miércoles, diciembre 9

Mejor que lo de antes

Cualquier cosa es mejor que lo de antes… hablar de lo que sea… pedirle a alguien que me invite a salir. La sensación de tranquilidad comienza a ser más constante, cualquier cosa es mejor que antes… soy libre.


Quienes dijeron que con el correr de los días la tristeza aminoraría tenían razón. A veces siento que ya casi se me olvida, o al menos de repente ya se me olvida que en un principio me obligaba a olvidar. Todo está bien. Camino por la calle sin hacerme tantas preguntas, en espera de algo nuevo, distinto de lo poco que estuve acostumbrada a recibir.


No es que haya borrado parte de mi pasado… más bien he entendido que los ciclos concluyen. Algunos terminan de manera abrupta e inesperada, mientras que otros están en lo más profundo de nosotros y debemos resolverlos. Y de repente se acaba, sin tantos rituales: un día uno se levanta y sabe que concluyó… lo siente.


Los espacios que se van vaciando… las memorias contenidas que se van disolviendo… la vida que no se detiene. Ha pasado más de una vez, pero sigo adelante. Las cosas cambian, con el tiempo he comprendido que necesito algo firme, “verdadero”, que de poco me sirve desperdiciar mi existencia para luego sentirme vacía.


Fue sencillo engañarme… cómodo. Cómodo eso de no exigir nunca nada, cómodo eso de no recibir nunca nada. Fue cómodo pensar que “las cosas son así”. Y pretenderme tan falsa, creyendo que soy como la mayoría… capaz de utilizar a alguien… ¿para qué?


Son lecciones que uno aprende después de llorar un rato, después de equivocarse… Y de nuevo me siento en el derecho de buscar, de imaginarme con alguien más, alguien que reciba con naturalidad todo lo que yo le pueda ofrecer.


Hoy compré un té chai, jamás lo había probado. Y también compré aquel primer disco de Reik cuyas canciones me traen viejos recuerdos. Pensé que sería un martirio, pero hoy puedo reírme al traer a mi mente un montón de memorias de cuando me enamoré como una adolescente, de cuando esperaba con el alma en un hilo la llamada telefónica que casi nunca llegaba.


En aquel tiempo todo era distinto. No tenía yo un trabajo y el disco de Reik, para qué mentir, era pirata, ja. No sabía con exactitud qué sería de mi vida, tenía poco dinero, pero mucho tiempo para salir con los amigos, caminar sin rumbo y compartir. Ya no soy la misma de aquellos años.


Hoy hago lo que me gusta, vivo haciendo lo que me apasiona… a veces me escapo en breves viajes… y a diario intento conocerme de a poco. Hoy cualquier cosa es mejor que lo de antes; no ese “antes” que abarca todo, sino ese frangmento de “antes” que, por cobardía, me provocaba profundo dolor…



** Cursilería infinita… ¡que me regalen un “osito de peluche”!


Primera cita

Chris Syler


Camina a mi lado, no te pongas vergonzosa,

sólo toma de mi mano, iremos donde tu quieras.


Y así es mi amor, transparente y sincero,

y suave como el otoño.

Y así es mi amor, serás la reina en la cima

y la dulzura en mi vida.


Esta es la primera cita, y quiero que sea perfecta,

te entrego un ramo de rosas, y un osito de peluche.


Y así es mi amor, transparente y sincero,

y suave como el otoño.

Y así es mi amor,

serás la reina en la cima y la dulzura en mi vida.


Como quisiera besarte, pero arruinaría el momento,

total yo sé que mil besos me darás,

cuando yo sea tu dueño.


Y así es mi amor, transparente y sincero,

y suave como el otoño.

Y así es mi amor,

la reina en la cima y la dulzura en mi vida.


Y así es mi amor, transparente y sincero,

y suave como el otoño.

Y así es mi amor,

la reina en la cima y la dulzura en mi vida.

4 comentarios:

y3s5 dijo...

Yo lo descubrí con un CD de Raphael que escuchaba a los nueve o diez años... recordé que facil era hacerme feliz escuchando "Como yo te amo", lo sencillo que era soñar y ver arriba echandome bajo la cama...

Y justo ahora escucho "Nada valgo sin tu amor" de Juanes, y recuerdo que tenía catorce años, me sentia una mierda insoportable que irradiaba tristeza, y que encender el radio era suficiente para pensar en un día que, finalmente, pudiese rírme de mi mismo.

Hoy lo recuerdo, y me doy cuenta que ese dia para reirme del niñato de catorce que tarareaba a t.A.T.u. es hoy.

Así que a gozar. Besos!!

e. dijo...

sí bonita harta cursilería: correr, caer y volver a levantarse!... con la bandera de la diferencia.

abrazo!!

Karelin dijo...

Recuerdas cuando te dije que no hay esenciales? Pues acá se ve lo poderosos que somos. A veces es cuestión de decidir qué queremos y qué no queremos... no es tan fácil, lo sé, pero de eso no pasa.

Me da gusto que te sientas mejor con el paso de los dias. Es sólo el principio.

Un abrazo.

landlocked dijo...

woow que buena manera de plasmar sentimientos.

Abrazo