domingo, junio 15

Helado y cosas que pasan

El otro día tenía antojo de helado de chongos zamoranos, así que me detuve en la heladería que está cerca del metro Camarones. Hice mi pedido y la chica del mostrador comenzó a llorar… no la escuché bien, sólo entendí que la acababan de asaltar.

Me quedé callada, creo que mi despiste me llevó a no comprender la situación. Después me preguntó si quería cono o vaso… y mientras servía sus lágrimas se volvieron lagrimones. De nuevo callé, pero esta vez la miré a los ojos, como queriendo hacerle sentir que, si de algo le servía, podía contarme lo ocurrido.

Dijo que desde la esquina un tipo había estado vigilando el local. Cuando ya casi nadie transitaba por la calle entró, se acercó al mostrador y le pidió que le diera todo el dinero. Ella, confundida, le preguntó por qué habría de hacer tal cosa… sin más empacho el individuo le mostró la pistola que llevaba a la cintura, por dentro del pantalón.

250 pesos, no más… 250 pesos por tremendo susto… 250 pesos y él quería más… y la amenazaba, y le advertía que no fuera a gritar. Tomó el dinero y le pidió que no volteara, que ni se le ocurriera llamar a alguien… No corrió, sólo se fue de prisa, mientras ella se soltaba a llorar… “¿Y el susto quién te lo quita?, ¿quién te quita el miedo?”.

Después del relato mi helado estaba derretido… y ella un poco más tranquila. Juro que no fue protocolo social, pero le pregunté si podía ayudarla en algo; me dijo que no, que el dueño del local venía en camino. También me dijo que era su último día, que no volvería, que no quería volver a estar sola en la heladería…

Y pese a que el helado siempre me trae recuerdos agradables, ahora, de vez en cuando, y extrañamente, me da un poco de tristeza cuando lo pruebo… y cuando miro hacia el interior del local y me doy cuenta de que la chica, en verdad, no regresó.

9 comentarios:

Frodo dijo...

Hace mucho que no me asaltan, creo que he tenido suerte, pero ni lo necesito, con lo que pierdo es suficiente.

Saludos!

Parece que no, pero sigo vivo.

Le Frodeau

Sad Cecile dijo...

Qué poca madre que por una cosa que ni es tuya te jodan la vida así.
Abrazo solidario para la srita heladera y otro pa ti, por compartirnos la impotencia.

XOCHITL dijo...

TODOS LOS DÍAS NOS ENFRENTAMOS A SITUACIONES QUE PARECEN COTIDIANAS Y TU SIEMPRE LAS CONVIERTES EN UNA HISTORIA LITERARIA.
LEI TU TEXTO E INEVITABLEMENTE RECORDÉ TU ASALTO EN EL MICRO. DESPUÉS DE TODO ASALTO LO ÚNICO QUE QUEDA ES LA IMPOTENCIA, PERO DEBERÍAMOS A PRENDER A DENUNCIAR A PESAR DE NO CREER EN LA JSUTICIA DE LAS AUTORIDADES. SÓLO ASÍ PODEMOS LOGRAR UN CAMBIO

Admirabilísima dijo...

Oye y ¿pudiste comerte el helado despues de eso?, ¿ahora los chongos zamoranos te recuerdan a la violencia cotidiana? ¿le calleron lágrimas a tu helado?,
¡No!, no son preguntas insulsas pen, esas cosas se empatan y después (como perro de pavlov) X estímulo nos recuerda siempre a X cosa; como a la chica, que te prometo cada vez que pase por una heladería recordará cuando alguien atentó contra su vida.
¡changos (zamoranos) que cosas!
Igual que xochitl pienso que lo mejor es moverte y no quedarte inmovil e indefenso.
saludos

Mossesa dijo...

NO SOLO SE LLEVÓ LOS $250, TAMBIEN SU TRANQUILIDAD Y HASTA EL SUSTENTO DE ELLA Y TAL VEZ HASTA DE SU FAMILIA..
LO BUENO: ELLA SIGUE AQUÍ, OTROS NO LA CUENTAN.

Darina Silverstone dijo...

Ah! Que feo es. Me dio dolor de panza, nada más de pensar que el recuerdo de los helados podría estar empañado con una experiencia tan traumática como un robo.

D.

Capitán Guayaba dijo...

A mi me dio aguite, pero se me antojó comerme una nieve de chongos, pero bueno, por lo menos tengo chongos en el refri. Besos.

Xavis dijo...

Yo no saldré con reflexiones lastimosas / políticas / sociales / ...

Yo sólo aplaudo tus letras, que son una delicia. Como dice por aquí Xochitl, una simple situación cotidiana, en tus manos se convirtió en una pequeña pieza de arte.

Sutil, sencilla, sin afeites extravagantes; delicada, sensible, dulce y emotiva.

Redonda, afortunada.

Ten cuidado con lo que pase por tus manos!

Ximena Cuenca dijo...

Maldita ciudad... hace una semana balacearon a un amigo de mi novio sólo por estar comiendo en un local. Iban x la dueña por no querer pagar para que la protegieran, y fueran a matarla.

Tenía 70 años.