domingo, julio 26

En mil pedazos

Me acuerdo de la primera vez que nos besamos, yo desde hacía tiempo lo quería con todas mis fuerzas… y todo pasó demasiado rápido, como un parpadeo. Aquello que uno ansía puede durar muy poco. No fue como en las películas de romance… simplemente pasó; no tengo una imagen definitiva de ese momento.


Y a pesar de todo creo en el amor… creo en esas cosas, inevitablemente, total… amar es diferente de dar un beso, uno puede besar por simple deseo, sin demasiado amor en el corazón. Soy más bien enamoradiza… poco constante… dispersa… a veces egocéntrica… comienzo a pasarla bien conmigo.


Un buen día me cansé de flagelarme… por amor. He dejado de hacerme preguntas, de compararme con otras, de buscar las razones por las cuales perdí al “amor de mi vida”. En aquellos años todo era más intenso, más dramático, más doloroso… y yo pensaba en ti, y en todo lo que quería compartir contigo.


No pasaba ni un día sin que te tuviera presente; cuando escuchaba alguna canción, cuando leía las páginas de un libro, cuando no conciliaba el sueño… cuando me venían a la mente todos los recuerdos. Y ese beso, esa primera vez que nos besamos, se hizo nada al entender que era más bien el final de una historia, un final tibio… indiferente.


Me inventé un cuento de amor contigo. Luego el tiempo hizo lo suyo y nos convirtió en dos extraños que, pese a los intentos por aferrarse al pasado, no lograron pasar de un par de encuentros casuales. Ya no estoy tan dispuesta a cambiar, ya no tengo la misma determinación para estar contigo… suelen llamarle decepción.


Y sin embargo pienso en todas las cosas buenas, en la fortuna de haber reconocido mi capacidad para sentir, para vivir… pienso en todo lo que crecí contigo, en lo mucho que te quise, en lo emocionante que fue tener un corazón desbordado, acelerado. Pienso en tu naturalidad, en tu sencillez, en tus detalles, en tu dulzura…


Todo cambió… lo que hay ahora no me interesa. No me interesa lo banal ni lo superfluo… ya no me importa saber lo que soy para ti.


*** En aquel tiempo de mi adolescencia tardía sufría yo mucho, con bastante intensidad; si una canción pudiera describir todo lo que sentía quizás sería esta. No es de "mis tiempos", pero recuerdo que mi madre solía escuchar el acetato y yo ni siquiera me imaginaba lo que era una decepción amorosa.


En mil pedazos

Antonio

***

Me rompiste el corazón en mil pedazos,

me dejaste y aquí estoy desorientado.

Igual que un impostor al descubierto,

tan extraño como flor en el desierto.

***

Ayer las noches tan cortas, ahora eternas,

¿cómo puedo acostumbrarme a tu ausencia?

Ayer tan pocas las horas, hoy de veras,

no consigo que me salgan las cuentas.

***

Me dejaste el corazón al rojo vivo,

te marchaste y aquí estoy medio vacío.

Volviendo atrás en el tiempo busco recuerdos

de momentos felices contigo,

y por mucho que intento saber tus motivos

no termino de aceptar que te has ido.

***

Me rompiste el corazón en mil pedazos,

te marchaste y aquí estoy desorientado.

***

Que si te espero no vienes, si llamo no sales,

y entre tanto yo viviendo del aire.

Cuando las noches no pasan, todo se calla,

hay cristales desgarrándome el alma.

***

Me rompiste el corazón en mil pedazos,

te marchaste y aquí estoy desorientado.

Me dejaste el corazón al rojo vivo,

te marchaste y aquí estoy medio vacío.

***

Me rompiste el corazón en mil pedazos,

te marchaste y aquí estoy desorientado…

6 comentarios:

KaЯeLiN dijo...

"El amor de tu vida"... Haces bien en ponerlo entre comillas. Uno nunca sabe qué nos traerá la vida después. Siempre se puede mejorar, hasta a esa persona que considerábamos el TOP jeje.

"Puedo quererte sin tenerte" dicen en mi película favorita, y aunque me parece muy triste desde esa perspectiva, creo que me he dado cuenta de que querer a alguien con demasiada intensidad es una cosa hermosa, sin embargo, no TENEMOS que permanecer.

Eso sí, querer, pensar en alguien si es muy distinto a flagelarnos con el recuerdo. ¡Excelente que estás del otro lado!

:)

El Acontista dijo...

"ya no me importa saber lo que soy para ti", esa frase encierra todo lo que quieres decir, es la más contundente.

Respecto a que no te interese lo banal ni lo superfluo, habría que preguntarse qué es banal. Durante mucho tiempo me preocupe por lo trascendente, te dejo este blog que escribí hace unos meses. Saludos desde Bogotá, Colombia.

http://elacontista.blogspot.com/2008/06/la-inmanencia.html

El Acontista dijo...

Pues mi nombre está en otros dos blogs que tengo donde hablo de cosas menos endógenas (si me permites el término), mi edad la sabes por el blog, cumplí 34, mi profesión diseñador aunque ya no diseño, trabajo en el sector ambiental...

Bueno en los siguientes blogs sabrás a qué corresponde la F.
http://sinismos.blogspot.com/
http://lachagria.blogspot.com/

Ulises dijo...

No manches está bien densa la rola, hasta me puso triste...

Sad Cecile dijo...

cuándo dejaremos de sentir con tal intensidad???
Grande, como siempre.
Te mando un abrazo. Me da gusto leerte. En mi oficina no puedo porque el tarado que bloquea las páginas piensa que la tuya es o porno o de juegos.
Damn.

AA dijo...

Penelope, comienza a ser hora de que pienses escribir una novela, estoy seguro que yo sería uno de tus principales lectores.

El amor y el enamoramiento, en sus diversas formas, son una de las manifestaciones más hermosas del ser humano y como tal, son muestra clara de que estamos vivos en este plano.

A veces al remitirnos a los recuerdos, nos permite comprender nuestro tiempo-espacio actual y saber que lo que somos ahora es resultado de todo lo que nos aconteció, entre eso, todas aquellas personas que fueron participes por un momento de nuestras vidas.

Ahora el tiempo ha hecho lo suyo y aquella experiencia vivida, te ha permitido evolucionar y escribir algo hermoso.