on hire purchase in a range of fucking fabrics. Choose DIY and wondering who you are on a Sunday morning. Choose sitting on that couch watching mind-numbing sprit- crushing game shows, stuffing fucking junk food into your mouth. Choose rotting away at the end of it all, pishing you last in a miserable home, nothing more than an embarrassment to the selfish, fucked-up brats you have spawned to replace yourself. Choose your future. Choose life... But why would I want to do a thing like that?...”

domingo, enero 15

Choose life... Choose a job...

En poco tiempo mi vida cambiará drásticamente. Así es, el próximo lunes será mi primer día de trabajo. Y claro que estoy muy contenta, se trata de un cambio para bien, de un cambio con miras hacia un mejor futuro.

Pero ya ven cómo es esta China, quien a la primera se pone cursi y sentimental. Hoy me da por acordarme de los días de escuela, más aún, de aquellos días de la infancia en los que ansiaba con toda mi alma saber qué me depararía mi etapa adulta.

Y aquí estoy, tuve la oportunidad de estudiar una licenciatura. A lo largo de más de cuatro años tuve la oportunidad de aprender de excelentes profesores y de hacer grandes amigos. La UNAM me recibió con las puertas abiertas y mi mundo se hizo más amplio.

Me llegó la hora de "salir al mundo real", y no es que haya vivido engañada en un mundo irreal, o en una ralidad paralela, jajaja. Es el momento de poner en práctica todos los conocimientos, de demostrar que todo el esfuerzo ha valido la pena. ¡Ahí les va la China!



New Order
Temptation

A heaven I'd get with a hope
Just like the feeling inside, it's no joke
And though it hurts me to treat you this way
Betrayed my words, I'd never heard, too hard to say
***
Up, down, turn around
Please don't let me hit the ground
Tonight I think I'll walk alone
I'll find my soul as I go home
***
Each way I turn, I know I'll always try
To break this circle that's been placed around me
From time to time, I find I've lost some need
That was urgent to myself, I do believe
***
Up, down, turn around
Please don't let me hit the ground
Tonight I think I'll walk alone
I'll find my soul as I go home
***
Oh, you've got green eyes
Oh, you've got blue eyes
Oh, you've got grey eyes
And I've never seen anyone quite like you before
No, I've never met anyone quite like you before
Thoughts from above hit the people down below
People in this world, we have no place to go
Oh, it's the last time
Oh, I've never met anyone quite like you before
Oh no, I've never met anyone quite like you before

miércoles, enero 11

Tolstoi ante la muerte


“Hizo una inspiración, se detuvo a la mitad, se estiró y quedó muerto”, con estas líneas, León Tolstoi concluye La muerte de Iván Ilich. Extraordinario cierre, preciso, concreto; sin embargo, éste es tan sólo el punto de partida que da origen a una compleja reflexión acerca de lo efímero y frágil de la existencia humana.

El hombre es el único ser vivo consciente de que llegará el día de su muerte. Mora inexorable, fenómeno inexplicable… el fin de la vida aterroriza y desconsuela ¿Qué hacer?: Amar, construir, buscar… buscar la forma de dejar una huella en este mundo transitorio.

Tras lograr el éxito profesional y haber formado una familia, Iván Ilich se enfrenta al juicio final, un juicio estricto y doloroso, una evaluación de la que le es imposible escapar: “¿Es que no he vivido como debiera?... Pero, ¿cómo ha podido ser, si hice todo conforme debía?"

Ilch es víctima de una lenta y dolorosa enfermedad, situación que lo llena de ira: “¿Para qué este sufrimiento?... Para nada”. ¿Nada? Lo cierto es que tuvo la oportunidad de afrontar, más allá de su muerte, el significado de su vida; en otras circunstancias tal hecho no hubiera tenido cabida.

Tolstoi describe con maestría la profunda soledad experimentada por un hombre a quien únicamente le queda esperar la muerte. El miedo le impide a su familia asumir lo inevitable y los lleva, en un desesperado intento de evasión, a abandonarlo, dejándolo al cuidado de la servidumbre.

Convertido en una “carga”, Iván Ilich corre con la suerte de encontrar un aliento: la amistad de Guerásim, uno de sus criados. El joven mozo encarna la bondad y la ternura, pero sobre todo, la fuerza de la honestidad; él es el único capaz afrontar la situación: “Todos hemos de morir”.

Y así, Iván Ilich, el ministro de profesión, el ser humano, recapitula su vida y se aferra a los recuerdos; bien o mal, todo está hecho. Entonces comprende que a esas alturas sólo la muerte puede aminorar su sufrimiento y la angustia de sus seres queridos. Lo comprende todo: “En vez de la muerte era la luz… Se acabó la muerte... La muerte no existe”.

lunes, enero 9

Aventura en el Chopo

Este sábado, el mismo individuo que me dejó SOLA en el Eje Central, tuvo el finísimo detalle de plantarme, lo esperé por más de cuarenta minutos, se supone que iríamos al Chopo. Y ahí estuve, sentada en la estación del metro Guerrero; esperé, esperé… me quedé esperando.

Pero es obvio que una mujer como yo no necesita compañía masculina para algo tan sencillo como asistir a un tianguis cultural. Fue así como me perdí entre el mundo de gente que atiborraba el vagón, me dejé llevar por la emocionante experiencia.

Estación terminal Buenavista. A unos pasos, el legendario Chopo, mezcolanza de “tribus urbanas”: metaleros, rastas, skatos, punks, darks, indie boys y cute girls… El corte de cabello ochentero por el cual mi padre casi deja de hablarme, en aquel momento, me hizo sentir más cómoda.

Mi misión era… ¿acaso tenía una misión? Bueno, mi misión era “babosear” todo lo posible. Y mientras caminaba me hice una pregunta, ¿a qué huele el Chopo?; yo lo definiría como una extraña composición de notas de incienso, sobre una base de tabaco y mota.

Un tipo vestido al estilo “punk-fashion” vendía congeladas de rompope, pero con lo frío del clima no se me antojaron mucho. El último rescoldo de desilusión se esfumó, decidí adoptar una actitud de “vamos a patear traseros”; erguí el cuerpo y caminé con seguridad; me convertí en toda una “emo girl”.

Inevitablemente fui a parar a donde siempre: el puesto de “Tajobase”. Yo buscaba el CD de Nuevos tiempos, viejos amigos, quesque pa’ lo de mi tesis y como no lo tenían terminé comprando el Laredo love de Niña que tanto me había estado “haciendo ojitos”. Ahí se me fueron 100 varos.

Quería un póster de Robert Smith, pero ninguno me convenció. En una de esas llegué hasta un tenderete de casettes de a 3 por 50 pesos. Di gracias a Dios por haber comprado un micro componente con casettera y decidí que en fechas próximas iría por material de Tears for fears, Tracy Chapman, Phill Collins y todo lo que mi sueldo alcance a comprar, ja.

Con 50 pesos en la bolsa, decidí dar un par de vueltas más. Libros, revistas, música, mucha música… me detuve en uno de esos puestos en los que venden acetatos de colección. “Mira, wey, uno de B.B. King”, le decía emocionadísimo un tipo a su amigo.

En el tramo final del tianguis, ahí donde se preserva la ancestral costumbre del trueque, me encontré con un rostro conocido: era el mismo joven que había viajado a mi lado en el vagón del metro. Delgado, vestido al estilo “rude boy” (pantalón de vestir beige, camisa naranja a cuadros, botas mineras cafés y sombrero también café); la nariz recta y los ojos expresivos lo hacían, a mi gusto, bastante guapo.

No tuve ningún empacho en detenerme tan sólo para mirarlo… para releer la frase impresa en un botón prendido de su camisa, a la altura del pecho: “ska antifascista”. Y, sin pensar en la posibilidad de hacer el ridículo, le sonreí. No pasó mucho, el también me sonrió por algunos segundos, segundos que para mí parecieron horas.

Terminada mi visita yo ya tenía varios planes en mente: “Tengo que comprarme una de esas macetas de plástico que imitan una plantita de marihuana, se vería genial en mi cuarto…”, “para la próxima vez igual y me compro un MP3 de rock en español…”. De regreso a Buenavista me topé con un par de punks, de esos que venden caramelos.

Antes de treparme al metro llevé a cabo mi última adquisición. Cerca de la taquilla, una chica dark tuvo a bien venderme un peluche de Sally, la novia de Jack Skeleton. Lo mejor no fue el precio, sino la explicación que me dio: “…Y, mira, también se le prenden los cachetes…”.

Después de todo, regresé muy feliz a mi casa en compañía de Sally.

miércoles, enero 4

Desvaríos

Aquella vez, como en muy pocas ocasiones, la sonrisa se desdibujó de mi rostro y mis ojos no podían contener las lágrimas. Me dolía, sí. No entendía el porqué, o quizás no quería entenderlo; todo parecía irremediable, acaso el fin del mundo.

No era suficiente lo que yo ofrecía. Y en aquella frase (algo gastada): “No eres tú, soy yo”, definitivamente estaba implicada mi persona. “No eres tú, soy yo”… “Soy yo que no puedo sentir nada por ti”… “Eres tú, tú que no eres lo que yo estoy buscando”.

Tirada en la cama, miraba el techo. Tirada en la cama intentaba evadir la situación, evadir a los demás, evadirme a mí misma. Y me propuse que nadie lo supiera, me avergonzaba sufrir por cuestiones que, a ojos de otros, podían ser banales y carecer de sentido.

Fue entonces cuando mi madre me regaló una importante lección:

“No me digas lo que tienes, que ya lo sé. Sé que siempre has estado acostumbrada a luchar por conseguir lo que quieres, pero sucede que no todo funciona así. Por más intentos que hagas, por más que te esfuerces, por más que esperes… si alguien no siente nada por ti, eso no lo puedes cambiar”.

Quizá no se trató de una solución mágica, pero en aquellas palabras estaban implícitas muchas de las respuestas que yo buscaba. Me sentí aliviada, decidí no esperar a terminar el año para recomenzar mi propia historia; los días han pasado y todo está bien.

Y, a veces, así es el jueguito: medio aferrado y obsesivo. Pero supongo que un día, sin necesidad de luchar, sin necesidad de demostrarle nada a nadie, aquello cambia y nos topamos con la sorpresa de que existe alguien que nos estaba buscando.


Cool
Gwen Stefani
***
It's hard to remember how it felt before
Now I found the love of my life
Passes things, get more comfortable
Everything is going right
***
And after all the obstacles
It's good to see you now with someone else
And it's such a miracle that you and me are still good friends
After all that we've been through
I know we're cool
I know we're cool
***
We used to think it was impossible
Now you call me by my new last name
Memories seem like so long ago
Time always kills the pain
***
Remember Harbor Boulevard
The dreaming days where the mess was made
Look how all the kids have grown, oh
We have changed but we're still the same
After all that we've been through
I know we're cool
I know we're cool Yeah,
I know we're cool
***
And I'll be happy for you
If you can be happy for me
Circles and triangles
And now we're hanging out with your new girlfriend
So far from where we've been
I know we're cool
I know we're cool
***
C-cool, I know we're cool
I know we're cool

sábado, diciembre 31

Yo no olvido al Año Viejo

Sí, sí, mi Blog es ñoño, y seguramente el tema de este post será aún más ñoño; es más, quizá rebautice a este sitio con el nombre de El ñoño mundo de Penélope… ni modo, que soy feliz en mi ñoñería.

El 2005 está a punto de extinguirse… Ni bueno ni malo, no lo califico; lo que sí puedo decir es que fue un año único y significativo: aprendí importantes lecciones, reforcé lazos afectivos, conocí nuevas personas, emprendí proyectos... El año que termina me dio la oportunidad de reencontrarme conmigo misma.

12 meses de continuos esfuerzos, de estira y afloja… 12 meses de pelea, de obstinada fe… Y estoy contenta, porque viví cada día con intensidad, porque dije lo que quería decir, porque acompañé a quien tenía que acompañar. Me arriesgué, unas veces me fue muy bien, otras no tanto, pero no me quedé con las ganas.

Y todo por eso, ahí les va el clásico Recuento del 2005, un listado de acontecimientos que pasarán a la posteridad:

Lo malo: Fedor (mi hermoso perro labrador) se perdió.
Lo bueno: Un mes después, ¡lo encontramos!
Lo peor: El muy maldito, hace rato, masticó mi llavero fluorescente de la suerte.

Lo malo: No había tenido unas vacaciones familiares en toda mi vida.
Lo bueno: Nos fuimos a Veracruz y, por primera vez, conocí el mar.
Lo peor: Todos se quejaban por el calor y porque sólo comíamos pescado y mariscos, ¿les dice algo la palabra Ve-ra-cruz?, jajaja.

Lo malo: Nunca había publicado, y eso que estudio periodismo.
Lo bueno: Por primera vez publiqué, eso fue en la revista Fem.
Lo peor: Que, por razones varias, ya no publiqué otro escrito en el 2005.

Lo malo: Mi profesora Toibe se enfermó.
Lo ¿bueno?: Me estrené como profesora interina.
Lo peor: Me gustó tanto la experiencia que ya me siento toda una profa.

Lo malo: Me enamoré y me mandaron a la goma.
Lo bueno: Ya lo superé y estoy en periodo de abstinencia.
Lo peor: Siempre digo lo mismo… y no aprendo, jajaja.

Lo malo: Mi padre me sigue viendo como su “niñita”
Lo bueno: Aflojó con dos que tres permisos fiesteros.
Lo peor: Ahora, cada que puede, me echa en cara que “hago lo que quiero”, ja.

Lo malo: Durante este año tuve una vida medio sedentaria.
Lo bueno: Me aventé dos maratones con los cuates.
Lo peor: En ambas ocasiones, estuve a punto de ser vencida por "personas adultas en plenitud”, jajaja.

Lo malo: Oficialmente, he dejado de ser estudiante.
Lo bueno: Comienzo “una nueva etapa” en mi vida.
Lo peor: Ahora, paso a ser pasante.

Lo malo: Estuve a punto de cerrar mi Blog.
Lo ¿bueno?: A la mera hora me arrepentí y aquí sigo.
Lo peor: Parece que habrá Extraño Mundo de Penélope para rato.

Lo malo: Tenía como cuatro años que no besaba a nadie (sé que es un poco vergonzoso, pero ya qué).
Lo bueno: Mis alumnitos solucionaron el problema.
Lo peor: Ya me quedé picada con ese asunto…

Lo ¿malo?: No me puse ni una buena briaga.
Lo bueno: Mi sobriedad me permitió burlarme de las ridiculeces ajenas.
Lo ¿peor?: Nunca me puse borracha durante mi época de estudiante.

En fin, estos y muchísimos otros momentos se quedan en el recuerdo del 2005. Gracias a los protagonistas de un año de historia: familia y amigos; gente común y corriente que por instantes tocó mi vida.

En esta ocasión, un enorme reconocimiento a todos aquellos que me acompañaron en mi primer año en la experiencia del Blog; gracias a todos aquellos que visitan este espacio y quienes, a su vez, me han dado la oportunidad de conocer un poco de su vida.


Good Ridance (Time of your life)
Green Day

Another turning point, a fork stuck in the road.
Time grabs you by the wrist, directs you where to go.
So make the best of this test, and don’t ask why.
It’s not a question, but a lesson learned in time.
It’s something unpredictable, but in the end is right.
I hope you had the time of your life.
***
So take the photographs, and still frames in your mind.
Hang it on shelf of good health and good time.
Tattoos of memories and dead skin on trial.
For what it’s worth, it was worth all the while.
It’s something unpredictable, but in the end is right.
I hope you had the time of your life.
***
It’s something unpredictable, but in the end is right.
I hope you had the time of your life.
It’s something unpredictable, but in the end is right.
I hope you had the time of your life.
********************************************

En esta foto estoy con mi profesora Toibe y con
los alumnos de la clase de Géneros Periodísticos III. Adivinen... ¿Dónde está la China?

domingo, diciembre 25

Prevenida con mi carta

Queridos Reyes Magos:

Sin duda, este año he sido una buena niña. Me he comportado como gente decente y hasta he refinado mi lenguaje… ¡con una chin..da!. He soportado a mis vecinos los traileros, he contenido mis ganas de cometer un atentado terrorista en su contra… Hoy por hoy soy la China, virgen y mártir de Iztapalapa.

Sí, me cepillo los dientes tres veces al día y siempre me lavo bien detrás de las orejas cuando me baño. Otra de mis buenas conductas fue no contestarle nunca a mi profa la Paca, por más chafas que fueran sus argumentos en clase; opté por darle el avión… He sido buena, muy buena, lo juro…

Y esta vez no quiero unos patines, ni ropa… tampoco quiero que se mochen con la de Puebla, no. Este año quiero algo mucho más específico y espero que mi idea quede clara: quiero un Accion man. Sí, sí, sí… quiero mi propio hombre de acción, quiero un Accion Man sexy y atractivo.

Lo sé, pensarán que soy bien “guarra”, pero ni modo, habrán de comprender que las necesidades cambian, ¿no? Que se entienda bien: no quiero al hombre de mis sueños con un moño, no quiero a mi “príncipe azul”; lo que yo quiero es un tipo sensual para distraerme un rato.

No se confundan, tampoco me subestimen, ¿eh? Un wey cualquiera me lo puedo conseguir yo sola, el caso aquí es que no espero nada por debajo de sus capacidades y súper poderes. Digo, bien podría ser un Johnny Deep o un Orlando Bloom, de perdida un Robbie Williams, pero en versión heterosexual, para que me baile Tripping.

En fin… sólo me resta agradecerles de antemano y recordarles que aún tienen una oportunidad para reivindicarse después de que jamás pudieron traerme el karaoke que tanto quería (¿ya vieron cómo quedé?, ¿quién me paga la terapia para sobrellevar mi complejo de rock star frustrada?).

Con el cariño de siempre…

Penélope, la China

********************************************


¿Un desfile de vacas? Manchester, Nueva York, Estocolmo, Moscú, Londres, Tokio, Barcelona... MÉXICO. El Paseo de la Reforma es escenario de la pasarela: ¡Vacas, vacas y más vacas!

domingo, diciembre 18

Anuncios... Anuncios

Claudia acostumbra comprar la revista Tiempo libre y yo aprovecho la situación para pegarme mis buenas divertidas... Y no es que siga las recomendaciones culturales, es más bien que soy fan de una sección en especial: "Nortes".

Me ataco de la risa, con frecuencia esto ocurre en el transporte público, cuando ambas vamos camino a la Universidad. Claus se asombra porque yo me río hasta que me duele la panza, me río al borde de las lágrimas; mi excusa es la de siempre: "Tú disculparás, pero la neta yo soy bien simplona".

Y como no quiero que mi amiga se sienta excluida, entonces opto por compartir mi lectura con ella: "Mira este anuncio, está buenísimo", y procedo a leer:

Extravaganza Erotic Lounge, lo que a la pareja opend mind le gustaría ver: "Chicas de calendario" contra "Latin lover's chipendale". Un espectáculo aumentado y recargado, para gente de primer mundo, para hombres, mujeres y parejas. Sin discriminación de sexos. 91162582. ¡Atrévete!

Aunque a Claudia le parece gracioso, lo cierto es que, con frecuencia, no le provoca la misma emoción que a mí; unas veces me da el avión y otras sólo dice: "Ay, Penny, no sé cómo te gusta leer eso". Entonces continúo con la "constructiva" actividad, pero esta vez elijo anuncios más interesantes:

Fernando, Macho veracruzano apiñonado, musculoso, 25 años. Varón discreto (herramienta grande). 24 horas: 0445515908157.

Jaime, superdotado (21 cms), atlético, guapo. Instalación sur. 0445517067365.


"Oráles con el wey ese de la 'herramienta grande'. Grande, eso es muy relativo... aunque el tal Jaime se siente orgulloso de sus 21 centímetros", le digo a Claudia en tono burlón. "Ni es tanto. Debe haber alguno con más centímetros", me responde riendo. Entonces hago una tercera revisión, un tanto más escrupulosa.

"Sí, en efecto, aquí hay un candidato. Se llama Aarón y es un atractivo acapulqueño candente. Aquí dice que es 'morenote', atlético y dotadísimo; presume sus 22 centímetros. Eso sí, le gana a Jaime por un centímetro, pero un centímetro, pues es un centímetro..."

No me canso de leer "Nortes", de hecho, leo los anuncios cada que puedo, cada que Claudia me hace favor de prestarme su Tiempo libre. De hecho, este "finísimo" pasatiempo me ha llevado a inventarme mi propio choro, en el caso de que yo misma quisiera anunciarme:

Penélope (suena glamouroso mi nombre, ¿no?, ja), morena candente, refinada, dotadísima. Una experiencia distinta. Llama y comprueba... 56 94 6...

Y ya que ando tan perversa, pues me viene a la mente el estribillo de una rolita de las Spice Girls: "I wanna make you holler, and hear you scream my name/ I’ll give you rules to follow, so you can play my game /Imagine us toghether, me driving you insane/You will give it to me, don't be afraid to play my game..."

lunes, diciembre 12

Mi regreso oficial

Hoy estoy lista para declararlo públicamente: superé mi depresión. Todo terminó, he vuelto a ser la China. De nuevo tengo mis incontenibles ataques de risa y ya no me dan ganas de guacarearme cuando me cepillo los dientes, ja. Y muero de ganas por regresar a la reporteada, muero de ganas por salir a la calle a darle al periodismo.

Será quizás que “toqué fondo”. El momento más under fue sin duda el dichoso viernes 2 de diciembre; ese viernes comprendí que no puedo dejar de ser yo misma. Durante los últimos cuatro años y medio de mi vida he luchado por alcanzar una meta, pero sin dejar jamás de lado aquello en lo que verdaderamente creo.

No soy mejor ni peor persona, simplemente soy yo; puedo cambiar algunos pequeños detalles, pero jamás podré suprimir aquello que es inseparable de mí. Y es curioso cómo algunas personas suelen “aceptarme” bajo la ingenua idea de que con el tiempo llegarán a descubrir mi “lado B”. No hay tal.

Sonará noño, pero gran parte de mi recuperación se la debo a aquel beso que me aceleró la hormona. ¿Conclusión?: la vida es corta y hay muchos tipos atractivos a quienes besar. Ha sido demasiada seriedad últimamente, a mis 22 años aún me queda mucho por conocer y por aprender; estoy dispuesta a darme nuevas oportunidades.

Por otra parte, creo que me equivoqué al intentar forzar la situación cuando lo que en verdad necesito es alguien que me acepte tal cual, alguien que no intente cambiarme… cuando lo que en verdad necesito es alguien que respete mi independencia y que me apoye en mis decisiones. El día que me comprometa, quiero que sea con alguien que esté dispuesto a arriesgarse conmigo.

Y fue fácil equivocarme, fueron muchas cosas a la vez: mi miedo a la soledad, mi falta de carácter para enfrentar la vida, mi poca capacidad para manejar mis emociones… Ahí estaba yo, “complicada y aturdida”, buscando en alguien más las respuestas que ni yo misma podía encontrar.

Pero, como diría José José, “ya lo pasado, pasado…”. Se vienen las vacaciones navideñas, tengo un par de reuniones y estoy muy contenta porque durante este año gocé de un trabajo que, si bien no es el mejor remunerado, puede considerarse formal. Aprovecharé estos días de descanso para salir con los amigos, aprender a cocinar y convivir con la familia.


Más fuerte de lo que pensaba
Aleks Syntek

Hoy me llevo bien con mi soledad
Puede ser mejor el quererme más
Pues así, ya no te estoy pensando
No podrás romper mi corazón
Ahora yo quiero vivir conmigo
Sin preocupación
***
Soy yo, más fuerte de lo que pensaba
Sin mí, ahora viviría en la nada
Soy yo, más fuerte de lo que pensaba
Sin mí, ahora viviría en la nada
***
Todo olvidaré, sin guardar rencor
Sólo habrá atención donde esté mi voz
Sólo así, quiero seguir soñando
Y poder latir mi corazón
Ahora yo, quiero vivir conmigo
Sin preocupación
***
Soy yo, más fuerte de lo que pensaba
Sin mí, ahora viviría en la nada
Soy yo, más fuerte de lo que pensaba
Sin mí, ahora viviría en la nada...

martes, diciembre 6

Un ViErNeS 2 De DiCiEmBrE

Ahí estaba yo, abandonada en el Eje 8, a las nueve y cuarto de la noche, SOLA. Era la última noche del último semestre de la licenciatura y a mí me atormentaba un sentimiento de frustración.

Los amigos se quedaron ebrios en la fiesta, yo tenía en mente un plan cursi que nunca se cumplió… Lo único rescatable fue platicar con Gade y Diana, bailar con Cristina y Alex , y reírme con los comentarios sarcásticos de Javier; eso sin contar la gracia que me produjo el excesivo complejo de culpa de Berenice, ja.

Ante lo riesgoso de la situación, me vi precisada a treparme en el primer micro que pasó, uno que me dejaría en el Metro Escuadrón 201. Fue entonces que comenzó uno de esos extraños malviajes que, pareciera, sólo a mí me ocurren.

El chofer del micro, un tipo como de unos 24 años, recordó que yo le había preguntado si me dejaba en Rojo Gómez: “¿Oye?, tu vas para Cerro de la Estrella, ¿no? Yo paso por ahí, si te conviene, ahí cerca te dejo”.

Y la inconsciente de la China accedió. Me quedé ahí, sentada, mientras aquel muchacho quitaba el cartel. En el micro sólo estábamos él y yo, no obstante, la situación no me provocó miedo; extrañamente, él me inspiraba cierta confianza…

Andaba medio triste. Derramé un par de lagrimillas, las cuales sequé discretamente. Mientras tanto, el chofer se adentraba por aquellas angostas callecitas que daban la impresión de convertirse en un laberinto. Fue entonces que dio inicio una breve conversación:

— ¿Desde dónde vienes?
— De División del Norte
— Órale… ¿Y vienes de la chamba o de la escuela?
— De la escuela
— ¿Estudias en un CETIS?

Yo sonreí, aquel comentario me produjo mucha gracia.

— No, estudio en la Universidad, en la UNAM
— ¿Neto? ¡Qué chido! ¿Y qué estudias?
— Estudio Periodismo…

En ese momento me dio por contarle mi vida a un extraño:

— De hecho, hoy fue mi último día de clases, hoy terminé los créditos de la carrera.
— Supongo que vas a armar un pachangón, ¿no?
— Pues… después de casi cinco años, no estaría nada mal
— Órale… Pues, ahora, a buscar chamba, ¿no? No me digas que ya tienes chamba…

Ambos nos miramos. Observé la sonrisa dibujada en su rostro y el brillo en su mirada, me detuve en su gesto apacible.

— Periodismo… -dijo en voz baja- Periodismo… -y se quedó pensando-

En el cruce de Rojo Gómez y Ermita se terminó mi viaje:

— Pues aquí te dejo, ¿va?
— Muchas gracias
— No, de nada
— En serio, muchas gracias –sonreí-

Ya estaba muy cerca de mi casa. Tomé otro microbús y caminé por las mismas cuadras de siempre. Mientras tanto, una lluvia de ideas bombardeaba mi cabeza. Una noche poco común, yo concluía el último semestre de la carrera, mientras tanto, un joven casi de mi edad regresaba a su casa, volvía de trabajar como chofer de un microbús…